martes, 7 de julio de 2015

Lo que son


Una persona que del otro lado no tiene nada.
Que, en realidad, no tiene otro lado.
Te mira planamente. Quizás como un idiota, o un psicótico, pero no. Es una persona como cualquier otra.
Pero cuando la conocés, no podés entender que no tenga nada más que lo patente.

Una persona que es áspera, ácida, agresiva, que lastima apenas te acercás.
En breve descubrís que todo lo que podés percibir de ella es una coraza.
Toda su presentación es una defensa.
Si traspasás la defensa, sólo hay una persona minúscula, apenas válida, en el centro de una soledad.
Pero en el centro.
De ahí no se la mueve.
Está afirmada en su centro de gravedad.
Desde ahí hace, y hace mucho en la vida. Consigue casi todo lo que quiere.

Estas dos personas todo lo que tienen es lo que son.



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domingo, 5 de julio de 2015

Algunas noches

Ya lo había sentido en este departamento luego de que murió Lo Yuao. Entonces el televisor se encendía solo a determinada hora de la noche, a las dos, las tres. Yo daba un salto en la cama. Pensaba que a esa hora Lo Yuao miraba la televisión.

Como en aquella época, duermo solo. Anoche sentí un frío súbito en los pies, inexplicable. El ambiente estaba frío, pero yo estaba abrigado. Y de golpe un hielo me agarró los pies juntos. Inmediatamente entendí que alguien estaba visitándome. ¿Qué quería de mí? Me quedé quieto, mirando la oscuridad. Las pequeñas lucecitas del router se volvieron muy fuertes y las cosas cobraron su volumen. Todo estaba tieso en esa penumbra, incluso yo, incluso mis ojos abiertos. Sin embargo, el aire se movía y no pasó mucho antes de que una sombra pasara delante de las luces. Algo como un trapo gigante o un animal ni muy lento ni muy rápido.







Avistaje

Me apena mi mente, aterida de frío como está allá arriba en el trampolín más alto, con su trajecito de baño pegado al cuerpo, en el viento, hora tras hora, soportando la espera hasta que yo termine de cumplir con obligaciones, trabajar y otros pasatiempos de la muerte, para poder desplegarse en un salto en el aire hacia el agua.
Hoy entre dos estaciones del subte me quedé dormido, quizás no más de diez segundos y soñé con una revista que tenía en la tapa fotos de varias puertas. Luego cambiaba, como se modifican las cosas en los sueños, a una sola puerta. No veía el nombre de la revista, pero lo escuchaba; era una palabra que indicaba la invitación a mirar la puerta, luego a mirar todas las puertas de Buenos Aires. La palabra emergía en forma clara: AVISTAJE. Me causó gracia que se transfiriera a un paseo urbano un término usado para observar la Naturaleza -pájaros, ballenas-, mientras como una mancha de tinta se extiende en el agua, el concepto se empezaba a contaminar de la idea de contemplación. Puede observarse una puerta durante horas, pensé, y luego me desperté.





jueves, 2 de julio de 2015

Ética de la fructificación

Ángeles Ascasubi comparte con sus amigos este poema del místico musulmán persa Yalal ad-Din Muhammad Rumí:

"¿Sabes lo que eres?
Eres un manuscrito de una carta divina.
Eres un espejo reflejando un rostro noble.
Este universo no está fuera de ti.
Mira dentro de ti mismo;
todo lo que quieres,
ya lo eres ".

Como toda buena poesía, tiene poder revolucionario.

También lo tiene esta frase ecologista que alguien mandó escribir en una pared del frente de la casa de la Administración de Parques Nacionales de Ushuaia:

“El mundo no es lo que le dejás a tus hijos, sino aquello que tus hijos te han prestado para que se lo devuelvas mejor de lo que lo encontraste”.

Similar es esta otra, del menonita paraguayo Martin Haas:

Cuida de apartarte
De aquellos para quienes no seas ocasión de vivir,
A quienes no alimentes como el agua a las plantas,
Quienes no son buena tierra para la semilla de tu acción y tu palabra.
Procura sólo a quienes eres ocasión de florecimiento.
Toca sólo a quienes tu luz y tu miseria transforman y mejoran.
Hazlo en celebración de Dios,
En provecho de ellos y tuyo,
Y porque es tu obligación
Hacia tus hijos.

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jueves, 25 de junio de 2015

Una maestra

¿Por qué las personas sienten a alguien como maestro?

Porque está apasionado con el tema que comparte con los alumnos.

Segundo, por su generosidad. El verdadero maestro no da como un sacrificio, ni siquiera da porque lo decide, sino que es una generosidad que no puede refrenar. Necesita compartir aquello que lo apasiona.


Tercero, es mucho menos lo que el maestro sabe y transmite, que aquello que su comunicación incita. Se siente maestro o maestra a aquella persona que es capaz de que saquemos lo mejor de nosotros. Le agradecemos al maestro que nos haga producir lo mejor que somos capaces de producir. 





miércoles, 24 de junio de 2015

Para mí un final horroroso, por favor

San Pedro:
- Shenchi, de onda: parece que tenés todo el tiempo que quieras por delante, pero se va volando.
- ¿Y entonces? 
- Nutran. Zafen de estar con gente a la que no trastornan. No está bueno para ellos ni para ustedes. Shenchi, es: una movida, un toque al corazón, una movida, un toque al corazón, una movida, un toque al corazón. Y si eso no conmueve, vayan a otro lugar. Mejor horrorizar que aburrir.





jueves, 18 de junio de 2015