viernes, 12 de mayo de 2017

jueves, 11 de mayo de 2017

Sólo corazón


Todos los años que me sobraban
los días
las horas que tenía demás
se me quedaron en un bar del barrio de Kädikoy

La gente se agitaba alrededor
Y el mar se hamacaba tranquilo al fondo, calle abajo.
Desde ese tarde sólo tengo tiempo para gastar
en alguien que escuche
en viajes definitivos
en buenas discusiones
en libros que me asombren
en gestos que den fruto
en cosas que no se pueden repetir

Me queda mucho tiempo para vivir
pero ni un solo día de más

Sólo tengo corazón frente a mí











miércoles, 10 de mayo de 2017

Lo que quedó lejos


Luego de varios días de haber regresado, en Buenos Aires, sentado esperando que llegue todo lo que llevé, me resigno y me levanto.
Asumo que ya no volveré entero el que fui.
Dejé demasiado allá.
Jirones de nubes enredadas en las copas de los árboles altos de la montaña. El día resplandece, el aire se hace total, la claridad es perfecta, y entonces los trozos de las nubes desaparecen.
Pero no volvieron a mí.
Pasó algo con ellos allí arriba.
Ya no los recuperaré.
Deberé recomponerme sin ellos.
O más bien, con ellos allá.











martes, 9 de mayo de 2017

Consejos para Ariosto

(Fragmento de la ópera Ariosto Haeckl, de Márcio da Silvia Borges)

(…)

Padre: Ariosto, tu padre no vivirá mucho más tiempo. Tienes que escucharme, y recordar estas palabras. En el futuro será tu mente, con su memoria, que me harán revivir al repetirte lo que te diré.

Ariosto: Nada recuerdo claramente, Padre.

Padre: No tenemos otra solución. Intenta recordar, hijo querido de mi corazón. Las demás personas mal comprenden que eres como un idiota que nació muy inteligente. Te tratan como un igual, pero no lo eres. Pareces un igual porque Dios te dio, con la rareza, la capacidad de igualar a los demás, pero eres como un pez entre los perros. Has sabido convertir tus escamas en pelos y tu silencio en ladrido, pero tu naturaleza es la del pez.

Ariosto: Ya no sufro…

Padre: Eres muy valiente, Ariosto.

Ariosto: ¿Cuál es tu consejo, Padre?

Padre: Cuando elijas una mujer para casarte, debes elegir una que conozca tu verdadera naturaleza. Busca quien entienda que ves más allá del mundo, pero no ves el mundo. Busca alguien que florezca con tus palabras más de lo que padezca tu cortedad mundana. No la vas a hallar fácilmente, porque una mujer necesita un hombre que sepa cazar para alimentar a su familia y que sepa protegerla, y tú no puedes hacer nada de eso. Muchas veces vas a perder toda esperanza, al encontrar la certeza de que no darás con esa mujer. Y quizás tengas razón. Pero aún así no debes perder las esperanzas, porque si lo hicieras, entonces te casarías prometiendo lo que no podrás dar, y entonces harías infeliz a la mujer y a ti mismo. Debes mantenerte firme en tu debilidad. Asume que eres un inútil en aquello que el más silvestre de los hombres es un campeón. Naciste así.

Ariosto: Lo sé. Maldigo al Dios que hizo esto de mí…

Padre: Sí, tienes razón. Yo lo maldigo también, y espero que al morir me lleve el Demonio, porque no quiero verle la cara. Él es el verdadero demonio… Pero también debes pensar que hay algo mágico en ti. Algo que no se halla en todo el Universo. Es esa mirada que tienes, que todo lo traspasa, que ve lo que nadie ve, que te da la vida a ti y que hace brotar la vida allí donde una buena tierra la aloja. Dios, que te ha castigado miserablemente, por otro lado, te ha dado una gota de su sangre. La mujer que te elija debe ver esto en ti. Eres algo maravilloso envuelto en harapos inmundos.

(…)










El Pacto de Adelma

  
Adelma atrapó a la mujer que había visto cerca de la Virgen.
No necesitó ser violenta, pero sí firme.
La agarró el brazo con una determinación tremenda. La mujer hubiera podido zafar, pero le habría dejado el brazo a Adelma.
De algún modo, Adelma retuvo a la mujer cerca de ella.
La mujer era muy blanca vestida de blanco, con el pelo gris y los ojos grises, no malos sino inexpresivos, aunque más bien buenos y quizás tristes, se sentó junto a Adelma, resignada.
Y así se quedó.
En un momento Adelma le dijo que la soltaría sólo cuando la mujer le hubiera hecho un regalo.
Sin hablar, la mujer le hizo saber que ella sólo hacía regalos como parte de un Pacto.
Entonces impuso un Pacto que Adelma no pudo discutir.
Adelma viviría aún 12.245 días, pero tendría que hacer tantas cosas que los 12.245 días apenas le alcanzarían. No tendría ni siquiera un solo día demás.
Entonces Adelma soltó a la mujer, pero, ya que habían hecho un Pacto, la mujer se quedó a su lado.
Adelma nunca más estuvo sola.






domingo, 2 de abril de 2017

La Plaza Patria Celeste y Blanca de Galtieri


Fui a la Plaza cuando salió el general Galtieri a que lo ovacionaran porque había recuperado las Malvinas.
Y además me anoté como voluntario para ir a la guerra en unas mesas que había por ahí.
No soy de los que de entrada ya la tenían reclara y sabían con lucidez impecable que esa guerra era un disparate de un borracho para perpetuar la dictadura militar. Yo era muy pelotudo.
Luego, cuando vi los documentales con los pibes correntinos muertos y cuando haciendo la colimba vi las fichas de los pibes a los que les cortaron las piernas porque habían estado días en trincheras de agua helada, me sentí culpable por no haber muerto en Malvinas.
Hoy las causas patrióticas las veo todas violentas, comandadas por gente que les saca provecho usando a todos los pelotudos como fui yo aquel día.
La Plaza cuando está llena sólo de banderas celeste y blanca me da miedo y me repugna.











sábado, 1 de abril de 2017

Disputa de originarios


Entre los que el Ministro de Educación señala como sus libros de cabecera están el Facundo, una biografía de Roca y un ensayo nacionalista de Martínez Estrada.
Con orgullo y convicción ha dicho que está llevando adelante una nueva Campaña al Desierto.
Gana a los argentinos el sentido patriótico.
Si un político llega a gritarle a otro “¡Defienda su país!”, le ha asestado un golpe del que le será muy difícil recuperarse.
La Reyerta de la Campaña del Desierto tiene mucho éxito.
Celebra la política de acabar con los indígenas.
Hacer Patria era terminar con los indios.
Los indios eran los enemigos de la Patria.
Pero los indios eran los que habitaban este territorio. Entonces ¿quiénes eran los hombres de la Patria?
Los criollos.
O sea, los descendientes de europeos nacidos aquí.
La Argentina, entonces, se formó con descendientes de inmigrantes europeos, y eliminando a los nativos.

Mi padre, chino, ha tenido esta ocurrencia: “los argentinos originarios no son descendientes de europeos. Éstos han ocupado el territorio en los últimos tres siglos. En cambio, los descendientes de los chinos han estado allí ¿desde hace cuánto? ¿Cinco, diez, quince mil años? Así que vos, sos quince mil veces más argentino que cualquier Pérez o cualquier Rossi”.

Estas fotos son del documental Damiana Kryygi.que cuenta la historia de una niña de tres años que a fines del siglo XIX sobrevive a una masacre con que los colonos blancos sometieron a los aché. Antropólogos del Museo de Ciencias Naturales de La Plata en Argentina la convierten en objeto de los estudios raciales. A los 14 años es internada en una institución mental y fotografídan desnuda dos meses antes de que muera de tuberculosis.
Estas son fotos de la película.