domingo, 30 de diciembre de 2018

El cuerpito del comedor hasta la calle

Este ha sido un año de desánimos.
¿Y el que viene?
Sin ir más lejos, Brasil arranca el 1 de enero asumiendo como presidente a Bolsonaro, proyecto de Hitler.
Los Escuadrones de la Muerte en Brasil son guardas privados que muchos gobiernos han permitido. Una rama de Tradición. Familia y Propiedad. Fanáticos religiosos y fanáticos de la propiedad privada de sus amos. Cuando yo vivía en Río, un escuadrón mató 13 chicos en el centro de la ciudad. Rateritos que molestaban a los turistas extranjeros. Bolsonaro es un jefe de Escuadrón de la Muerte.
La alternativa era Lula. Después de que se terminen de enumerar sus defectos, se cerrará la boca ante esto: cuando fue presidente no hubo esas matanzas.
Y muchos chiquitos vivieron mejor de lo que vivirán con Bolsonaro y empezaron a tener un futuro.
¿Por qué ganó Bolsonaro?
Porque a Lula lo mantienen preso ilegalmente.
Y porque nunca salieron más de 5.000 personas juntas a la calle exigiendo su liberación.
¿Qué hubiera pasado si salían 10.000? Nada.
¿Y si eran 100.000? No sé, pero diferente.
¿Y si hubieran salido un día, en diferentes ciudades, un millón de brasileños?
Es posible que lo hubieran liberado.
¿Qué habría hecho cada uno de ese millón?
Salir del comedor de su casa y llevar su cuerpo hasta la calle. Nada más.
Es lo que pasó acá un 17 de octubre. O en mayo del 2017 cuando quisieron meter la ley del 2 x 1 para torturadores asesinos
Creo, en fin, que sí tenemos poder para cambiar la realidad.




Preparémonos los primos por si alguien tiene cáncer



Está claro que entre los hermanos Lorenzo Borelli hay una predisposición genética bastante rotunda a desarrollar cáncer.
Teniendo en cuenta eso, sus descendientes, que tendríamos por lo menos la mitad de esa predisposición, podríamos pensar en aumentar la frecuencia de los exámenes de rutina y por otro lado prepararnos para el eventual caso, de ninguna manera seguro, pero bastante probable, de que nos aparezca la enfermedad.
No sé muy bien cómo deberíamos prepararnos.
Veo que la sociedad no tiene mecanismos muy eficientes para eso. Me parece bastante cruel que cada persona que se enferme se sorprenda y no sepa qué hacer, ni a dónde recurrir.
Esta idea puede parecer morbosa, pero para mí es una idea de vida. Es para vivir mejor el tiempo que nos queda.
Finalmente, podríamos prestar atención por si aparece algún tratamiento preventivo para familias o personas con alta predisposición al cáncer. Si alguien se entera de eso, que le avise a los demás.


jueves, 20 de diciembre de 2018

Ha llegado la respuesta



Hubo un maestro budista a quien le hicieron una pregunta.
Se sentó a meditar antes de responder.
Meditó 87 años.
Se momificó.
Siguió meditando momificado.
Pusieron la momia dentro de una estatua de un buda meditando.
Siguió meditando momificado dentro de la estatua.
Hallaron la estatua 858 años después en Holanda.
Le hicieron rayos x, descubrieron primero que había una momia en su interior, luego, con espanto infinito, que la momia estaba viva.
Y entonces el maestro habló.
Dijo: "sí".
Ahora, debemos dar con la pregunta.




martes, 18 de diciembre de 2018

Para contar lo que arde



Le detallé a mi novia cada uno de los daños horribles que el sobrepeso me estaba causando. Ella, amable, intentó contenerme. Pero al otro día la desperté diciéndole que estaba seguro que tenía cáncer de piel, por un lunar en la espalda.
Y al día siguiente, cuando me preguntó cómo estaba, sin mucha mediación, le dije lo que había estado pensando, entendiendo, corroborando durante toda la noche: “tengo cáncer de pulmón“.
Yo estaba pasando por un túnel muy oscuro. A veces cuando caminás no podés evitar ciertos lugares. En unos pocos días fui testigo del ocaso de mi padre, mi tío acababa de morir, poco después mi amigo más joven que yo, enfermó. Todo esto me provocó un ánimo pesado, deprimido y violento. Cada tanto, me venían pensamientos muy cargados de significado y a la vez insoportables. Eran, también, adecuados a mi vocación de llegar hasta los límites, rasgar los límites, hundir el brazo en el agua negra y capturar algo de alguna de las fuerzas que inciden sobre esta vida. Cuando vuelvo a mi lugar con una criatura en el puño, esa criatura me arde, necesito desesperadamente hacer algo con ella. Estoy hecho para digerir hablando. En la conversación con los demás está la posibilidad de procesar, incluso sacar provecho, de algo que, si me lo guardo o si no puedo hablarlo, me infectará de alienación.
En esto se basa mi desesperación por poder contar qué estoy viviendo, el extraño molusco que ha brotado dentro de mí, qué ruidos perturbadores estoy escuchando en la habitación del fondo. Si no puedo decir lo que me pasa, si nadie puede recibirlo, me volveré loco.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Puerta

La equivocación es la puerta al corazón.

Insensatez


Nada la hace sentirse tan viva como estar enamorada.
Carlos, su marido, el tema del enamoramiento ni lo registra. Ni siquiera estuvo enamorado cuando empezaron a estar con Carla. Imagínate ahora, doce años después.
En cambio Tino vuela de amor por Carla. Pero Tino, ¿qué le va a dar a Carla? Es un bohemio. Vive en una pocilga, no tiene un ingreso fijo, es medio depresivo y es un inconstante. Por ahí un día se enamora de otra y chau Carla.
¿Y qué va a hacer Carla?
En el próximo capítulo veremos que se va con Tino.


Desventuras de amor



Tal vez muchas desventuras de amor se originan en una paradoja. Por ejemplo, la historia de Monique y Renée Magritte. Magritte sufría horrores porque sentía que Monique lo consideraba un adorno en su vida, algo que podía estar o no estar, algo cuya existencia no agregaba ni quitaba, no alteraba la vida de Monique. “Nuestro amor no la sumerge en la dicha ni jamás le partirá el corazón”.
Mientras, Monique sentía que el amor con Magritte tenía efectivamente, la forma de unas flores, pero era como un océano de flores que había entrado en su casa. Las paredes no se habían caído, el cotidiano se repetía, pero su vida había cambiado.