Las personas mueren si pasan un determinado tiempo sin que las
toque el deseo de otro.
Por otro lado, las mentes están atrapadas, convertidas en un
enredo de contradicciones y vicios que impiden que las personas se desarrollen de
modo de alcanzar a otros con su deseo.
A quien le tengo afecto le deseo que aunque sea cada tanto materialice sin intermediaciones sus instintos.