jueves, 1 de diciembre de 2011

Besos

En chino "beso" suena algo así como güeñ, con acento en la ñ.

Es notablemente más lindo en armenio: bachik.

Es más, no se me ocurre un beso mejor dicho. Está kiss, kuss, baiser, bacio, kush (idish), beijo, musu (vasco), incluso pico, piquito, chupón... 

Ninguno es mejor que bachik.

Bachik-chik-chik.




Fernández, para empezar el último suspiro del año

Sensiblería matutina: está Fernández manguereando la vereda. Es el portero de acá al lado. Hace tres años le encontraron un cáncer macho. Lo abrieron como una lata de sardinas, según me contó su colega Fischer, y casi lo dejan morir porque estaba todo tomado. Sólo por Hipócrates lo dejaron vivo, luego de sacarle 3/4 de cada órgano, más o menos. Está arruinado como un trapo viejo. Yo, que tengo la sutileza de una albóndiga con ajo, siempre me escucho decirle lo mismo, "¿y, Fernández, la peleamos?". Me muero de vergüenza cada vez que me sale esa frase, quizás hija de mi bronca porque tiene cáncer, de mi miedo al cáncer, de mi disgusto por no hablar de lo que grita en silencio ante los ojos, o vaya a saber. Y él, que aún sigue vivo, me responde con el recurrido pensamiento: "mientras la esté peleando, aunque vaya perdiendo por goleada, no me vencieron, che".
Habré de recordar esa trillada frase en boca de Fernández una vez que ya no esté manguereando la vereda.

martes, 29 de noviembre de 2011

El extraño caso de Fedra

La canción Some Velvet Morning quedará en los anales de la Ciencia del Tiempo como una de las muestras de que la gente del futuro remoto andaba jugando entre nosotros con su maquinita de tiempo y los muy tontos habitantes del siglo XX no nos dimos cuenta.
Es evidente que Some Velvet Morning fue creada en los años 90, como se aprecia en esta versión de Primal Scream:



Luego un gracioso la llevó varias décadas para atrás, para esta versión de Lee Hazlewood y Nancy Sinatra:

http://youtu.be/Sb-SVPJM4L4

Finalmente, volviendo al futuro y superando el momento de Primal Scream, Lydia Lunch hizo algo decente:

El último día de Tecnópolis


 La pared de fuego.
 



Añadir leyenda

Portento tecnológico, la Y de la tarjeta que cualquiera
 mostraba a una webcam se transformaba en una imagen 3D.
Al fondo de la imagen, Fernando e Irina.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Rejuntadas para celebrar 49 años, casi bolas de oro

Nos rejuntamos en Uriburu los que trajeron libros para los amigos crotos:
signora Leandro (en diálogo con Don Ciro), signora Gisella, signorina Romina,
signorina Griselda, signorina Loreletta, signora Valeria, signore Pablo, Don Ciro.

Nos rejuntamos en Los Sabios. Santi demostrando
 que al capitalismo le va a costar trabajo hacer de él un trabajador.



La rejuntada en Los Sabios: joven Gisela, Joven Fernando, joven Manuela,
joven Irina, joven Santi. Fue la rejuntada con la Generación que Viene. No sé
cómo viene.



Joven Fernando indignado sin fin porque no podía encontrar
en Los Sabios ni mollejas ni chorizos.
Le explicamos que es un restaurante vegetariano de chinos
budistas, pero
"¿Y qué? ¿Por eso no pueden hacer unos chinchulines?"


La rejuntada en Colonia del Sacramento.
Praivet juntada, regalo polaco. Una joshita.
















Lindas las fotos, pero las estoy compartiendo con el objeto de informarles que se ha puesto en marcha el festejo de los 50 (las auténticas bolas de oro).
Por favor, ir comprando Off porque será de 3 días en una isla del Tigre.


miércoles, 16 de noviembre de 2011

Colonia arde de colores



Puerto fluvial con complejo de aeropuerto.









En la cabina del faro.



Soberbio señor del muro.






Señor amigo cruza las manos y con paciencia disimula la chiquilinada.





Playa del Río de La Plata.










Este bar es El Drugstore. Fotogénico campeón. Apropiado lugar para
festejar un cumpleaños. 


Puede verse la Minnie que inspira manteles a pintas y colores en general.







Blancos



Y rosas.













Injusta suerte la del chino, regalado a viajar a Colonia por la
Generosidad Polaca, que puso de excusas el cumpleaños.

Una vuelta por el atardecer de la Colonia del Sacramento















 























El paseo fue la tarde en que jugaban Argentina y Colombia. 

Llegamos al puerto para tomar el barco de regreso cuando el partido acababa de terminar. Un último aficionado escuchaba los comentarios que hacían en la televisión dos periodistas.