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sábado, 29 de marzo de 2025

COYUNTURA - La percepción de la motosierra

¿Dónde está el futuro?

Adelante.

Bueno: para la cultura tradicional aymara está atrás. El pasado está adelante porque es visible, mientras que el futuro está atrás porque es desconocido. 


En Indonesia, los toraja perciben la muerte como una transición gradual, por lo que mantienen a los muertos momificados en casa durante meses o años, tratándolos como si aún estuvieran vivos (les hablan, les ofrecen comida). 


Tercero. Concebimos al yo como una entidad fija e independiente, mientras para los tibetanos es una ilusión. Todo está interconectado y en constante cambio.


Para distribuir el espacio usamos como referencia donde estamos, y entonces decimos izquierda, derecha, delante, etc., basadas en nuestra posición corporal. Pero un pueblo originario de Australia sólo usa solo direcciones cardinales (norte, sur, este, oeste); es decir, tienen una percepción absoluta del espacio. 


Por supuesto, hay percepciones diferentes dentro de una sociedad (¿qué ves cuando me ves?), pero son menores.


Lo cierto es que cuando hay más de un sentido común, ya no es común.



Vean esta foto. Milei la divulga como una imagen jocosa, exitosa y simpática.

Otros ven en ella la celebración de la destrucción, la violencia y el placer sanguinario.


jueves, 31 de octubre de 2024

Paliza

A mi madre se le derramaba el amor y yo era una de sus personas más queridas.

Debo haber sido más que intratable y ella estaría pasando por un momento muy difícil para que me diera una paliza.

Yo podría haber corrido o podría haberla enfrentado, pero como sabía que ella tenía más que razón, nada más atiné a agacharme y taparme un poco.

Fue una sopapeada torrencial. Yo no sabía de dónde sacaba ella tantas manos. Me daba sólo con las palmas abiertas y no muy fuerte, pero se descargó un buen rato.

Ahora que cuento esto me da mucha pena que se haya muerto. Si estuviera viva iría a abrazarla y pedirle disculpas, y preguntarle, si quiere contar, qué le pasaba en ese momento. Era una piba, no tenía más de 33, 34 años.



En fin, recuerdo esa sensación de la lluvia de sopapos.

Es la misma sensación que tienen varios amigos en este momento, según percibo.

La diferencia es que yo sabía que me merecía la paliza, pero ahora no nos merecemos que nos estén apaleando.

No sabemos por qué.

No sabemos cuándo ni de dónde va a venir el próximo golpe.

No sabemos dónde nos van a pegar.

Puede venir un fierrazo que nos mate.

Que lastime a alguien querido.

Nos pegan los que tienen la plata de verdad, los que se llevan todo, y nos pegan los nuestros, peleándose entre ellos en lugar de juntarnos para defendernos entre todos.