Ligeras anotaciones que hace Gustavo Ng de asuntos que piensa o encuentra escritos en libros mientras va en colectivo y luego comenta con tal o cual persona.
martes, 30 de abril de 2013
Usual reclamo
—
¡Dios santo! ¡No puedo más! ¡Me vas a matar!
¿Qué querés, al final? Decime, por favor qué querés ¡y ya!
—
Nada quiero, o cualquier cosa, o todo. Pero te advierto:
después te voy a seguir pidiendo. Amo ser carente. No quiero tener: quiero
pedir.
lunes, 29 de abril de 2013
Poemas de Jaime Sabines seleccionados por Irina
¿Cuál es la diferencia entre los dos o tres días de la mosca
y los doscientos años de la tortuga?
Como ahora no hay maestros sin alumnos, el alumno preguntó a
la pared: ¿qué es la sabiduría? Y la pared se hizo transparente.
La policía irrumpió en la casa y atrapó a los participantes
de aquella fiesta. Se los llevó a la cárcel por lujuriosos y perversos. Era
natural. La policía no puede irrumpir en las calles y acabar con otros
escándalos, como el de la miseria.
domingo, 28 de abril de 2013
Algunas claves de la represión en el Hospital Neuropsiquiátrico "José T. Borda"
En la interpelación al ministro de Seguridad Montenegro por parte de la Legislatura de Buenos Aires
El viernes 27 de abril la Policía Metropolitana reprimió a militantes
sindicales, periodistas, legisladores y pacientes y trabajadores del “Hospital
Psiquiátrico José T. Borda”, dentro del hospital.
El sábado 28 de abril la Legislatura interpeló al ministro
de Seguridad y Justicia, Guillermo Montenegro para que respondiera sobre los
hechos.
La diputada Gabriela Cerruti puntualizó que no hubo
protocolo de disuasión, como tiene cualquier policía del mundo.
De algún modo esto había sido confirmado por el Jefe de
Gobierno, Mauricio Macri, la Vicejefa, María Eugenia Vidal, el Jefe de
Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta y el ministro Montenegro, quienes en bloque
explicaron que la policía soportó los ataques hasta que evaluó que debía
detener la comisión de ese delito.
El diputado Jorge Selser habló de la teoría de los dos
demonios en el discurso de los gobernantes, quienes presentaron en su versión
de los hechos dos sujetos, la Policía Metropolitana y los atacantes.
La diputada Rocío Sánchez Andía denunció que hubo un grupo
de policías sin identificación. Precisó que fue el grupo que empezó a disparar.
Gabriela Cerruti sostuvo que el 80% de la plana mayor de la
Policía Metropolitana perteneció a la Policía Federal durante la última
dictadura militar.
Gabriela Cerruti sostuvo: “Terminó de asustarnos la
conferencia de prensa del Gobierno que defendió el accionar policial”.
El diputado Ariel Basteiro puso en evidencia que el Gobierno
de la Ciudad de Buenos Aires estaba
tratando de “naturalizar la represión”.
Jorge Selser enfatizó que “en ningún lugar del mundo un
gobierno mandó 300 policías con armas largas para reprimir dentro de un
hospital”.
Rocío Sánchez Andía dijo: “Lo hicieron ahí, donde están los
locos más pobres”.
Luego le preguntó al ministro: “¿Usted entiende, señor
ministro, lo perverso que es una represión dentro de un hospital psiquiátrico?”

Más claves
El Gobierno de Mauricio Macri estaría retomando la iniciativa en un reordenamiento territorial de la ciudad. Antes que él lo hicieron Adolfo Bullrich, intendente puesto por Julio A. Roca en 1898, y Osvaldo Cacciatore, intendente de una dictadura militar entre 1976 y 1982.
El día de la represión en el Borda se mencionó que luego de las represión de la Policía Metropolitana en el Parque Centenario y la Sala Alberdi, la imagen de Mauricio Macri había subido en las encuestas.
Al referirse a la represión, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner habló de protección mediática: “Impresionante
protección mediática. Debería incluirse como materia en las facultades de
comunicación social de todo el país.”
El Pato Cecchi
Yo conocí como periodista a un par que estuvieron en la
selección —a algunos los traté bastante. Pero tuve un solo amigo que jugó, el
Pato Jorge Cecchi. Fuimos a la misma secundaria. Me enamoré de su prima. Era hermosa.
Él jugaba en Boca. Me invitaba a que fuera a La Candela, la pasamos bien las
dos o tres veces que fui. Jugó en la selección un partido contra Rusia. Yo lo
vi desde la vereda de Carlos Pellegrini y Diagonal Norte, donde había un local
de televisores (creo que aún está). Había otros cuantos mirando desde afuera el
partido mudo en el televisor de la vidriera. Había unos crotos que después del
partido se fueron a dormir arriba de los respiraderos del subte en la plaza
frente al Obelisco. No entendés qué hacen los tipos durmiendo todos apretados
en el piso de la pura intemperie hasta que te avivás que de adentro de la
tierra sale aire caliente.
Agustín Rotsztain cuenta AQUÍ la historia del Pato Cecchi.
Adolfo
Adolfo era uno de mis amigos de la Escuela Industrial. Éramos parte de una barra, en la que estaban Fernando Demarco, Eduardo Orlov, Juan Carlos Nuciari, Pablo Makovsky. Luego nos hemos visto poco, pero creo que siempre seguimos sintiéndonos amigos.
Ahora ya somos gente madura, ya pasamos el medio siglo. Ya dejamos atrás la curva del camino. Cada uno ha hecho una trayectoria, ya hay hijos criados, fracasos, algunos logros. Ya hemos vivido mucho.
Siempre me conmueve que una persona, aún grande, siga siendo un hijo. El padre de Adolfo me lo recuerda en esta pequeña carta abierta:
Ahora ya somos gente madura, ya pasamos el medio siglo. Ya dejamos atrás la curva del camino. Cada uno ha hecho una trayectoria, ya hay hijos criados, fracasos, algunos logros. Ya hemos vivido mucho.
Siempre me conmueve que una persona, aún grande, siga siendo un hijo. El padre de Adolfo me lo recuerda en esta pequeña carta abierta:
"Adolfo Vergara, es mi hijo primogénito y amigo del alma y de sangre, hasta la muerte!"
Bravo, don Miguel Ángel.
Y disculpe aquella vez que le rayamos el Falcon porque lo metimos entre unas plantas. Fue sin querer.
Ah, y fue Adolfo.
sábado, 27 de abril de 2013
El servicio ese
Una vez fui a donar sangre a un hospital. Creo
que tenía 17 años. Iba todo el camino diciendo el nombre del servicio al que tenía
que ir, pero entré y me lo olvidé. Le dije a la señora de la entrada
"hola, voy a Homeopatía", y me recagó a pedos porque aquel era un hospital
serio y qué se yo, y ya no pude explicarle nada, porque estaba enojadísima. Me
fui sin donar un carajo, y a la cuadra me acordé perfecto: Hemoterapia. Pero ya
era tarde. Hemoterapia. Hemoterapia. Hemoterapia.
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