sábado, 23 de mayo de 2015

La señora que va al Bar Gómez


Hablamos con el mozo del Bar Gómez de una señora, ya viejita, que está sola en una mesa bastante oculta. Como la vi muchas veces, le pregunto al mozo por ella.
 —     Hace años que viene.
 —     ¿Qué vida tendrá? —le digo, un poco comentándole, un poco pensando en voz alta.
 —     Y también está la otra, la que se sienta allá, al fondo, al lado de la ventana.
No recuerdo haberla visto.
 —     ¿El mismo caso?

 —     Sí, más o menos. ¿Nunca la vió? Una que anda con un sombrero, que se pinta… Esa se sienta ahí y pide dos vasos de vino. Uno lo pone delante de ella, como si hubiera alguien en la otra silla. Se toma el suyo, se queda un rato y se va. El otro vaso lo deja intacto.





Olores corporales

Mora es mi compañera de oficina en la obra social desde hace más de 15 años. Desde el primer momento nos hicimos compinches. Tenemos el mismo sentido del humor, nos burlamos de las mismas personas, pensamos muy parecido. Somos almas gemelas. “Tu socia”, me dicen, cuando se refieren a ella, y nos dicen “los Hermanos Macana”. Cuando comemos juntos solos no nos da vergüenza no ser educados. El año pasado Mora cortó con un novio de muchos años y desde hace poco se cambió de bando y ahora tiene novia. Y pasó algo increíble: desde entonces tiene un chivo robusto, como el de un chabón. Como el de un motoquero o de un repartidor de pollos Al principio yo no le decía nada. La veía de la mano con la novia y me daba vergüenza decirle. Pero ayer le dije. “¿No te depilás más la axila?”, le pregunté, y me dijo que sí se depila, y que sigue usando desodorante igual que antes. Nos pareció muy loco y nos cagamos de risa. Dijimos que si yo me hiciera puto a lo mejor mis pedos ya no van a oler como pedos de oso.








Notas de dos modelos amigas







Los cuatro ejes de la belleza corporal

Es común a muchas sociedades la asociación entre el cuerpo y la belleza.
Hay cuerpos que se consideran bellos, otros no. Unos son considerados más bellos que otros.
Por supuesto, la concepción de la belleza corporal observa una variedad tan amplia como lo son todas las variedades culturales. Como si los humanos se dieran a explorar todas las variedades posibles de lo real. Como si intentaran experimentar las infinitas variaciones de un patrón, dicho desde un abordaje estructuralista.
Claro que las diferentes formas sólo son comparables si descansan sobre una misma base. En este caso, además de la primera constante que es la asociación entre el cuerpo y la belleza, hay otras que la conforman.
Todas las concepciones de la belleza corporal giran sobre estos cuatro ejes: tamaño, proporciones, consistencia y otros detalles de la forma
El tamaño es, claro, lo absoluto. Resultará bello el cuerpo pequeño o el monumental, el ancho o el fino, etc.
Las proporciones son la relación entre una parte y el todo.
La consistencia se refiere a toda la materia del cuerpo. El sentido del tacto es el que impera en este criterio.
El vago “otros detalles de la forma” se refiere a los colores, sonidos, aromas y, por qué no, los sabores de los cuerpos.


   

       





      


  



   


         




viernes, 22 de mayo de 2015

Flor




Flor perdió un bebé hace casi dos años. Unos meses después se separó de Ricardo. Las amigas la empujaron con amor fuera de la soledad y se puso de novia con un chico, pero casi no duraron. En una fiesta, veo que está ida. Cuando ha bebido bastante, habla con alguien de un hombre al que señalan, se ríen, ella pone cara de deseo. Quizás lo encare, quizás no. Quiero ir a decirle que no me parece mal que haga bardo, mientras sepa que es bardo. Que no meta el amor en el medio, ni el vacío espantoso de todo lo que le sucedió, ni la expectativa de no estar sola. Le convendría estar sola consigo misma por dentro. Sería mejor que despejara toda necesidad de estar con alguien. Si va a estar con alguien, debería ser porque ha encontrado algo que va más allá de su desesperación por acallar su dolor. Le debería pasar con esa persona algo irremediablemente fecundo. Algo que supere el paisaje de su vida actual. Pero creo que pasará un tiempo antes de que Flor pueda hacer eso.







frases

Open the doorway and climb up the stairs

This is the bedroom where we shared our prayer.

No tengo idea de por qué hay frases que me resultan tan emocionantes.



Mi prima Graciela, la que le gustan las facturas


Mi prima Graciela es bastante rellenita. Así dicen la mamá y mis otras tías.

Cuando llegan nuestros abuelos y paran en la casa que tienen de la calle Arenales, ella los va a visitar a la mañana temprano con una docena de facturas de la panadería Martínez.

Siempre que va de visita a la casa de un pariente lleva facturas.

Una amiga de ella se fue a vivir a Norteamérica y un día que volvió, contó que allá no hay facturas. Eso provocó un largo tema de conversación.

Yo creo que a mi prima Graciela lo que más le gusta son las facturas. Las ama.

Una vez me pidió que fuera a comprar y cuando abrió el paquete dijo “¡qué trajiste, nene!” Se enojó porque había llevado scons y medialunas.

“¡¡¡¿¿¿No trajiste ninguna con crema pastelera???!!! ¿Quién te enseñó a elegir facturas? ¡Qué inútil!”

¡¡¡Estaba recaliente!!!


Ese día conocí a la verdadera Graciela.