martes, 20 de agosto de 2013

Les fleurs de Monique


La hija de Monique contó que su mamá se enamoró de su papá en Francia y llegó de su Marsella natal a vivir a Santa Rosa en los años 60. Empezó a enseñar francés porque mucha gente le pedía. De repente, sin querer, estaba ganando mucho dinero. Su marido, que era un argentino muy tradicional, le prohibió que trabajara: "el único dinero que entra a esta casa es el que trae el Hombre". Al día siguiente, casi muere de la sorpresa: la casa estaba repleta de flores. Su esposa, obedeciéndole, le dijo a todos sus alumnos que no recibiría más dinero, pero no se privaría de aceptar flores.










"Mujer: obedece, obedece, obedece, y haz lo que quieras".(Refrán chino)

El que abre


¿Qué idioma tiene una sola palabra para "aquel que abre el camino, no un camino conocido sino creado por quien lo abre, para que los demás avancemos"?


viernes, 16 de agosto de 2013

El sueño de la Argentina




Feng Ziqian. Pibe simpático, buena onda. Se vino hasta la Argentina para estudiar español. El curso dura un año, pero tiene ganas de quedarse y hacer un posgrado en Comercio Exterior. Sencillo, parece sensible, un poquito tímido. Es uno de los invitados a nuestro programa de radio porque formó parte del elenco de chinos, todos estudiantes de español como él, que participaron con una obra en el festival Teatro por la Diversidad.
Charlamos de todo. De China, claro, de qué le gusta de Argentina... lo de siempre que se charla con un extranjero. Entonces:
- Podrías haber ido a estudiar español a España, o México, Perú... ¿por qué elegiste Argentina?
- Por muchas cosas.
- ¿Messi?
- No, no me gusta el fútbol. Un compañero mío sí; se rompió un pie jugando al fútbol y llegó a la obra de teatro accidentado.
- ¿Qué te llamó la atención de Argentina?
- Muchas cosas. Yo tengo familia acá. En Mar del Plata. Cuando yo era chico ellos venían a China y contaban muchas cosas de la Argentina. Yo me asombraba mucho. Argentina me parecía algo increíble, y desde entonces siempre quise venir. Estoy muy contento de estar. Es como un sueño hecho realidad, Argentina.
- ¿Tus parientes qué hacen en Mar del Plata?
- Ellos tienen supermercado.



















jueves, 15 de agosto de 2013

Imágenes de Caviahue

Tierra de nubes.


Laura, Ignacio, Daniel.


Tierra de araucarias.

Tierra de nieve.





Caviahue.





El volcán Copahue.






Juancito en esta vida


Los otros días me encontré a Juancito Schwarzman. Tuve un sentimiento muy fuerte. Lo abracé un rato largo, lo retuve. Yo mismo me sorprendí de que me sorprendiera tanto. Y él: “¡Eh! ¿Qué pasa? Parece que hubieras visto un fantasma, mirá que no me morí, ¿eh?”. Siempre fue perceptivo. Y supimos ser muy amigos, de esos que coinciden en todo.
Creo que sin decirme nada, yo había asumido que ya no lo vería más.
Que lo vería en la próxima vida.
Primero me había entristecido, pero luego me fui acostumbrando y al fin estaba en paz con ese futuro.
Pero los otros días lo encontré. Qué alegría me dio.
Quizás nos veamos de nuevo y le pueda decir esto, o quizás se lo diré más adelante.



domingo, 11 de agosto de 2013

Día de elecciones

Los días de elecciones se ven autos que nunca se ven -viejos, la mayoría. En los colectivos y en los subtes hay una cantidad de  gente que nunca hay, entre la cantidad de un sábado y la de un domingo, y es toda gente que no sabe muy bien cómo estar allí dentro. Y en la calle la gente que anda tampoco anda todos los días. Además se viste diferente, y se comportan con corrección ejemplar. Es como el cumpleaños de la Madre Democracia.

sábado, 10 de agosto de 2013

Churros con Qiu Xiaolong






Ayer entrevistamos a Qiu Xiaolong en un hotel del microcentro porteño. Es un tipo vastamente bueno. Parecía encantado de charlar con nosotros, dispuesto a seguir la entrevista por el resto del día.
Vive en Saint Louis, Missouri, Estados Unidos.
Le preguntamos cómo se sentía en Argentina, contó que le había sucedido algo muy singular: cuando era chico le gustaba comer una masa frita. "Las fríen en un mismo aceite, que se recalienta y recalienta. No es muy sano (en realidad parece bastante tóxico), pero le da a la masa un gusto muy particular. Ayer en el Café Tortoni me sirvieron un churro, ¡y tenía el mismo sabor! Luego de tantos años, recuperé aquel sabor de mi infancia china en Buenos Aires".
Escribe sus novelas en inglés. Nos confesó lo mucho que le cuesta traducir sus novelas al chino.
Escribió Muerte de una heroína roja, Visado para Shanghai, Cuando el rojo es negro, El caso de las dos ciudades, Seda roja, El caso Mao y El crimen del lago.
Dijo que una de sus preocupaciones al escribir en inglés es todo lo que se pierde del idioma chino.
Sus novelas son policiales que tienen como escenario la sociedad china. Una de las causas del éxito editorial de Qiu es que devela detalles del funcionamiento del poder en China, de modo que una de las consecuencias de sus novelas es que introducen China a los lectores occidentales. Esta característica afecta el escribir de Qiu, porque debe explicar muchas temas de China para que se pueda entender la historia, pero debe evitar que las aclaraciones traben el flujo de la lectura.
Nos contó que a través suyo, se introduce al género policial un tipo de historias de la tradición literaria china, en el que el protagonista busca el bien incorruptiblemente, y fruto de sus buenas acciones, siempre tiene éxito.
Por otro lado, explicó que en sus novelas la resolución de los crímenes no son la conclusión, porque el verdadero poder que fue causante del crimen, sigue incólumne. Mi compañero Néstor Restivo, en este punto, le habló de Rodolfo Walsh.
No está prohibido en China, pero no vive allí. Refirió que hace algunos años vio que las versiones chinas tenían detalles de censura algo absurdas, como evitar el nombre de la ciudad de Shanghai, cuando eso no tenía importancia y además todos los lectores sabían que hablaba de Shanghai. También dijo que esa situación ha tenido un gran cambio y ahora hay una gran apertura.
Nos contó que ayer le mandaron el guión de la película que se hará sobre su última novela.El crimen del lago. Será la primera llevada a la gran pantalla.

Néstor le preguntó si en una próxima novela no haría viajar a su inspector Chen Cao a la Argentina. "¡Puede ser!", respondió con su cordialidad modesta y natural. "Puede ser. Y lo haría comer churros".