martes, 31 de mayo de 2011

Entrevista a José Sacristán


Collioure, sur de Francia, 1939. José Machado encuentra en un bolsillo del gabán de Antonio, su hermano muerto, un papel con unos versos últimos, “Estos días azules y este sol de la infancia”. José Sacristán decidió tirar de aquellas palabras como quien tira de la punta de un ovillo, para hallar todo el largo de la vida del poeta.

“Me he tomado la libertad de interpretar el último poema de Don Antonio como su deseo de volver a Sevilla”, dice el actor español en Buenos Aires. Ha titulado la obra Caminando con Antonio Machado. De la muerte en el exilio al huerto claro de la infancia, donde madura el limonero.
*  *  *

No hay modo de que José Sacristán tenga 73 años. Se le busca una mínima señal reveladora de la vejez y se fracasa. En cambio, está el galán de siempre, con su inquebrantable seguridad en sí mismo y su larga cara de perro humano, con esos ojos que tan bien pueden derretir de ternura a quien los mire, o atemorizarlo con seca dureza.
— ¿Quién es Antonio Machado para usted?
— Para mi generación Don Antonio, Miguel Hernández, Rafael Alberti, León Felipe… todos ellos son testigos formidables de un tiempo muy doloroso de España. Han escrito en la herida. Don Antonio era el más, por su condición de maestro, y maestro de pueblo. Hemos leído a aquellos poetas en la clandestinidad, y tomado de ellos más que la obra poética: aprendimos un comportamiento personal. Eran para nosotros referentes morales, apoyo ético en nuestra vida, gente a la que no había que traicionar, no sólo leer. Hacer esta obra es una especie de deber cumplido.


La nota completa en: http://www.clarin.com/espectaculos/teatro/Jose-Sacristan-Hacer-deber-cumplido_0_490750964.html



lunes, 30 de mayo de 2011

Puerto Deseado


El chico sabía que lo iban a retar, pero no podía dejar de hacerlo. Acostado boca abajo sobre la lancha, se estiró en la proa hasta asomar la cabeza para tener bajo sus ojos el agua transparente, y unos centímetros bajo el agua, el delfín que había visto. Y entonces sucedió algo que jamás podrá olvidar en su  vida: también el delfín estaba mirándolo. La lancha iba muy rápido, el delfín se movía dentro del agua helada a la misma velocidad, y aún así el chico y el delfín se miraron a los ojos, curiosos, inteligentes. Hicieron contacto.



jueves, 26 de mayo de 2011

Las piruetas del psicoanálisis

Para Gabi

Psy es una obra del nuevo circo, creada y ejecutada por la compañía de Quebec Les 7 Doigts de la Main. Siete dedos de una mano es una imagen que anticipa un toque de humor y delirio. Cada uno de los once personajes es víctima de una tribulación de la mente: está el hipocondríaco, el paranoico, el obsesivo compulsivo, etc. Lo confiesan en una terapia de grupo (“soy Lily y soy agorafóbica… un poquito”) y a partir de entonces el espectador va reconociendo en la conducta de cada uno, a lo largo de los números, los síntomas de su desarreglo. La relación buscada con el público parece tibia, pero con su afición al psicoanálisis los argentinos se hacen una fiesta con el juego de identificar tics y manías. Les 7 Doigts hablan de un asunto que los argentinos saben suyo, con el lenguaje del nuevo circo. El grupo de terapia impulsa a la agorafóbica a vencer el miedo a los espacios abiertos… subiéndola a un trapecio. Al comienzo está aterrorizada en el espacio abierto del cielo, pero con el aliento de los demás se va soltando hasta que aparecen piruetas que son de una técnica acabadísima (el tirabuzón sobre el trapecio es asombroso) y un riesgo al filo de lo que puede soportar el espectador. Cada hazaña es mayor que la anterior y con la ovación del público, Lily avanza hacia la cura.


 Más tarde Claire nos hace padecer con ella su insomnio a tres metros del piso abrazada a una almohada y adherida magistralmente al palo chino. Allí asume todas las posiciones posibles hasta hacer perder la noción de que el palo es vertical, o de que el palo existe… el espectador es confundido por la ilusión de que Claire flota, quieta, hacia arriba, hacia abajo.
Cuando llegue la hora del adicto entraremos en su mundo oscuro, solitario, aturdido, huyendo siempre dentro de un círculo del que no puede salir, girando en la rueda alemana. Con talento consumado el artista controla la rueda, pero en cualquier momento cae en su poder y es víctima de ella, atrapado en su interior mientras la rueda gira frenéticamente.

(...)

Les 7 Doigts de la Main ya fue bien recibida el año pasado en Buenos Aires. Fue creada en 2002 y juega en la misma categoría del Cirque du Soleil. Cada uno de los jóvenes que están en escena es maestro en su especialidad, y todos son acróbatas, bailarines, actores y malabaristas consumados. Sólo concibiendo que los jóvenes artistas de Psy son en realidad ángeles se hace comprensible su habilidad sobrehumana, su hermosura y su carisma. Claramente son magos, tienen cuerpos prestidigitadores.
La creación del espacio con los cuerpos en movimiento es impronta del nuevo circo. El nuevo género ha dejado atrás el circo tradicional, pero vuelve a él cada tanto para nutrirse. Ha sido clave circense el lúdico sometimiento de miedos fundamentales: a las bestias (las domina el domador), al ridículo (los payasos), al fuego (el lanzallamas), a las alturas (los trapecistas), etc. Cambian algunos objetos del miedo, pero seguimos teniendo miedo. Hoy tememos que los disturbios de nuestra mente desbarranquen nuestras vidas: el circo debía enfrentar ese terror. En Psy se retrata con exactitud el arco virtuoso que va de los cuerpos estáticos del psicoanalista y el paciente en el consultorio, al éxito de la terapia: la vida entera en movimiento.
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Lo mejor es la colaboración que no entró en la edición, de la psicoanalista Gabriela Chaia:

Lo leve y lo grave en Psy

La relación con la gravedad es algo que pasa por el cuerpo y por la psique, que vienen en un sólo "paquete". Lo leve y lo grave son cuestiones con las que lidiamos cotidianamente desde cuando nos pesa una pena hasta cuando nos levantamos de la cama, de la silla, o corremos. Asistir a ese momento en que un niño conquista el equilibrio de la bipedestación, eso que tanta alegría y júbilo causa a familiares y amigos, eso que le llevó tanto tiempo, tanteos y caídas tiene su paralelo en el alma. Sentirnos caídos, decaídos, pesados es bien diferente a la hora en que volamos de alegría y estar parados nos pesa menos que de costumbre. Les 7 Doigts cuentan en Psy una historia muy de los dolores actuales, recurriendo a sus artes, a sus acrobacias. En el fondo somos todos equilibristas y acróbatas. Ya lo dijo Buzz Lightyear, lo importante no es volar... sino caer con estilo.




Dos de Aimee Mann

save me 
From the ranks of the freaks
Who suspect they could never love anyone 





It's not going to stop
It's not going to stop
It's not going to stop
'Til you wise up



martes, 24 de mayo de 2011

Palavra de mulher



A veces los brasileños me llegan a casa en barra.


Palavra de Mulher
de Chico Buarque

Vou voltar Haja o que houver, eu vou voltar
Já te deixei jurando nunca mais olhar para trás
Palavra de mulher, eu vou voltar
Posso até
Sair de bar em bar, falar besteira
E me enganar
Com qualquer um deitar
A noite inteira
Eu vou te amar
Vou chegar
A qualquer hora ao meu lugar
E se uma outra pretendia um dia te roubar
Dispensa essa vadia
Eu vou voltar
Vou subir
A nossa escada, a escada, a escada, a escada
Meu amor eu, vou partir
De novo e sempre, feito viciada
Eu vou voltar
Pode ser
Que a nossa história
Seja mais uma quimera
E pode o nosso teto, a Lapa, o Rio desabar
Pode ser
Que passe o nosso tempo
Como qualquer primavera
Espera
Me espera
Eu vou voltar



lunes, 23 de mayo de 2011

Cuál es el camello y cuál el dromedario



Esta es una célebre canción didáctica de Titas de 1989 aprox.

Le letra dice:


O Camelo e o Dromedário  

Há uma questão que há muito tempo me incomoda
Qual será a vantagem de se ter uma ou duas corcovas?
O que iremos formular é somente um questionário
Qual diferença haverá entre o dromedário e o camelo?
E entre o camelo e o dromedário?

Postos frente a frente causam a mesma impressão
Mas quando postos de lado faz-se logo a correção
O camelo difere do dromedário que só tem uma corcova
O dromedário já difere do camelo por ter lá suas duas corcovas
Há muitas coincidências entre os nossos dois ruminantes
Mas quando chamados em ordem alfabética
É o camelo que vem sempre antes
O camelo está na letra "c" de quase todo abecedário
A letra "d", por sua vez, traz sempre a figura do dromedário

Haverá mesmo uma rusga entre os dois mamíferos quadrúpedes?
Ou desavenças são propriedades apenas de nós, humanos bípedes?
Só se anda de dromedário no deserto do Saara
Mas quem já viu aonde dorme o camelo lá na Guanabara?
O camelo é o Pão de Açúcar com a Urca vistos em relevo
Mas o dromedário é o Corcovado, só o Cristo é que não pode vê-lo

Será que, por ter duas corcovas, o camelo passa mais tempo sem beber água?
Ou pelo contrário, com um peso maior, beba mais água que o dromedário?
Será que o bom dromedário com sua única corcova tem por cima mais espaço
E ficaria assim nosso amigo camelo exposto a um maior cansaço?

Aquele que acertar a primeira resposta
Receberá duas corcovas em suas costas
Por outro lado
Aquele que só acertar a segunda
Não tardará a ficar com uma enorma corcunda


martes, 17 de mayo de 2011

Eterna lectura


Me impacienta, me irrita ver el mismo libro durante meses. No acabo nunca de leerlo. Mi ritmo de lectura me resulta agónico. No soy más inteligente que nadie, pero tampoco soy infradotado.

En principio, no puedo leer, sino que estudio. No puedo no estudiar el texto: cómo está escrito, cómo se estructura la propuesta, cómo se construye el narrador, qué público construye el autor y qué público construye el narrador interno de la historia; qué tengo que ver con ese público, qué léxico usan el autor y el narrador, qué ritmos, qué tiempos, cuáles son sus trucos para sugestionar, qué eligen esconder deliberadamente, qué piensan sobre los personajes sin decirlo, cuánto quieren a cada personaje, qué incógnitas siembran; por qué eligen la lógica con que estructuran el texto, cuáles son los antecedentes de la historia, qué pasará después del final; cómo podría decirse mejor esto o aquello, o cómo no podría decirse mejor, si el escritor estaba borracho al escribir o si tal descripción está relacionada con tal trastorno, si tal claridad sería el efecto de las drogas… Esto, entre muchos otros pensamientos que me distraen.

Pero no sólo me brotan preguntas y sus hipótesis respuestas referidas a las artimañas del texto. Lo que leo me dispara otra cantidad de pensamientos e ideas que se alejan de los temas, para complementarlos o para divagar. Los textos bien me aburren y entonces los abandono (se me ha transformado en precepto ético la máxima de Borges de que sólo hay que leer aquello que atrape el interés y descartar lo que no, sin miramientos ni concesiones) o bien me disparan fuegos de artificio a cada paso. Leo de Mansilla que los ranqueles le decían lauquen a la laguna y: claro, está explicando que los ranqueles vinieron del sur, adonde a su vez habían llegado del oeste; no los nombra pero se refiere a los mapuches, ¿no existiría la denominación mapuche cuando escribió Mansilla?, y ha habido esa modificación, de lafken a lauquen, f a au, bastante extraña, y justo estos días le estuve dando vueltas a lafken, en el texto sobre Pehuenia, tanto que la puse como palabra final del capítulo Mapu, la tierra, y ah, otra, Mansilla nombra un mapo y lo traduce como lugar, tierra es lugar,mapo para los ranqueles, Mapu para los mapuches; muy bien, y es así, traducir nunca es traducir la palabra, eso es sólo fantasía de traductor facilista: traducir es siempre ir de una forma de pensamiento a otra, y la distancia entre el español y el mapuche debe ser tanta como entre el español y el chino —la traducción facilista debe ser un encanto para los ecologistas, que han heredado el facilismo más tonto, y posiblemente malintencionado, del primer mundo, un facilismo antihumanista, que disfraza la crítica verdadera con una pose crítica, y así no cuestiona nunca el fondo de la cuestión, y es con ese facilismo que los ecologistas incorporan a todos los indios a la naturaleza, y esa línea le cabe de lleno a la satisfacción con que descubren que mapu es tierra, y siendo che, gente, mapuche es gente de la tierra, queriendo decir gente del medioambiente, gente que no se ha escindido de la naturaleza, nada más que porque esa boba fantasía simple es una fantasía que estructura el ecologismo, en tanto es inofensiva, es no mirar la dimensión social del hombre para concentrarse en una desproblematizada dimensión natural, claro, con una naturaleza mascota, una naturaleza de peluche, y no creo que haya algo más alejado que esa pavada de la naturaleza que concebirían los lenguajes mapuches, si es que concebían a la naturaleza, y no tiene por qué relacionarse con lugar, porque bien podría decirse gente del lugar, gente del sitio o gente de por acá…
Bien, todo eso con una sola palabra, lafken. Y no es que aparece una de esas palabras disparadoras cada 50 páginas. Aparecen en cada página. Varias en cada página. Y encima me ha crecido ese otro lóbulo cerebral, Google. Así, no hay avance posible en la lectura. Por lo menos, no hay avance lineal. Présteseme un libro y olvídese del asunto.

Finalmente, este infierno de la eternidad de la lectura, el infierno de entrar y no llegar al final, tiene esta tercera forma: a lo largo de mi vida se me han clavado como clásicos algunos libros. Como amigos que me hacen ser quien soy, como las pertenencias que me hacen feliz, siempre están esperándome, esperan que vuelva de vez en cuando, esperan mi visita. Y en cada visita charlamos largamente de las novedades, reflexionamos sobre ellas en la charla, las saboreamos y les damos vueltas, y también nos volvemos a reconocer y a enamorar. Es muy jubiloso estar juntos, y eso hace que el encuentro sea fecundo, de modo que al despedirnos nos vamos con muchas ganas de volver a encontrarnos. Esto explica que no tenga mucha apertura ni paciencia con obras llamémosle nuevas, que exigen de mí una persona muy diferente. No es que no me abra o no me deje atrapar, sólo que los libros deben ser cada vez más sólidos y sustanciosos para arrancarme de las obras de Greene, Hemingway, Vonnegut, Castaneda, Dostoievsky, Bioy, Onetti, Pushkin, Calvino, Rulfo, London, las policiales negras, el Nuevo Testamento, y todos esos viejos que destartalo, vuelvo a comprar y vuelvo a destartalar con los años.