viernes, 23 de agosto de 2024

Regalar un deseo

En el corazón de lo que las personas hacen o dicen, hay deseos.

Uno puede hurgar en cualquier acción y encontrar cuál es el deseo que la provocó.

Me sentí infinitamente feliz con el asado y el recibimiento general que nos hizo Andrés Cuervo, porque fue tu modo de recibir el regalo que le hicimos los amigos que viajamos a Lincoln para estrenar en el centro cultural de Andrés, TeroSeco, la película en la que trabajamos, “Semillas que caen lejos de sus raíces”. 

Es hermoso cuando alguien le regala un deseo a otra persona. 

También es hermoso descubrir un deseo de alguien y cumplírselo o acompañarlo para que lo cumpla.


Un valor temerario

 Hay que tener un valor algo temerario para asomarse al abismo del alma de otra persona.

 

Pero si jamás sentiste la necesidad de hacerlo, no sos amigo de esa persona.

 

 

Un valor temerario

Hay que tener un valor algo temerario para asomarse al abismo del alma de otra persona.


Pero si jamás sentiste la necesidad de hacerlo, no sos amigo de esa persona. 



Niños

 En esta familia, contando lo que se murieron de viejos, ninguno llegamos a la adultez.

 

Nadie se hace cargo íntegramente de su vida.

 

Uno dice, por ejemplo, “gobierne el que gobierne, yo: pongo el lomo. Son todos la misma mierda”.

 

Otra vive la vida que su madre pensó para ella. Odia a la madre porque tiene una vida de mierda, pero nunca se hizo una vida propia.

 

Casi todos se someten a la agenda que imponen los medios. Hablan de lo que ven en la tele, lo que escuchan en la radio, lo que ven en las redes.

 

Romántico

Aquí tenemos a Juan y Pinchame.

¿Quién tiene razón?


— Cuándo alguien te gusta de verdad lo primero que sentís a lo mejor no es ganas de coger, sino de besarle la boca.

— Sos un romántico.

— Si no querés besarle la boca mucho, te querés aprovechar de ella.

— Romántico o te hacés el deconstruido.

— ¿Y vos?

— Yo ¿qué?

— ¿Por qué me agredís?

— Te hacés el que hablás del amor.

— ¿Y cuál es el problema?

— Hablá de otra cosa.

— Puedo hablar de otra cosa, pero ¿por qué te molesta que hable del amor?

— Porque te hacés.

— ¿Cómo sería si no me hago?

— No hablarías.

— Buá. 




lunes, 12 de agosto de 2024

Normalidades

Si querés atrapar una liebre, usás un tipo de trampa; si querés atrapar un oso, usás otro tipo de trampa.


Mi primo de Galicia me grita, asombrado, “¡¿pero cómo tenéis a ese hombre de presidente?!”


Como conozco a mi primo y sé cómo piensa, sé que me está preguntando “¡¿pero cómo tenéis a ese ENERGÚMENO de presidente?!”


Pero no me extrañaría que otra persona le dé un sentido completamente diferente a la pregunta: “¡¿pero cómo tenéis a ese GENIO de presidente?!”


Si quienes están felices con Milei nos parece unos idiotas, es posible que estemos cometiendo el error de atribuirles ver la misma realidad que nosotros.


Si nosotros quisiéramos atrapar un oso y alguien llegara con un débil lazo de alambre invisible, nos parecería un imbécil, salvo que comprendiéramos que esa persona lo que quiere atrapar es una liebre.


Si tenemos un problema 24=(4x/6)·4, queremos despejar la x, le preguntamos a otra persona qué resultado ha obtenido y nos responde un disparate, podríamos comprender que esa persona no está equivocada, sino que no tenía el mismo problema que nosotros.


En menudo problema nos metimos cuando supusimos que Gramsci hablaba de UN sentido común.

Los sentidos comunes pueden ser muchísimos, y cambiantes, y en tensión, solapados entre sí o ser perfectamente intraducibles uno al otro.


La maquinaria de las corporaciones mediáticas, que usan desde la comunicación más elemental hasta todas las redes sociales, está consiguiendo diseñar diferentes sentidos comunes, el que mejor conviene dictar en cada sector.


Esto está llegando muy lejos.

Si unos se obsesionan con la posibilidad de una guerra nuclear, para otros lo más trascendental es una cantante, la energía verde, el fútbol, etcétera. 

Pero no es sólo una cuestión de CONTENIDOS. Cada sentido común es una forma de percepción, una ética, una lógica, una estética. 

Es decir, una percepción del universo y una forma de percibirlo.


Pedro Saborido lo dice bien: “son normalidades diferentes”.




viernes, 9 de agosto de 2024

4 estrategias posibles para nuestra vida

ESTRATEGIA 1

Decidir un objetivo

Una meta

Un sueño

Un anhelo 


Y trabajar para alcanzarlo

Cumplirlo

Hacerlo realidad 


poniendo en el empeño los recursos y habilidades que tenemos.



ESTRATEGIA 2

No decidir ningún objetivo

Ni meta

Ni sueño

Ni anhelo 


Eso no significa que no trabajemos 

Cumplamos 

Hagamos realidad un objetivo, una meta, un sueño o un anhelo 


Sino que cumplimos el plan para nuestras vidas que OTRO tiene para nosotros.


Ese plan puede ser que seamos engranajes del capitalismo, produciendo y consumiendo según nos manipulan.


Esta estrategia se llama ALIENACIÓN. 

Nos aliena de nuestros deseos


ESTRATEGIA 3

Decidimos adoptar el plan que los poderes hegemónicos tienen para nosotros y nos sometemos. 


ESTRATEGIA 4

El posibilismo. 


Cumplimos el plan de la sociedad en la que vivimos para poder sobrevivir


Pero decidimos un objetivo

Una meta

Un sueño

Un anhelo 


Y trabajamos para alcanzarlo

Cumplirlo

Hacerlo realidad 


Poniendo en el empeño los recursos y habilidades que nos quedan.