sábado, 3 de octubre de 2026

COYUNTURA - Elecciones en Brasil 2026

 Siempre Brasil tuvo una indigna masa de pobres. 

Gente que pasaba hambre.

Las enfermedades del hambre, la desnutrición de los chicos, son un cáncer social. Tienen un poder enorme para destruir el futuro de un país.

Pero entre 2003 y 2014 el PT en el gobierno redujo 82% la población que estaba en situación de subalimentación.

Se trataba del futuro de Brasil y de la dignidad humana.

El gobierno forzó que el pan se compartiera. Compartir el pan es el primer paso para la paz.

Ese 82% planteó el desafío de ser llevado al 100%, el desafío de sostenerlo y el desafío de atacar las causas estructurales de la injusticia social que crea la pobreza.

Este domingo 4 los brasileños tienen el poder de cerrar los ojos ante esos desafíos y destruir lo que se construyó estos años o de enfrentarlos votando a un gobierno que asuma como una responsabilidad del Estado el bienestar del Pueblo, la garantía de que mañana todas las familias volverán a comer y el futuro de los chicos.






martes, 22 de septiembre de 2026

Más que vos

Vamos por la feria comprando verduras.

Me paro y le pregunto a Lore:
— Pero ¿te divertís más con él?

— Sí, pero estoy enamorada de vos.
— ¿Y te parece más copado?

— ¡Sí! ¡Y Carlsen me parece mejor ajedrecista que vos!¡Y Riquelme me parece más hermoso que vos!¡Y mi hermano Julián es mucho más alto que vos!¡Y Elon Musk es más inteligente que vos!¡Y más millonario!
— La reputa madre, Lore, ¿Hace falta que me lo digas así?

— ¡Sí!¡No sos lo más! Vos me pedís que te lo diga así.

— Cierto. Lo que más me gusta es que los celos me ardan como si me hubiera tragado medio litro de ácido. Y decime la verdad, cuando hicimos el amor anoche, ¿no estabas pensando en Tomás?

— Sos insoportable. Y te lo voy a decir, no para castigarte sino porque es la pura verdad: sí, sí, sí, estaba pensando en Tommy. Y para demostrarte que no te miento, te cuento que no estaba pensando en que tenía sexo con él, sino que estaba pensando en nuestras cosas…

— ¿Las cosas tuyas y mías o las cosas tuyas y de él?

— Las cosas de él y mías. Estaba pensando en cómo mejorar una postura de yoga.

Tomás, es el profesor de yoga de Lorena. En realidad, ya son casi compañeros, porque ella ya llegó a ser también instructora, porque él la formó.

Lo tremendo de todo esto es que yo mentiría como un energúmeno si dijera que Lore no está enamorada de mí. Está completamente enamorada de mí; me pide que vivamos juntos, me pide que viajemos juntos, me pide que tengamos hijos, me hace regalos todo el tiempo, se ha jugado por mí en situaciones extremas, más que cualquier amigo de toda la vida.

Está enamorada de mí y no está enamorada de Tommy. Quisiera decirlo de la manera más enfática posible.

Lo que tiene con Tommy es que comparten algo que para ella es un corazón que le toma toda la vida. A mí me incluye en ese corazón; todo lo que hace con Tommy, diríamos que lo hace teniéndome de la mano. Realmente no tengo ninguna razón para pensar que ella tenga deseos de Tommy, y a decir verdad, tampoco tengo ninguna razón para decir que yo vea que Tommy tiene algún interés en ella más allá del yoga.

Mis celos me dicen que Lore me tiene en la plataforma de su existencia y lo tiene a Tommy en el corazón de su vida.





 

domingo, 20 de septiembre de 2026

Breve historia de una joven higuera

 Buenos días. El año pasado me compré una higuera. Un pequeño árbol. Fue en los días en que me puse de novio. 

Comprar un árbol y ponerlo en mi patio era como fundar algo. 

Pensé que era un poco atolondrado, porque las parejas no me duran mucho y posiblemente me quedara con la higuera nuevamente solo. 

Pero tampoco quería vivir sin tener una ilusión. 

Creo que es mejor tener la vida encendida por una ilusión apasionada que evitar tener ilusiones para tener la seguridad de que jamás se sufrirá una decepción. 

Esa pequeña higuera, flaca, un solo palo que se había ido para arriba como un adolescente que se hace alto de un día para el otro, para mí era lo más parecido que tuve a la decisión mía de formar una familia, de empezar algo que duraría el resto de mi vida. 

Me la vendieron con tres hojas y dos higos. Con mi novia nos comimos un higo cada uno, riéndonos, diciéndonos que nos alimentaremos de la higuera y así conseguiremos estar a dieta. 

Pero cuando llegó el invierno, se le cayó una hoja, luego otra y al fin quedó un triste brote de madera tortuoso, en una maceta gigante. 

Las cosas habían salido al revés. 

Déjala, me dijo mi novia, a lo mejor está viva. Mi tristeza le ganó a mi bronca y no la tiré. Todos los días veía ese signo tal vez de que no soy una persona fértil. Lo único que sé hacer de verdad es escribir, pero nunca gané un concurso literario  y mis colegas escritores consideran, sin decírmelo,’que no soy bueno. 

Se había muerto el primer arbolito que quise tener en mi vida, que había plantado en la casa que conseguí comprar con la ayuda de mis padres y de toda una vida de 65 años de trabajo. 

Y el invierno de una crueldad sádica, y la gente, hasta con chicos, envuelta en trapos durmiendo en una vereda. 

Algunos, pensé, estamos destinados a no dar fruto. 

👤

Sin embargo, la vida. 

La vida hace lo que quiere. 

La vida es indiferente a nuestros pensamientos, a nuestras preocupaciones y nuestras pasiones. Nace donde quiere, se apaga donde quiere. 

Me fui de viaje, un viaje largo, al otro lado del mundo, y un día mi novia me dice me parece que le quieren nacer brotes a la higuera. 

¿Cómo, no se había secado?, le pregunté, y ella no sé, pero tenés que tener fe. Algunas cosas salen bien. 

Cuando finalmente vuelvo, me recibe, me lleva de la mano al patio y ahí estaba la flaca, apenas viva higuera, con unas hojas tan verdes y deseosas de vivir que eran las hojas más lindas que vi en mi vida. 

🦄

De mi novia, qué les voy a decir. Nunca se sabe qué quieren las mujeres. A lo mejor un día se muda de jardín. Pero por ahora nos sentamos a ver la higuera juntos.



jueves, 17 de septiembre de 2026

Con buenos amigos

Vinieron a probarnos a los pibes, de un club de Rosario. Casi todos estaban con su papá; algunos estábamos solos. Yo fui solo.

No quedé.

Volví caminando a mi casa, que quedaba lejos. Y bueno, no podían quedar todos.

Caminé como dos horas. No estaba triste ni nada. No pensaba. Tenía nueve años, creo. Ahora no soy anciano aún, pero ya tengo una carrera madura como escritor, y me duele no haber sido elegido tampoco como escritor. Aquel día que volví a mi casa sin pensar, abajo de ese silencio sabía que yo no era tan bueno jugando al fútbol. Ahora igual, sé que no soy tan bueno escribiendo. No podemos ser todos buenos. Pero entonces lo tapaba y ahora ya no puedo. Me pone muy triste. Y no sé cómo evitar la tristeza. 

Me ayudan mis amigos, que me consuelan. Dicen que las editoriales, los jurados de los concursos, los snobs del mundo literario están equivocados. Dicen que no seré el mejor escritor, pero soy irremediablemente escritor, porque antes de mí necesito decir, contarles a otros lo que veo, lo que se me ocurre. Dicen que mi valor es otro, diferente del canon. Dicen que el afán por ser ganador es una vulgaridad. 

Me consuelan. Por eso son mis amigos. 

No soy tan bueno escribiendo, pero tengo buenos amigos.






jueves, 3 de septiembre de 2026

Adónde miran

 La competencia entre los jóvenes chinos es el medio natural y angustiosamente generalizado en el que transcurren sus vidas. 

Sin embargo, podría ser un modo que no sale de ellos, sino del ritmo y el modo del desarrollo de China. 

Escucho adultos que se quejan de que la falta de entusiasmo de los jóvenes por competir conduce a la frustración ya una resistencia que se manifiesta en una infantilización crónica. 

Podría ser un fenómeno que no nos es del todo ajeno a los occidentales. 

Podría suceder que algunos de nuestros jóvenes estén siendo más y más indiferentes respecto a temas en los que sus padres y abuelos nos iba la vida. 

Ni siquiera son reticentes: son completamente indiferentes respecto de la política. 

Los pobres, los explotados, las mujeres castigadas hasta el asesinato, los niños que se drogan, la corrupción ambiental, la creciente cantidad de familias que carecen de vivienda y duermen en la calle, los ancianos solos, enfermos, y sin atención, los adolescentes, chicos, adultos que no tienen qué comer, en fin, los desastres sociales, no los convocan, ni los ven, ni les son propios. 

Quizás haya algunos que cada vez les interesa menos el sexo, que fue obligatorio para sus padres, el placer obligatorio para resistir la represión puritana. 

Quizás haya cada vez menos interesados ​​en la buena salud. 

Quizás no les interese ganar dinero. 

Ser famosos. 

Quizás sean perfectamente desapacibles ante la carrera para ser superiores. Quizás ser superiores o inferiores no les signifique nada. 

Quizás tampoco les signifique nada tener posesiones, autos, cadenas de oro, ropa de marca, un departamento en un barrio de jerarquía, estatus, un récord de viajes. 

Quizás la indiferencia que acaso está creciendo sea desapacible incluso ante la misma rebeldía. La indiferencia no sería una forma de resistencia. 

Quizás no tengan la intención de ser insolentes, ni irritantes. Quizás no les importen causar nada. 


Sin embargo, explotaron con la selección argentina, les gusta que un líder apueste a fondo, les apasiona apostar online, les gusta jugar, poner la realidad en juego, tener el poder de dar vuelta las cosas patas arriba. 

Cuando se prohibió hablar de Malvinas, aullaron de locura en el momento que los jugadores de la selección mostraron una bandera improvisada, perfectamente de espaldas a la inteligencia artificial. 

Es posible, entonces, que su desidia ante temas que creemos que deben asumir, las banderas que les legamos que deben enarbolar, se debe a que, sin saberlo, tengan la mirada puesta en otro lugar, que nosotros no vemos en absoluto. 

Un lugar al que se dirigen por un camino en el que nuestros temas son una distracción. Quizás estén yendo directo a algo que no conocemos. 

O quizás no. 

La tasa de nacimientos cae en picada y la tasa de suicidios aumenta horrorosamente. 

Puede ser que en parte esto sea explicado porque la vida no les interesa, o tal vez porque no encuentran la manera de ir hacia donde quieren ir.




r.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Aplaudan

Cada uno de los funcionarios chinos que habló en la apertura de esta Conferencia, dio el mismo discurso protocolar, repitiendo vacíamente palabras del presidente Xi Jinping.


Cada uno de los representantes de otros países (Tailandia, la isla de Vanuato), repitieron lo que dijeron los funcionarios. Pero la vicepresidenta de la Cámara se Diputados de España rompió las reglas y dio un discurso político que incendió el aire gigante del salón, que tenía el tamaño de un hangar. Sin embargo , cuando terminó, el público chino la aplaudió por cumplir, con la misma distracción con que aplaudió a los delegados de la isla de Vanuato y a los chinos que los precedieron.


No importa que el encuentro esté cargado de hipismo, feminismo, rebeldía, juvenil y bases movilizadas, porque es un encuentro de ONGs: invariablemente se suceden los discursos formales de hombres de traje con el pelo teñido de negro en lugares lujosos, en un escenario Imperial.


Claro que también es cierto que China atiende cuestiones de hippies, etc.  Con sus mejores ropas. Es como Eva, que no quería “casas de pobres“ para los pobres, sino chalecitos, californianos, decorados, como se veían las películas de Hollywood. Gente de las islas Maldivas, de un pueblo de Kenia, de Sudán y de Yemen son tratados como reyes y reinas. Para llegar al salón donde se hace la ceremonia de apertura, van por una alfombra roja de siete metros de ancho, por un pasillo que toma 20 minutos de caminata. Así saben que su tema es importantísimo. A los costados hay cientos de pinturas, cada una con una foto y una bio de su autor. Las pinturas son de una belleza que te deja sin aliento. Con esa muestra regalan a los desheredados de la tierra. Al fin uno encuentra un texto que explica la exhibición: son los artistas inspirados por la sugerencia que les hizo el presidente Xi Jinping en 2017: que no pinten cualquier cosa. Que pinten para mostrar la alegría del Pueblo porque China progresa y que pinten para darle ánimo a la familias para llevar adelante sus vidas. No es censura: es mucho peor. No es decirles que no, es decirle lo que sí tienen que hacer. 


Pero también los comunistas sacaron a la gente de la miseria, ¿cómo no va a estar felizla gente? 


Así es como China atrapa. Como quien acarrea gansos, por acá, no, por allá tampoco: para adelante, para donde yo te digo.


martes, 1 de septiembre de 2026

El Guangxi y la Tercera Posición

 1

Hace poco, en una presentación de la revista DangDai, traté de contar de qué manera Laura Ma Qian no hace contacto con las personas sino que tiende lazos. 

Más que lazos: tiende un espacio familiar comunitario. 

Mete a sus amigos allí dentro y así sus amigos pertenecemos. 

Se acabó la licitación constante que es la forma de la amistad occidental: si decís algo que no soporto, si te mandaste una macana, hasta acá llegó nuestra amistad. 

Digo “familia comunitaria”: puedo decir, comunidad, familiar, o en chino, 家 jiā, hogar. Allí lo privado no está escindido de lo público, como en los hutongs, donde los espacios entre las casas son pasillos públicos y a la vez patios privados.


Laura recrea, en la lógica de lo contingente, del puede estar o no estar, la lógica de la seguridad: podemos pelearnos, podemos discordar, podemos maltratarnos, podemos incluso traicionarnos, pero no podemos dejar de ser parte de nuestro nosotros.


Esto abre la puerta a la impunidad, claro. Podemos ser desagradables, porque de todos modos seguiremos juntos.


Esta es la explicación a lo infinitamente desagradable, que se pone Liu Xiaoming. 


Más aún, Liu es desagradable a propósito para crear ese espacio. 


Eso es el guangxi .


Institucionalizar la relación.


2

Alguien planteó que si la relación artística entre países era controlada por los gobiernos, inevitablemente se producía una colonización del más fuerte. Por tanto, el único contacto horizontal posible era el individual. Otro objetó que en ese caso, el intercambio quedaba en manos de los poquísimos artistas que podían pagarse el viaje a China, y que sería mejor buscar una institucionalización que no estuviera en manos de los poderosos. 

Es lo que veo estos días en la reunión de ONGs de la APEC. 

El mundo de las ONG es un asunto peludo también, pero quizás no se trata tanto de encontrar la solución perfecta, sino de ir buscando por dónde es mejor andar. Deng Xiaoping decía: el río se cruza, tanteando las piedras que se pisan. No es muy diferente que plantear una tercera posición, es decir, un camino propio, en vez debe de obedecer recetas de afuera.