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viernes, 7 de marzo de 2025

Nombres

Se elige un cuaderno, una libreta.

Cada día se escribe el nombre de alguien a quien se le desea el bien.

Se escribe el nombre y abajo qué se le desea.

Cada día un nombre.

Pueden ser más, claro, pero por lo menos uno.

Se deja la libreta en el mismo lugar.

Nada más.

Los efectos no nos serán revelados.

Pero todo deseo hecho acción tiene efecto.




miércoles, 18 de diciembre de 2024

Todo tuyo

Alguien dijo que todas las personas se merecen una vez en la vida dar una vuelta alrededor de su jaula.

Estos días iré a visitar a mi padre a Nueva York. Su casa será mi jaula. 

La jaula podría estar en un lugar que no tenga nada que me interese, pero no sé cuántos lugares tienen más cosas apasionantes que Nueva York.

Cuando volví allí después de muchos años, anduve desaforado por muchos lugares que eran maravillosos, pero todos eran obligatorios, desde el Central Park hasta un templo donde se cantaba gospel, el museo Guggenheim, el MET, el memorial de las Torres Gemelas. Adonde todo el mundo va.

Eso ya se me terminó. 

Además, hubiera preferido hacer otra cosa: no aquello que me era impuesto desde afuera de mí, sino hacer lo que yo quería.

¿Y que quería yo —y que quiero ahora que vuelvo?

No lo sé.

Es como tener frente a mí un espejo y no verme. 

O como si Dios me llevara a un lugar y me dijera: “este es el Paraíso, y su condición de Paraíso es que lo que desees, se te dará”. 

En ese momento mi deseo se pone en blanco.

Si me dan un empujón desde atrás para impulsarme a hacer lo que quiero, me aparecen las excusas. Me aferro a que no puedo hacer nada porque soy sordo, porque todo es carísimo, porque hacerlo solo no tiene gracia, porque oscurece a las cinco de la tarde, porque hace mucho frío.

Podría ser que la escena de la jaula en Nueva York sea una alegoría, didáctica, emblemática, de mi vida.

Tal vez también lo sea de otras personas.







sábado, 30 de noviembre de 2024

Ese lugar

¿Hasta dónde estamos dispuestos

    a meternos en la realidad de nuestro deseo?

    En su paisaje

    En la casa que es el deseo

    En esa muerte

    Ese mar

    Ese amor

    Ese pasillo con olor a cuero

    Ese juego

    Esa soledad

    Esa isla

    Esa realización

    Esa droga del deseo

    Esa vida






miércoles, 4 de abril de 2018

El deseo toca



Las personas mueren si pasan un determinado tiempo sin que las toque el deseo de otro.

Por otro lado, las mentes están atrapadas, convertidas en un enredo de contradicciones y vicios que impiden que las personas se desarrollen de modo de alcanzar a otros con su deseo.

A quien le tengo afecto le deseo que aunque sea cada tanto materialice sin intermediaciones sus instintos.