domingo, 27 de agosto de 2023

Tu individualidad

 Decís “mi libertad”.

 Tu libertad individual.

 Pero tu individualidad es algo que no tiene forma.

 Cuando te hablan, le hablan no a vos, le hablan a uno de tu pertenencia.

 Le hablan al hijo de tu padre.

 Al hermano de tu hermana.

 Al amigo de tu amigo.

 A la esposa de tu esposo.

 Al padre de tu hija.

 A un hincha de Flandria.

 A uno que trabaja en Personal.

 Cuando te hablan, le hablan a tu alma.

 Le hablan a tu vida.

 Le hablan a tu espíritu.

 Le hablan a quien creen que sos.

 Te hablan como parte de algo, de una cosa que es más que vos.

 Es esa otra cosa lo que realmente existe.

 Tu individualidad no existe.

 

 

viernes, 25 de agosto de 2023

Loca

¿Recuerdo mal o Heidi le preguntaba a su abuelo "dime por qué yo soy tan feliz"?

Estamos tan apasionados con estar mal.

Si aparece Heidi le ponemos un tiro en la cara, y rematada, le decimos "cerrá el orto, psicótica de mierda".




Mi biblioteca

 Tengo una biblioteca bastante grande, considerando que vivo en un departamento algo microscópico.

Y en las mudanzas a otras ciudades perdí más del doble de libros que tengo.

Sin embargo, me parece que tengo tantos libros para sentirme culto, porque la verdad es que muy cada tanto manoteo alguno. 

Saco mucha información de internet. Bajo libros a la compu, si tengo que editar el texto.

Y además soy extremadamente lento leyendo. No me sale leer, me sale estudiar lo que leo, y así no leo de verdad más de dos libros por año.

Espero mudarme este año y estoy pensando qué voy a hacer en mi casa nueva, con los libros.

No sé si los quiero de decoración.


miércoles, 23 de agosto de 2023

La cuarentena de las pantallas

Todavía no conocemos los efectos profundos de la pandemia.

La pandemia nos metió en una pantalla y aún no salimos.

Y tenemos cierto goce de aferrarnos al encierro.

Los cuerpos cerca para nada (no para cuidar, no para trabajar, no para hacer gimnasia) es una manera de estar en contacto. 

Es la intimidad de tomar mate. Hablamos “ya que estamos”. 

O directamente en silencio.

Las pantallas bloquean esa complicidad. 

Encerrado cada uno frente a una pantalla, perdimos la intimidad.

Algo en nosotros no puede desnudar el alma frente a una pantalla. 

Necesita un cuerpo.

Pero hoy la gente se ve para algo, no más por costumbre, para nada.

No nos estamos dando cuenta de hasta dónde filtró la pandemia adentro de cada individuo y de la sociedad.






lunes, 21 de agosto de 2023

Los derechos civiles y la ultraderecha argentina

Ustedes saben que en los años 60 surgieron los movimientos por los “derechos civiles”, en favor de “minorías oprimidas”: mujeres, homosexuales, grupos étnicos.

A esto se le montó el ecologismo, relacionado con el vegetarianismo y el veganismo, la producción orgánica, la oposición a todo “extractivismo”, los derechos de los animales y otros temas.

 

Este movimiento general no ponía en el centro el trabajo, acabar con la pobreza, la inmigración, la educación, la salud, la seguridad, la vivienda.

Daba la impresión de que quienes conducían esa gran ola ya tenían esas cuestiones resueltas.

 

Un origen central del movimiento fue California, Estados Unidos.

En Argentina en aquel momento, la lucha social pasaba por el trabajo, acabar con la pobreza, la educación, la salud, la seguridad, la vivienda.

Se consideraba, además, que la liberación nacional y latinoamericana eran claves para esa lucha.

 

Quienes participaron de la lucha social en Argentina fueron decapitados por Estados Unidos y Europa con una dictadura de militares argentinos, todos pertenecientes a la ultraderecha nacional.

 

Apenas caída la dictadura, una parte de la sociedad retomó la lucha por terminar con la pobreza, el trabajo, la educación, etc.

Sin embargo, años después empezaron a aparecer aquí las reivindicaciones del movimiento por los “derechos civiles”.

Como en el primer mundo, empezaron a palidecer las reivindicaciones relacionadas con el trabajo, acabar con la pobreza, la educación, la salud, la seguridad, la vivienda.

 

Esto generó una reacción, porque los “derechos civiles” son foráneos, yanquis, y por tanto atentan contra la Patria argentina, y porque atacan nuestra forma de vida tradicional.

Esta reacción está hecha del mismo material que apoyó la dictadura militar.

 

Por otro lado, el trabajo, acabar con la pobreza, la educación, la salud, la seguridad, la vivienda, etc., quedan huérfanos.

 

Aparece una ultraderecha que encarna la reacción conservadora, pero se propone como capataz de los Estados Unidos en Argentina y anuncia que arrasará con los derechos laborales (formales, informales, inclasificables), envilecerá la vida de los pobres, maltratará a los inmigrantes limítrofes, desmantelará la educación y la salud, utilizando la represión sin miramientos.

 

Si nos atenemos a los votos de las PASO, dos tercios de los argentinos apoyan esa ultraderecha.

 

Con lo cual, las condiciones básicas para una vida digna de todos los argentinos no parecen ser objetivo de nadie.

 

“El arte de observar también entró en crisis”, dice Federico Sajkowski.

 

 

Querida culpa

El principal problema con la culpa es que hacemos de ella un asunto tan dramático.

Saquémosle un poco de densidad.

Después de todo, sentir culpa es bastante vivificante.




jueves, 10 de agosto de 2023

Los escritores de Kunming, Guillermo Bravo, Mil Gotas, Manu Grande y La Oriental

 Anoche presentamos la edición especial de revista DangDai dedicada a los escritores de Kunming con una mesa estelar de Guillermo Bravo, pionero de alma, que estableció la librería Mil Gotas en China, y Juan Manuel Grande, que hizo lo opuesto y complementario, estableciendo La Oriental, que es la librería dedicada, en Argentina, de la literatura y los libros de China y Asia. 

Ambos fueron entrevistados por Chenxi Luo,, directora del departamento de América Latina de la Universidad del Suroeste de China.



Tanto Guillermo como Manuel desplegaron generosamente su experiencia, la experiencia de los intrépidos que se arriesgan a cruzar las grandes aguas, y ofrecieron reflexiones que le va dejando el camino que recorren.



El encuentro fue magnífico. Como centro cultural de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, el Paco Urondo es un templo sagrado de la fe en que la cultura puede producir cambios determinantes en una sociedad.



Entre el público estaban los amigos que acompañan a la revista desde hace 12 años y están en todas las presentaciones, y estaban los mayores referentes de la relación entre Argentina y China, tanto en el campo de la literatura, como en el de la geopolítica, el empresario, la filosofía, el arte, el mundo editorial y otros. Los mejores sinólogos estuvieron anoche, en un acto de enorme iniciativa cooperadora entre Argentina China 



Néstor Restivo y yo explicamos por qué dedicamos un número a los escritores de Kunming.

Empezamos diciendo que los argentinos nos acercamos a China, algunos porque vemos la conveniencia de hacernos amigo del nuevo grandote o porque la relación entre Argentina China va creciendo, y otros porque buscamos el encuentro con una cultura distinta, que se nos presenta a través de sus diferencias (que llegamos a concebir como exóticas) y similitudes con nosotros (que nos hacen creer que somos iguales). 

Ese encuentro también nos hace abrir los ojos ante el modo en que otros resuelven los mismos problemas que tenemos nosotros; nos suscita, además, ideas y pensamientos que no nos aparecerían si no tuviéramos el encuentro, y finalmente, en el caso de China, el encuentro nos produce fascinación, porque China es un océano de tesoros intensos.

También dijimos que en el plano del intercambio literario, tanto China como Argentina, eligen los autores no en una relación directa, sino porque alcanzan un status de “universal”. Esto es, los chinos se interesan por Borges por la fama que tiene Borges en el bazar de los imperios coloniales, y los argentinos buscamos a Mo Yan porque ganó el premio Nobel. En tanto, nos desespera todo lo que se pierde, o sea todos los autores chinos y argentinos que argentinos y chinos no conocemos porque no están en la vidriera de Europa y Estados Unidos. Esto genera intentos de un intercambio directo, que tiene los desafíos del idioma, la desconfianza del público argentino de que los únicos autores chinos que puede conocer son los que permite la censura de China, y finalmente la enorme dificultad que plantea el colosal trabajo de hacer conocer un autor o una obra hasta generar el deseo del público de leerlos.



Finalmente, pasamos lista a quiénes asumen estos desafíos, empezando por el Estado chino, a través de sus editoriales y universidades, algunas editoriales argentinas (desde Continente hasta Cecilia Hidalgo y Corregidor) y el heroico esfuerzo personal, muestra de lo cual son Guillermo Bravo y Manuel Grande. 

En esta gesta es que se enmarca la edición de un número especial de DangDai dedicada a escritores de una región de China. DangDai les ofrece su soporte, su distribución, su prestigio ganado lo largo de 12 años y su público.

Anoche colocamos un ladrillo más en el puente que vamos construyendo para conectar las culturas de Argentina y China.