sábado, 6 de junio de 2020

Un acontecimiento oracular



El género entero de los escritores puede escribir sobre cualquier tema.
Aquellos que efectivamente escriben sobre cualquier tema son de la especie profesional.
Otra especie de escritores está caracterizada por aquellos que sólo escriben sobre algunos temas tan persistentes que se los podría percibir como obsesiones o fijaciones.
En general son muy pocos temas, y acaban conformando el hilo conductor de la obra de toda la vida de un escritor.
Pareciera que los escritores de esta especie escriben para darle forma a esos temas, quizás para desarrollarlos, como en el sentido hegeliano de la evolución una planta es el despliegue de una semilla.
Esos temas acuden a algunos escritores para que los escriban y ellos sienten entonces una urgencia por escribir. El tema les arde, necesita volcarlos en historias, poemas, ensayos, películas, se les antepone a todo lo demás en la vida —trabajo, familia, dinero, rutina, prestigio.
Sin embargo, lo que uno de estos escritores ha conseguido escribir con tanta ansiedad, por mucho que sienta que el texto es redondo, no ha acabado de expresar el tema.
Tarde o temprano, el tema volverá con la misma insistencia.

Ricardo Piglia propuso que la ficción no es un juego de variaciones en base a los elementos de la realidad, sino que anticipa la realidad.
Esta postulación, simplificada, dio lugar al equívoco rústico de que la literatura era profética. Piglia respondió que el modo de la anticipación era complejo.
Aunque no llegó a ofrecer una teoría que explicara la relación de anticipación, tendió algunas líneas. Dijo, por ejemplo, que un escritor capta “núcleos invisibles” de la realidad, y que al hacerlos visibles, el público empieza a actuar de un modo distinto al que actuaría si no los hubiese percibido, y así la realidad toma un rumbo más o menos aproximado al que plantea la ficción del escritor.
Piglia dio el ejemplo del tipo que atentó contra Ronald Reagan, quien se confesó muy influido por la película Taxi Driver, y llegó a decir la palabra “oracular” para referirse al fenómeno de la anticipación del arte.

Pablo Makovsky planteó que los textos sobre el Horóscopo Chino son centralmente literatura, porque la literatura es ante todo un acontecimiento oracular. Comprendía que aquellos temas que vuelven una y otra vez a algunos escritores son, ante todo, preguntas, y que la obra de un escritor es el resultado del intento de responder a esas preguntas.
Ni más ni menos que lo que hizo la pitonisa del Oráculo de Delfos cuando alguien le preguntó “¿Quién soy?”






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