miércoles, 12 de febrero de 2025

Lazos de familia



¿Por qué las familias se mantienen unidas?

Tu familia, ¿por qué se mantiene unida?


Por decisión.

Por obligación.

Por tradición.

Por espíritu gregario.

Por amor.

Por admiración.

Por responsabilidad.

Por economía —una familia funciona como unidad económica; unos dependen de otros; también comparten o esperan herencia.

Para criar a los hijos.

Por inercia.

Porque está inserta en una red mayor.

Por la culpa.

Por la violencia.

Por el gusto de odiarse.


Cada una de estas y otras razones es un lazo.

Una familia se mantiene unida por lazos de amor, económicos, de rencor y otros.


En la familia de mis abuelos había dos lazos negativos, uno entre mi abuela y su familia de origen y otro entre mi abuelo y su familia de origen.


El lazo de conflicto entre mi abuela y su familia era que muchas de sus hermanas se iban haciendo evangelistas. Era un tema grave porque para la madre de mi abuela, ser católica era una cuestión de fidelidad a sus ancestros y una cuestión de identidad. Renegar del catolicismo y hacerse evangelista fue para aquella madre una traición. Mi abuela se puso del lado de su madre, la defendió y se produjo un cisma.


El lazo conflictivo entre mi abuelo y su familia era que varios de sus hermanos aspiraban a ser de clase alta. Condenaban a mi abuelo porque su estilo de vida era el de un bohemio rural; se burlaban de él y su mujer porque tuvieron muchos hijos, los menospreciaban por pobres. A su vez, mi abuelo los despreciaba por querer ser más que otros, porque establecían que había personas superiores y personas inferiores —con las superiores teniendo derechos sobre las inferiores—, porque se reían de los analfabetos, porque les daban repugnancia los negros, los villeros, los marginales, que era la gente con la que él andaba naturalmente.


Inteligencias

 



Va siendo indispensable para muchos oficios usar los recursos de las inteligencias artificiales para tener el pulso de la nube del sentido común en internet.

Luego, es indispensable aplicar la inteligencia humana: inspiración, intuición, creatividad. 



Una brevísima historia de amor de toda la vida


 A los cuatro años conocí a mi tía Miriam. Me gustaron los largos y sedosos vellos negros de sus brazos. Había apoyado los brazos en la mesa y yo se lo acariciaba eternamente. Ella me lo permitía. “Le gustan mis pelos”, le dijo a alguien y se rieron. Yo ya estaba completamente enamorado. Y ella de mí. Y seguimos enamorados hasta hoy.



💘

martes, 11 de febrero de 2025

COYUNTURA - De periodistas a generadores de contenido

¿Por qué en el pasado los medios de comunicación hacían cuestión de informar la verdad?


1. Para que el público pudiera tomar decisiones fundamentadas en su vida política, económica, social, personal.

2. Para la democracia, todos sabiendo las mismas verdades. 

3. Para competir con los otros medios a través de la credibilidad. 

4. Para promover la justicia. 

5. Para evitar los daños que pueden acarrear los datos falsos —generar pánico, estigmatizar a grupos o personas, influir negativamente en decisiones importantes. 




Hoy el público que recibe información se divide en estos grupos:


1. Los que creen que todo es verdad. “Lo dijo la radio”, “está en internet, fíjate”.


2. Los que creen que hay datos verdaderos y datos falsos —muchos de los cuales buscan diferenciarlos y vivir a base de los datos verdaderos.


3. Los que creen que todo lo que se publica es mentira.


4. Los que carecen de la disyuntiva verdad-mentira.


Los grupos 1 y 3 no necesitan saber qué es verdad y qué es mentira.

El grupo 2 vive en una niebla cada vez más densa.

El grupo 4 ha salido de esa niebla. Ahora, si no le interesa saber si algo es verdad o mentira, ¿por qué prefiere una información a otra?

¿Porque le resulta agradable?

¿Porque la fantasía es más atractiva que la realidad?

¿Por bronca a los que dicen que dicen la verdad y mienten?

¿Porque más importante que sea verdad es que le dé la razón?

¿Porque entusiasma la violencia, el dramatismo, el miedo, la indignación?

¿Porque es más fácil?

¿Porque es más rápida?

¿Porque entretiene y divierte?

Los periodistas vamos convirtiéndonos en generadores de contenidos, lo que limpia el oficio de la responsabilidad ética de no informar mentiras.
¿Tenemos lugar para decidir informar la verdad?


domingo, 9 de febrero de 2025

COYUNTURA - Zombies

En la novela Payasadas, Kurt Vonnegut cuenta de un presidente absurdo. No tiene poder, es un freak mental, vive en un país posapocalíptico, es drogadicto.

Es una obra profética en muchos temas. Mientras, alguien debería explicar la aparición de esta ola de líderes impertinentes fascistas en todo Occidente.

 

Nosotros tenemos un presidente tragicómico. Un alcahuete disparatado del poder, una caricatura mal hecha de un cipayo prendido fuego.

Y he aquí que este fantoche mal ensamblado es percibido, entre todos los políticos de Argentina, como el único atrevido.

Aparece como el único líder porque entre todos, es el único que se la juega. Se proyecta la imagen de que es el único que parece dispuesto a correr riesgos —de que lo insulten, lo enjuicien, lo metan preso, lo maten.

Parece el único que tiene coraje.




Entre otras causas, esa imagen está construida por las máquinas de comunicación y lavado de cerebro (ya toda comunicación es lavado de cerebro) y el estado general conservador —del orden institucional, de los derechos humanos como fueron una vez, de los pañuelos de colores, de la cuota de poder que se ganó y mantiene en la rosca, de todo lo bueno de los gobiernos de los Kirchner.

El poder se repartió entre los vampiros asesinos de siempre y los que tuvimos decisión desde la política, la economía, la militancia social, los medios y armamos un orden que se nos trabó, se nos solidificaron las coyunturas con óxido, nos petrificamos y sólo nos beneficiamos algunos sectores de la sociedad, y nos cagamos olímpicamente, como tilingos, en la mayoría de los argentinos, que iban viviendo cada vez peor.

Quedamos los chupasangres gigantes, los conservadores progreperonistas y los desahuciados.
A los desahuciados los progreperonistas, desesperados porque perdemos lo que sentimos que es nuestra vida, les decimos “Milei defiende a los ricos”, ¿y ustedes no quieren ser los ricos y cagarnos igual que Milei?; “Milei quiere desmantelar la Educación, la Salud, los Derechos Humanos”, ¿y ustedes qué posibilidades nos dan de que nuestros hijos lleguen a la universidad, cómo mejoraron las obras sociales y los hospitales, qué derechos humanos hicieron reales para mejorar nuestras vidas? ; “Milei ataca a los homosexuales”, ¿Y qué comemos con que los homosexuales puedan tener hijos?; “Milei es la dictadura”, ¿Y en qué nos benefició la democracia de ustedes?

Ni Milei ni quienes lo queremos ver preso le proponemos a la sociedad un sueño. No ofrecemos futuro. La diferencia es que Milei ofrece romper y nosotros no.

Por supuesto que Milei miente, no rompe otra cosa que lo que le molesta a la oligarquía.
Pero nosotros también mentimos si decimos que queremos cambiar algo. Queremos conservar la miserable ventaja que conseguimos. Entrar al VIP en el aeropuerto. 

Sabemos que de ninguna manera Milei es el único, pero desde el punto de vista de la gente que la ha pasado mal o muy mal con nosotros en el poder, es el único que toma la iniciativa.

 

No es él en sí quien impresiona, porque es un pobre sorete, sino que es justamente su pusilanimidad la que hace que los demás parezcamos zombies que caminan buscando comer gente para seguir no vivos.

martes, 4 de febrero de 2025

Sólo un sueño

Tener un sueño no es la única opción en la vida. 

Hay quienes viven sin tener un anhelo para la vida de su familia, de su sociedad o para su vida.

Simplemente transcurren. 


También hay quienes trabajan y ofrecen lo que tienen, incluso sus hijos, para cumplir el deseo de otros —sus padres, su pareja, lo que ordenan quienes mandan en la sociedad. 


En general, quienes no tienen sueños y quienes cumplen los sueños de otros, no piensan en el asunto. 


En cambio, las personas que sí tienen un sueño, o más de uno, pueden decírselo y dedicar su vida a cumplirlo. 

Que al barrio consiga que pongan una salita de primeros auxilios. 

Empezar la carrera de Trabajo Social cuando se jubile.

Que su perro sea feliz los días que le quedan. 

Comprarse un camión. 

Que su hijo amplíe su casa. 

Que la gente de su país tenga una vida digna. 

Que su pareja pueda comprarse esa bicicleta que ama.

Hacer una quinta y vender lo que cosecha. 

Ponerse un taller de cerámica. 

Irse a vivir a la ciudad. 

Que su amigo pueda visitar el pueblo de sus ancestros.


Sueños propios. Que pueden ser expresados a otras personas o no, pero tienen un lugar en la intimidad.


Esos sueños pueden organizar la vida de alguien. Se hará un plan para cumplirlo. Se pondrá los recursos que se tienen, se conseguirán los recursos para realizarlo.


A veces eso causa un efecto lateral: contagia.

La gente ayuda a quien tiene un sueño.

Aunque no pida ayuda.

En el fondo, todos necesitamos que la vida tenga sentido. Cuando alguien le encuentra —o inventa— un sentido, muchos son felices contribuyendo a ese sueño, para sentirse parte de algo que llena de sentido la vida.


Mi amiga Gaby coleccionaba gatos —gatitos de cerámica, dibujos, libros, dijes, ropa, cualquier cosa que tuviera gatos. Sus amigos éramos felices regalándole una taza con un gato o una agenda con un gato en la tapa. Lo pagábamos con alegría y se lo regalábamos en cualquier momento. Tenía gatos de muchos países y algunos hijos de amigos le regalaban dibujos de gatos. Gaby sabía agradecerlos.


Otra amiga tuvo el deseo de hacerse una pequeña casa en las sierras. No tenía la plata, no sabía nada de construcción ni tenía un marido que se diera maña; no tenía casi nada de lo que necesitaba, salvo su deseo y su pequeño hijo, a quien quería darle los veranos en un lugar lleno de cielo y de estrellas, de árboles y de pájaros, un arroyito cerca y un zorrito que se acercara una noche, en un momento mágico.

Desde que tuvo el sueño, sin mendigar nada, soportando un país ingrato que hace mucho por destrozar los sueños de todos, trabajando hasta caerse de cansancio año tras año, fue construyéndolo.

Su hijo sabrá lo que hizo su mamá y eso me da esperanzas.


  


  


   
 

      


        



    



























sábado, 1 de febrero de 2025

Algo tonto

No éramos novios ni nada

No queríamos ser amigos

pero salimos de cenar

De esa casa

De esa gente

que tanto hablaron de departamentos en Londres

tanto hablaron de cosas de ellos

con sus ropas

Sin mirarse

hablando sin decir nada

Ese lugar blanco 

Con la chica que servía muda

mirando hacia abajo.

Salimos juntos

Nos fuimos

malhumorados.

Era tarde, caminamos juntos en la misma dirección primero malhumorados

Y después nos empezamos

a reír

De esos vampiros estirados

Nos reímos de cada detalle

Nos reímos mucho

Hasta que dijiste pará boludo que me meo

y yo menos mal que te vas a mear acá y no en esa cena

y te resistes más.

Habíamos tomado mucho

En la cena

aburridos.

No nos dijimos nada

Pero entendíamos,

Éramos nosotros

allá adentro.

No nos conocíamos

pero éramos nosotros.

Y ahora que querías hacer pis

Pero en ese barrio

de casas muy grandes

y autos muy grandes

y arboles muy grandes

no había un bar una estación de servicio

Te dije que mearas al lado

de este Rolls Royce 

yo te tapo

y vos te agachaste

y después te levantaste

te agarraste de mí un toque.

Un recuerdo estúpido

Ni siquiera nos vemos más

nos vimos en alguna otra reunión

Y sólo nos saludamos

¿Qué hacés?

Pero nos pasó aquello

que no le contamos a nadie

porque fue una pavada muy pavada para contar.

No pasó nada.

Nos reímos e hiciste pis al lado mío.

¿Eso le ibas a contar a una amiga?

¿Eso le iba a contar a mi novia?

Si lo hubiésemos contado

nos hubieran mirado ¿y?

No se podrían divertir

como nos divertimos nosotros esa noche.

Ese rato.

No iban a entender

La intimidad

En esa calle oscura

el barrio desierto y ajeno.

Tendríamos que decir “fue muy divertido“

para explicarlo.

Fue una cosa nuestra

y no somos nada,

Ni nunca vamos a ser nada

Más que eso.