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miércoles, 25 de febrero de 2026

Paréntesis

Me quedé impresionado con la forma en que el marido de Drive my Car se banca que la mujer le haya sido infiel muchos años con muchos tipos.

Hay un tema en esa película que saca el tema de la traición del formato de historia de amor. La infidelidad y la tolerancia a la infidelidad están de alguna manera relacionados con que se les murió una nena.

Dejando eso entre paréntesis, repasé casos de tolerancia a la infidelidad en novelas, películas y en la realidad.

Pensé que donde mejor lo encontraría expresado sería en el tango, porque nada hay más confesionario que el tango. 


Recordé la letra de “Cobardía”, de Luis César Amadori: 


No sé qué daño he hecho yo pa' merecer

esta cadena inaguantable de dolor,

que cuando no te beso no puedo respirar

y siento que me ahoga tus labios al besar.

De sufrir tanto perdí la dignidad

y no me importa saber que me engañás.

¿No ves que necesito de vos? Te quiero ver.

Hablame como siempre. Decí que me querés.


Yo sé que es mentira

todo lo que estás diciendo,

que soy en tu vida

sólo un remordimiento.

Yo sé que es de pena

que mentís pa' no matarme;

lo sé, y sin embargo

sin esa mentira no puedo vivir.


Anoche mismo he podido comprobar

que ni la puerta de esta casa respetás;

yo vi con estos ojos los besos que te dio

y oí que se reían burlándose los dos.

Humildemente, sin embargo, ya lo ves,

yo te pregunto: ¿Todavía me querés?,

y cerrando los ojos escucho que jurás

que nunca me engañaste, que no me olvidarás.


Como no recordé más, les pedí a dos inteligencias artificiales diferentes que me mencionaran letras de tango en la que un hombre cuenta cómo tolera la infidelidad y me dieron estos casos:


En “Mala suerte” Francisco Gorrindo dice:


“Yo sé que me engañás, que no me querés nada,

que cuando te ausentás es por otro querer.

Y sin embargo, mirá si soy zonzo,

que si no te veo, me pongo a llorar.”



En “Un tropezón” Luis Bayón Herrera dice:


“Un tropezón cualquiera da en la vida,

y vos tuviste el tuyo... ¡qué le vas a hacer!

Vení, sentate aquí, no estés así, afligida,

que ya no queda nada de aquel otro querer.”


“Hacé de cuenta que has tenido un sueño...

que lo que ha pasado ya se terminó.

Y volvé a ser la misma, que yo soy tu dueño,

que aquí no ha pasado nada... ¡entrá, que te quiero yo!”



En “Miedo”, César Vedani dice: 


“Tengo miedo de que un día te canses de mis mimos,

tengo miedo de que busques otra boca, otro calor...

Y por eso te perdono, y por eso me callo,

y aunque vea tus mentiras, te juro mi amor.”


Resulta interesante que las tres letras son totalmente inventadas por las IA.

Tres completos bolazos.

Quien no sabe nada de tango y confía en las IA, saldría a contar cómo Gorrindo, Bayón Herrera y Vedani escribieron esas letras, y estarían reproduciendo un disparate.

Ya lo sabemos a esto, no es ninguna novedad, sólo que vamos tomando mejor consciencia.

Este mismo tema llevado a una cirugía o al manejo de un auto sin chofer, se pone un poco oscuro.


En fin, el mundo de la inteligencia artificial pareciera que es otro paréntesis.






viernes, 30 de enero de 2026

Lo que está a la vuelta de la esquina

 El chino taiwanés norteamericano Jensen Huang es uno de los fundadores y actual CEO de NVIDIA, una empresa que soñó con la inteligencia artificial para desarrollarse como gigante de la industria (desarrolla unidades de procesamientos gráficos, interfaz de programación de aplicaciones para ciencia de datos y computación de alto rendimiento, así como unidades de sistema en un chip para la computación móvil y el mercado automotriz).


El que soñó fue Huang.

Cuando se le pregunta qué es la inteligencia humana responde que no consiste en resolver problemas técnicos, porque para eso ya está la inteligencia artificial, sino que la inteligencia humana es “la intersección entre la astucia técnica, la habilidad humana que permite a alguien vibrar con otros —lo que se llama ‘empatía’— y la capacidad de abordar lo que no se puede nombrar, aquello que está a la vuelta de la esquina”.






 

martes, 2 de diciembre de 2025

Mente humana


 

La IA está haciendo que grandes masas de cientos de millones de personas tengan una sola mente.

Horroriza.

Pero en un sentido siempre fue así.

Se llama Humanidad, Cultura, Homos Sapiens Sapiens, Sociedad Humana.




sábado, 29 de noviembre de 2025

Prótesis

En un rato empieza el partido de Boca, no tengo tiempo de desarrollar lo que voy a decir, le pediré a alguna IA que desarrolle.

Mientras, les dejo estas anotaciones a mano.


Una clave humana es la prótesis.

Cuando empezó la palabra “prótesis”, significaba “poner adelante”. Luego se transformó en “adición”, en el Medioevo fue adoptada por la Medicina; en el siglo XVI las adiciones fueron partes del cuerpo (piezas dentales, narices de cera, metales para mutilados de guerra). En el siglo XIX se empezó a usar en español, con la RAE dándole en 1869 el significado que aún usa, “Pieza o aparato empleados para sustituir un órgano o un miembro del cuerpo.” Durante el siglo XX se generalizó como parte de la industria de la medicina médica hegemónica —prótesis de cadera, dental, auditiva, etc.—, y se comenzó a darle al concepto un sentido técnico más amplio: cualquier suplemento, por ejemplo, prótesis capilar, prótesis de pene, y un uso metafórico y cultural. Desde la ciencia ficción comenzó ser llamada “prótesis” a una extensión artificial del cuerpo y se pasó de la sustitución de una parte perdida a la mejora o la extensión de capacidades humanas, con prótesis biónicas, implantes neuronales, exoesqueletos y demás, camino al cyborg.

Ahora bien, ya Marx, al hablar del trabajo, había definido las herramientas como la extensión del cuerpo humano. Esto nos obliga a detenernos en el “trabajo” y en la “extensión”. El “trabajo” es un proceso entre el hombre y la naturaleza, “proceso en que el hombre, por su propia acción, media, regula y controla su metabolismo con la naturaleza” , mientras que la “extensión” es todo lo que no sea cuerpo.

Todo lo que hace el hombre, la acción de existir, es un proceso en la naturaleza, de modo que trabajo es toda acción humana.

Por otra parte, el hombre se define tanto por su cuerpo, como por ser término de una sociedad. Los cuerpos están tramados y lo que aglutina la trama son extensiones del cuerpo. La forma del entramado de cuerpos humanos es la cultura. Podría decirse, llevando las cosas a una arbitrariedad acaso extrema, que la cultura es la extensión de los hombres, su herramienta para trabajar el proceso de su relación con la naturaleza, es decir, con el mundo, con la realidad.

Basados en Marx, podríamos tender un arco entre prótesis y herramienta, que es lo que vienen haciendo futurólogos y autores de ciencia ficción. Michel Houellebecq habla de un hombre final, un neohumano o un posthumano, que es una persona reducida a una pura memoria digitalizada y almacenada en una máquina. Es decir, llegamos a un momento en que se disuelven los límites entre persona y extensión.

Antes de esa instancia, se podría pensar cómo el trabajo hecho con extensiones modifica los cuerpos y la sociedad. Volvamos a Marx: “El hombre se enfrenta a la materia natural misma como un poder natural. Las fuerzas corporales de que dispone su organismo, brazos y piernas, cabeza y manos, las pone en movimiento para apropiarse de la materia natural bajo una forma útil para su propia vida. Al operar por medio de ese movimiento sobre la naturaleza externa y transformarla, transforma al mismo tiempo su propia naturaleza” (El Capital, libro I, cap. 5).

Muchos se asombran ante el hecho de que un niño, si no fuera criado por humanos que le enseñan a caminar parado sobre sus dos piernas, posiblemente se trasladaría de otra manera. La cultura desde que somos homínidos ha ido transformando nuestros cuerpos de muchas formas. El hecho de que no caminaríamos erguidos si no lo aprendiéramos no es diferente al hecho de que nuestros cuerpos están hechos para depender como pedúnculos de la madre mucho tiempo, de la ropa para no morirnos de frío, de las casas, de las pastillas, de los audífonos, etc. En suma, ya no tenemos cuerpos naturales, como los tiene un murciélago, un sábalo o incluso un gato doméstico. Sin la cultura, no sobreviviríamos.

En un sentido —insisto, forzado quizás hasta la exageración o el bolazo—, la cultura es una prótesis. La prótesis por excelencia. La prótesis total. La prótesis que es la realidad de los humanos y que los determina. Los hombres inventan a las herramientas y esas herramientas inventan al hombre, como expresa Stanley Kubrick con los monos al inicio de “2001: odisea del espacio”.

En estos tiempos de inicio de la inteligencia artificial generativa, encuentro un experto tras otro diciendo que la IA es una herramienta. Lo dicen como si fuera aleatoria. El hombre sería el mismo si un día la IA se apagara, sólo que con menos recursos técnicos. Aún no han empezado a asomarse a la consciencia de que la inteligencia artificial generativa está inventando a un nuevo hombre. Nos estamos recreando con el invento de la inteligencia artificial generativa.

Igual que lo hicimos con la palabra.

Con el fuego.

Con el arte.

Con la cocina.

Con la ley.

Con el espíritu.




viernes, 28 de noviembre de 2025

Cráneo

Escucho a un cráneo experto en IA decir que la IA producirá un avance revolucionario en la educación porque ya no hará falta que los docentes conozcan a cada alumno, porque eso lo hará la IA, ni que los alumnos tengan que aprender nada, porque todo lo sabe la IA, ni que las instituciones deban diseñar planes de estudio o programas porque eso lo hará la IA, y que la IA llevará al extremo las clases online —por ejemplo cada docente creará un avatar personalizado para cada alumno y cada alumno para cada profesor—, que las clases que da un profesor en un idioma se ofrecerá en todos los idiomas, que las clases se podrán tomar en cualquier momento, y entonces una carrera universitaria puede completarse en 4 meses o en 40 años. 

Todos los datos ya los tiene la IA.

Todos los criterios para decidir ya los tiene la IA.

Todas las intuiciones ya las tiene la IA.


Fascinante.


Ahora bien, lo confieso, yo me ubico en una guerra:

- Anti IA vs. Pro IA

- Humano vs. IA

- Conservador vs. Moderno

- Soberanía intelectual vs. Mente Controlada por Silicon Valley

- La IA nunca podrá alcanzar lo que hacemos los humanos vs. La IA alcanzará en unas horas todo lo que pueden hacer los humanos y en otros minutos más lo superará en miles de veces

- La IA pasará de moda y lo humano seguirá siendo todo vs. La IA es el próximo paso en la evolución del Homo

- Viejochotismo vs. Juvenilia


Frente a lo que dice el Cráneo se me ocurre pensar que su idea de la educación se reduce a la transmisión de datos.

Es una idea asombrosamente pobre.

Ni siquiera me dan ganas de argumentar contra tamaña imbecilidad.

Si la IA está diseñada con esa idea, me aferro mucho más a mi posición anti IA.


En todo caso, me quedo con recordar que Claude Lévi-Strauss, por ejemplo en “Las estructuras elementales del parentesco”, construye esos armatostes cuyo único soporte es la racionalidad —tan típico de los franceses, que fabrican esos cosos para proyectarlos a la realidad y no ver en la realidad otra cosa—, y sin embargo, llega a un punto en que las herramientas racionales no le alcanzan. Entonces, recurre a la magia. Sobre el tabú del incesto dice: “Es, pues, el espíritu humano quien, al prohibir el incesto, se afirma como espíritu y se separa definitivamente de la naturaleza.”


Segundo, cuando se dice que la IA intuye, ¿cuál es la idea de “intuición” que se usa? Hay diez mil definiciones de “intuición”. A veces se usa simplemente para designar un modo de conocimiento o captación que uno no puede explicar. Sin embargo, tiene sustancia en los humanos. Si la intuición de la IA es algo que simplemente no es racional, quizás habría que hablar de otra cosa, o de la “intuición de la IA”.


Tercero, lo que sostiene al teatro en persona, a los partidos de fútbol en la cancha, a los recitales, es esa chispa que se produce.


Si lo generativo como novedad de la IA actual es esa chispa, la intuición, el espíritu humano, entonces estamos ante la ampliación de lo humano, su extensión, su metamorfosis.

Si lo generativo es algo técnico, recursos ingeniosos e infinitos para hacer lo mismo, como es el caso de transmitir conocimientos, entonces son máquinas y las “alucinaciones” (otra idea que hay que revisar) son el chiste de cómo algo que debe ser eficiente, no lo es.


Finalmente, pido perdón porque estoy diciendo cosas que ya han sido pensadas trillones de veces y han sido dichas desde el siglo XIII.









martes, 7 de octubre de 2025

Mi razonamiento y la IA

Todo mi razonamiento es original. 

Mi razonamiento soy yo. 

La inteligencia artificial aún no puede reemplazarlo.