jueves, 9 de mayo de 2013

Actualización


En el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, ENTER.

(Damián, 5 años).


9 de Mayo



En una novela Kurt Vonnegut se decide a ponerle a los días nombre y apellido, como si fueran personas. Hoy se llama Nueve de Mayo.
Nueve de Mayo es dueño de la publicación de la primera parte de la novela El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. ¿La leyeron? Es buena. Y es un libro de humor.
Al Nueve de Mayo le gustan los acontecimientos políticos impactantes. Mandela fue investido como el primer presidente negro de Sudáfrica. El Ejército Imperial del Japón violó y masacró a 30 000 hombres, mujeres y niños en Chang Jiao. Una bomba estalló en un estadio de Grozni y mató a 32 personas, una de la cuales era el presidente de Chechenia. Notable cómo ha desaparecido de mi memoria este último hecho, ocurrido hace sólo 9 años.
Billy Joel y Adrián Paenza cumplen 64 años. Nacieron el mismo día. Los dos búfalos. Dos gotas de agua. Y cumple 59 Adriana Varela.


miércoles, 8 de mayo de 2013

No alcanza esta vida



No me alcanza la vida para que estemos juntos.
—quiero decir que no nos alcanza el tiempo, naturalmente.
—pero también que no nos alcanza esta vida que tenemos. Necesito que hubiéramos estado juntos desde chicos, desde antes de tener memoria. Y que sigamos juntos después de nuestra muerte.
Quiero que estemos juntos como dos caracoles que se persigue por las varas de una planta tibia de la selva bajo la lluvia.
Quiero que seamos dos estrellas, que se miran en medio del Infinito oscuro y gélido, ardiendo de luz.
Quiero que seamos dos hermanitos en una feria de Babilonia perdida en los siglos.
Quiero que seamos dos piedras preciosas, una junto a la otra enterradas a cientos de kilómetros bajo la superficie.
Quiero que seamos dos palabras perfectas en una oración en un relato de Turgueniev, dentro de un libro en una biblioteca, un libro que un día la niña de la casa abrirá y leerá.
Quiero que seamos la luna y el bebé que se enamora de ella. El bebé que nunca dejará de ser bebé.
Dos lituanos en la guerra.
Dos negras en un coro en un funeral.
Dos insectos transparentes volando allá en el cielo blanco, altísimo, donde casi no hay aire.
Diablos en un cuadro de El Bosco.
Quiero que seamos dos tigres que andan solitarios por la misma jungla tórrida, sin verse pero oliéndose, viendo los rastros del otro, sabiendo siempre del otro, siempre atentos al momento en que se encontrarán.
El aroma de los eucaliptos y el aire fresco del cañaveral, que se ignoran y a veces se mezclan.
El viento y la cabellera blanca de las olas encrespadas.
Dos gitanas que van en silencio.
Dos gritos al unísono.
Dos enamorados que conversan a la orilla del arroyo, mientras se hace de noche y el frío del agua sube hasta ellos.
Dos caballos jugando en un campo.
Eternamente.

8 de Mayo


Buen día. Sabrán todos que en otro 8 de mayo un marinero que iba en un barco que llevaba al italiano Sebastián Caboto como inversor, fue el primer europeo en ver el Paraná, y en otro, otro marinero de una nave comandada por el hispano Hernando de Soto fue el primer europeo en ver el Mississippi.
Podría ser el Día del Río, pero es el Día de la Virgen de Luján. También el de la Cruz Roja Internacional. Interesante, a días del Borda hoy se celebra por primera vez el Día Nacional de la Lucha Contra la Violencia Institucional, que fue sancionado el 21 de abril por el Congreso Nacional en el aniversario de la masacre de Budge de 1987.
Día honrado por Muhammad Ali, que abdicó a su título de campeón mundial por negarse a ir a matar vietnamitas. No quería ir a plantar la Libertad al sudeste asiático.
El historiador Edward Gibbon cumple 276 años, el cineasta Roberto Rossellini, 107 y nuestro querido Dyango cumple 73.



martes, 7 de mayo de 2013

Salió Dang Dai Nº6 - Otoño 2013


Tres hombres y un biberón de leche de soja.










¿Qué?



Voy en un colectivo en el que viajan también dos sordomudos que habla entre sí mucho. Feliz, o más, exaltadamente. Se me ocurre que la alegría se debe a que pueden comunicarse pese a que son sordos. En parte los envidio. Yo también me estoy quedando sordo y sólo genero irritación en los demás. Me hablan, no escucho y pregunto “¿qué?”. Me hablan de nuevo y otra vez tengo que preguntar “¿qué?”, y empiezo a sufrir porque sé que cuando me digan lo mismo por tercera vez aún no escucharé, pero no quiero ser culpable de interrumpir la comunicación y allá va otra vez, “¿qué?” Me dicen y no hay modo. Me quedo pensativo, intentando desesperadamente inteligir lo poco que escuché y frustrándome. Entonces pido mil disculpas y explico que tengo graves problemas de hipoacusia, y entonces me gritan. Cuando esto se repite por dos o tres veces, ya mi interlocutor está francamente molesto y en sus gritos va connotada la pregunta “¿así te tengo que gritar para que me escuches, sordo de mierda?” Las charlas se desnaturalizan, la comunicación se corrompe, mi interlocutor no me soporta, yo me deprimo y tengo ganas de mandar todo a la mierda y quedarme solo. Y todo porque tengo un defecto físico. Otras discapacidades mueven a la lástima, como la ceguera. Ante un cieguito, la gente se pone solidaria, pero ante un sordo se pone rabiosa. No sospecha que el ciego no quiere ver, pero sospecha que el sordo no quiere escuchar. Peor aún, si yo fuera completamente sordo, si perteneciera a la categoría sordomudo, entonces sí se me dispensarían las atenciones y el comportamiento civilizado con que debe tratarse a un discapacitado. Pero si uno es medio sordo, ahí cagó. Entonces no hay ni buena onda, ni consideración, ni INADI.
Escribo esto para rogarles que me tengan paciencia si les pregunto “¿qué?”
Y si no, vayansé a la puta que los parió.

domingo, 5 de mayo de 2013

Eu Não Sou da Sua Rua


Eu não sou da sua rua
Eu não sou o seu vizinho
Eu moro muito longe, sozinho
Eu não sou da sua rua
Eu não falo a sua língua
Minha vida é diferente da sua
Estou aqui de passagem
Eu não sou da sua rua
Eu não sou o seu vizinho
Eu moro muito longe, sozinho
Eu não sou da sua rua
Eu não falo a sua língua
Minha vida é diferente da sua
Estou aqui de passagem
Esse mundo não é meu
Esse mundo não é seu.