Hoy 26 de julio se festeja en Cuba el Día de la Rebeldía Nacional.
Rebeldía contra la inhumana caterva de violentos que
explotaban al resto de los cubanos.
Esa peste de oligarcas hoy va ganando poder en América
Latina, lo que hace que el 26 de julio tenga más vigencia que nunca.
El 26 de julio de 1953 un grupo de jóvenes idealistas y de
acción asaltaron dos cuarteles militares en el oriente de Cuba, el de la Moncada
y el de Carlos Manuel de Céspedes.
El plan falló y muchos rebeldes murieron o fueron
encarcelados. Sin embargo, el movimiento de liberación estaba puesto en marcha
y la revolución triunfó en 1959.
Desde entonces, EE.UU. ha hostigado a Cuba bloqueándola de una manera criminal,
contra la voluntad de la gran mayoría de los países del mundo.
El bloqueo de 64 años ha conseguido causar destrozos impresionantes en ese
pequeño país heroico.
Pero el bloqueo de 64 años no ha matado la revolución.
Maltrecha como está, Cuba ha mandado contingentes de trabajadores de la salud
estos días a Venezuela, para colaborar con las consecuencias del terremoto.
Personas no malintencionadas pero colonizadas por el pensamiento colonial,
repiten que Cuba ha fracasado, y que eso es una demostración del fracaso del
socialismo. Lo del socialismo podemos discutirlo en otro momento; hoy podemos
decir que Cuba no fracasó jamás.
Todos los chicos en la escuela, científicos a la vanguardia mundial, salud,
vivienda, trabajo para toda la población como no hay en ningún otro país de
América Latina, todo bajo el asedio del país más poderoso del mundo, a unos
kilómetros de distancia, es cualquier cosa menos fracaso.
Es un éxito rotundo en la historia de liberación de toda la Humanidad.
Nuestra admiración por Cuba es total.



