Estas horas son las de una paliza histórica del Partido Demócrata a un Donald Trump que ha empobrecido a su gente y de pasea por el mundo, camorrero, repartiendo sanciones, amenazas, criando títeres y utilizando el poder de Estados Unidos para sembrar inestabilidades a troche y moche.
Imagino, sin embargo, que nadie confunde la satisfacción justiciera de que le dieron su merecido al matón de Trump con la alegría porque hayan ganado los demócratas.
Es ampliamente conocido que el presidente demócrata Harry Truman ordenó la intervención de Corea.
Uno de los mayores símbolos de la democracia de Estados Unidos, John F. Kennedy, decidió invadir Cuba, así como inició el conflicto en Vietnam que su sucesor Lydon Johnson convirtió en una guerra a gran escala. En 1965 Johnson ordenó la campaña de bombardeos Rolling Thunder contra Vietnam del Norte y amplió el despliegue de tropas de combate. Para 1967 había cerca de 500.000 militares estadounidenses en Vietnam.
También sabemos que el mismo presidente en 1965 envió tropas para invadir la República Dominicana, y que en 1999 Bill Clinton metió a Estados Unidos en la campaña aérea de la OTAN contra la República Federal de Yugoslavia.
Un año antes había ordenado la operación Desert Fox, en la que Estados Unidos y el Reino Unido bombardearon Irak.
El premio Nobel de la Paz Barack Obama ordenó el ataque a Libia y ha sido pública la asistencia de armas de la administración de Joe Biden al Estados de Israel para su “guerra” contra los niños de Gaza. En enero de 2024 Joe Biden también ordenó ataques contra posiciones hutíes en Yemen
Estos son apenas unos casos del belicismo de los demócratas. Hay muchos más. Abundan.
Y tenemos a Taiwan, con un recorrido registrado y un futuro incierto en manos de los demócratas.
No sé si es imprudente aventurar la hipótesis de que los demócratas han contribuido a construir y sostener una política que contempla combatir directamente con China por Taiwán.
Truman envió en 1950 la Séptima Flota para impedir un ataque contra Taiwán al comienzo de la guerra de Corea.
Jimmy Carter, otro ángel de la democracia en el planeta, Carter, firmó la ley que preservó el vínculo no oficial con Taipei y la provisión de armamento defensivo.
Clinton envió en 1996 dos grupos de combate de portaaviones a la región tras los ensayos de misiles chinos.
En 2022 Joe Biden dijo a 60 Minutes que fuerzas estadounidenses defenderían la isla en caso de un ataque sin precedentes. En diciembre de 2024 autorizó una transferencia de hasta 571,3 millones de dólares en material, servicios y formación militar.
De cara a lo que vendrá los antecedentes no transforman precisamente en ridículo el temor de que una presidencia demócrata podría ampliar el respaldo militar y político a Taipei hasta hacerle creer a Beijing que Washington está dispuesto a avalar una independencia formal.
Cuando Trump y Xi Jinping, el 24 de septiembre de 2026 21 senadores demócratas firmaron un comunicado que tiene un apartado “Taiwan and Regional Security”. El apartado dice: “El apoyo de Estados Unidos a la autodefensa de Taiwán es innegociable y crucial para prevenir un conflicto en el estrecho que desestabilizaría la región y amenazaría la economía mundial”.
También piden a Trump que entregue de inmediato la asistencia militar aprobada por el Congreso, incluidos los 1.300 millones de dólares en fondos asignados, y que concrete tanto las ventas de armas ya acordadas como el nuevo paquete de 14.000 millones de dólares.
Reclaman que Estados Unidos actúe junto con sus aliados del Indo-Pacífico frente a la presión económica y militar de China y responda directamente a la reanudación de la construcción china de islas en el mar de China Meridional y a lo que califican de creciente agresividad china en el mar de China Oriental.
Los senadores son Jeanne Shaheen, Chris Coons, Chris Murphy, Tim Kaine, Jeff Merkley, Cory Booker, Brian Schatz, Chris Van Hollen, Tammy Duckworth y Jacky Rosen (integrantes de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado), Dick Durbin, Jack Reed, Michael Bennet, Tammy Baldwin, Elizabeth Warren, Raphael Warnock, Peter Welch, Andy Kim, Adam Schiff, Elissa Slotkin y Chuck Schumer.