martes, 12 de abril de 2022

Agustina sola


Cumpleaños familiar. 

Una sociedad de parientes. 

Aunque soy de los grandes, que vio nacer a la mitad, hay muchos que no conozco. 

Voy a sentarme en la mesa con prima Agustina. 

Es tan bonita. 

- No viniste con tu cariñito -le observo o le pregunto. 

- Na. Estoy sola. 

- ¿Te separaste?

- No, no. 

- Ah. Estás sola porque todas vinieron con el suyo y vos no. 

- Sí, eso. Pero no. estoy sola sola. 

- ?

- Si no estoy enamorada, estoy sola. 

- Nada que el tiempo no cure. 

- ¿Vos decís?

- Sabés que es así. 

Los dos sabemos que no sabemos si es así.


A los Señores Padres

Algunas personas no perciben a las demás.

A nadie.


La mayoría de las personas no puede ver a todas las demás, pero mira a algunas.

A algunas —a las que quieren, a las que le interesan—, las mira mucho.


Algunas personas miran a las demás, incluso a aquellas que más miran, al tuntún. 

Ven bultos.

Ya saben cómo son. Listo.


Otras personas miran a quienes les interesa y enfocan.


Entre estas, hay algunas especialistas en hacer foco con una nitidez que les permite ver cada mínimo detalle.


La persona mirada siente que quien la mira así, la comprende mejor de lo que se comprende ella misma.




Ahora veamos el caso de los hijos.


Tus hijos se nutren de lo que ven en vos.


Uno de los alimentos básicos de su mente son la madre, el padre que ven en vos, aquello que ven que sos, aquello que ven quién sos.


“Me guardo de que sepa lo angustiado que soy”: una idiotez. Tu hijo no conocerá la causa de tu angustia en los términos en que vos la conocés, pero sabrá lo que te pasa.


“Nunca le hablé mal de su madre”: ¡muy pelotudo! ¿Te creés que tu hija, tu hijo no se da cuenta que pensás que su madre es una persona horrible?


¿Realmente creés que tus hijos son estúpidos?


Ellos ven, sienten, presienten, intuyen, saben más allá de lo que vos les mostrás, les decís, los querés convencer.


¿Y qué idea estás teniendo de tus hijos, si creés que en vez de ver por sí mismos, sólo creen lo que les decís?


¿Por qué creés que tus hijos son personas manipulables?


¿Querés tener hijos que sean vulnerables a la manipulación de otros, que puedan ser engañados como creés que los engañás?


Tus hijos ven en vos otras cosas que lo que querés que vean y otras cosas de las que vos ves en vos. 


Tus hijos pueden ver en vos más claramente de lo que vos mismo ves de vos.


Aprenderías muchísimo si pudieras averiguar cómo te ven tus hijos.


lunes, 4 de abril de 2022

Algo heroico


Les dicen héroes a los chicos que los militares arrojaron a las Malvinas para que los asesinaran.


Los que una vez allá decidieron pelear, fueron héroes.


Todos los que deciden pelear una guerra, emprender una misión, ponerle el pecho a algo, tienen pasta de héroe.


Hay países con campos de refugiados que necesitan bestialmente tu trabajo. Serías un héroe ahí.

Claro, no es fácil llegar hasta ese lugar.


La sociedad en la que vivimos tiene cuatro pobres cada diez personas. Enorme oportunidad de ser héroes haciendo algo para cambiar esa situación.

Pero lo mismo, ¿qué hacés? ¿Cómo se hace?


Es heroína mi prima, que la nombraron directora de una escuela y ha terminado haciéndose cargo de cada uno de los 500 chicos, sobre todo aquellos que tienen más problemas —el papá inexistente, la mamá perdida por las drogas, la abuela criando seis nietos con lo que saca como puta.


No sos directora de una escuela. Está bien.

Quizás, sin embargo, hay más de una ocasión alrededor tuyo que, si la atendieras, serías un héroe.


Quizás tenés un amigo que no le encuentra la vuelta al chupi.


Quizás una chica que tenés cerca, la dejaron sola con una hijita de cuatro años.


Quizás tengas una tía que se está partiendo de soledad.


O a lo mejor podrías ser héroe peleando la guerra de ser la mejor persona posible que podrías ser para que tus hijos se nutran de algo bueno.

Eso sería heroico.




miércoles, 30 de marzo de 2022

Cartonero flaco

Voy por la calle, me encuentro en una esquina un cartonero, con su pechera verde flúor de cartonero, y un carro bastante grande, de esos que usan en los supermercados para reponer mercadería, los altos, no los que usan la gente. 

El carro está lleno de cartones y el cartonero trata de subirlo tirando de él por la subida para discapacitados. 

No puede. 

Hace fuerza, mucha fuerza, tiene todo el cuerpo tenso, pero no puede subirlo. 

Dudo en ayudarlo por el quilombo que tengo en la espalda, pero me pongo del lado de atrás del carro y se lo empujo. 

Me asombra que sea extremadamente liviano. 

Miro al cartonero. Es muy, muy flaco. Tal vez está enfermo.


Hay dos planes para Argentina, el que va ganando (deberíamos hacer algo para que este gobierno haga algo para que no gane), es el plan de una sociedad con una generalidad de miserables, que quizá supere la mitad de la población, mantenida con planes sociales sólo para que no se muera y pueda sustanciar mercado, pobre pero masivo, y limpiar baños; luego un sector medio que activa el mercado sufriendo, cada vez con más recortes, y los parásitos, que cada vez le chupan la sangre más al resto.


jueves, 10 de marzo de 2022

Una canción

 ¿Podría ser que uno ha escuchado una canción profundamente, mucho, tanto, y con los años aparece una relación, y uno ve que esa relación tiene una forma, luego descubre que la forma es familiar y al fin comprende que la forma de esa relación coincide con aquella canción, como si hubiera sido dictada por la canción?

Julio


Julio era un campeón bailando el rock’n’roll. Hacían ronda alrededor de él.

“¡Ahí viene La Plaga! ¡Le gusta bailar!”

Como todas las tardes, Julio y Alfredo pasan un tiempo eterno en el Club Social Lasalle, hablando con los otros muchachos los temas que hablan todos los días, el fútbol, las noticias que les dicta la televisión, recuerdos.

Cuando se van, Julio le dice a su amigo: “Alfredo, dame un abrazo, que un día nos vamos a morir”.

Se abrazan. 

Sus cuerpos se han deformado con la vejez.

“¡Ahí viene La Plaga! ¡Le gusta bailar!”





lunes, 7 de marzo de 2022

Los medios encima de la guerra

Hay dos modelos que los poderes de las naciones modernas imponen a través de los medios de comunicación.


Un modelo introduce la idea de que es posible la información objetiva y que esa objetividad radica en un punto equidistante de opiniones diferentes —casi siempre concibiéndose sólo dos posiciones.

Esta introducción es altamente eficaz, tanto como no resiste una mínima reflexión. 

¿Por qué la verdad surge de la equidistancia? Utilizando la misma fuente que se proyecta sobre la realidad, la matemática, consideremos que, dadas dos coordenadas X y Y, la verdad está en el punto X3-Y3. Si una posición estuviera en X8-Y4 y la otra en X2-Y1, el punto equidistante sería X4,5-Y5,5, lejos de X3-Y3.


El otro modelo con el que se adoctrina a toda la sociedad, manda que la economía y la política están al tope del poder. Los demás órdenes están por debajo, como se observa claramente en las secciones de un diario —sociales, policiales, deportes, espectáculos, arte, cultura, mujer.

El argumento es que la política y la economía deciden sobre todos los demás aspectos de un país. 

En realidad, esto no es más que una decisión. Las corporaciones mediáticas se presentan al margen de los poderes, en la posición del testigo, pero a esta altura sabemos que son la voz del poder, su instrumento. Las corporaciones mediáticas no reflejan una realidad dada, sino que la crean.


Si pusieran a la cultura o a la sociedad como lo más importante, posiblemente estaríamos más lejos de la guerra.