domingo, 22 de septiembre de 2024

Dentro de una mujer

Hombres y mujeres pueden mirar adentro de una mujer una vez en la vida.

A las mujeres se las trata, se las niega, se les teme, se les compite, se las endiosa, se les pega. Pero no se mira lo que nada allí dentro de ellas.

La única forma de llenarse de otra realidad es asomarse a ellas, hacer perfecto silencio, vaciarse y escucharlas.







Monitor

 Anoche, sábado a la noche, no estaba rodeado de una bulliciosa familia mía, con María Alejandra mi mujer, nuestros hijos y sus parejas gritando de Axel Milei Boca River inteligencia artificial Gaza Kamala, los chicos con Wukong y andá saber qué, la suegra, algún amigo mío huérfano viejo. 

Tampoco en un cabarute, ni en una milonga, ni en un pogo. 

Anoche solo mirando una película de cinco tipos que atienden una sedería en el Once. Terminó la peli, apagué la compu y vi mi imagen en el monitor como un espejo negro. 

Me miré solo. Solo ese que veía, solo yo, que me miraba. 

Ni siquiera yo era compañía mía.

¿Cómo llegué acá?

Todavía me falta un trecho.

Espero que no se me haga muy cuesta arriba.





sábado, 21 de septiembre de 2024

Lo que siempre fue

Los españoles que descubrieron Argentina sintieron un asco inmanente por los indios que encontraron aquí.

Cuando trajeron negros del África, los aborrecieron también, como demonios.

Este desprecio sustancial y afirmado se extendió a los mestizos, los mulatos, el gauchaje.

Cuando crecieron las ciudades, pasó a los villeros, los inmigrantes de Bolivia, Chile, Paraguay, Perú.

Un asco cargado de una mezcla de horror, miedo y odio visceral hacia la muchedumbre y hacia los pobres.

Es una sensación que nació con el primer europeo que hizo contacto con los nativos y sigue hasta hoy.

El blanco de la repugnancia y el impulso violento de hacerlos desaparecer son los peronistas.


En los peronistas están los indios, los negros, los muchos, los villeros, los bolivianos, los pobres que amenazan con invadir y robarle todo a la gente decente.


“Lo que siempre fue lo mismo será, lo que siempre hicieron repetirán”, lee Vox Dei en la Biblia.


¿Nuestro pasado es nuestro destino?

¿No podemos escapar de nuestro pasado?

¿Estamos condenados a repetir el pasado?

¿El pasado es nuestra fatalidad?



viernes, 20 de septiembre de 2024

Selmira

 Selmira concentraba todos sus miedos en una caja, y abrazaba la caja y no la soltaba.

En esa caja estaba su alma.

Su corazón.

Esa caja era ella. 


martes, 17 de septiembre de 2024

El Día de la Luna de 2024

¿Por qué no tenemos un Día de la Luna?

Sin embargo hoy, el día 15 del octavo mes del calendario cuyo ritmo es decidido por Ella, es el día que los chinos le dedican a la Luna.

 


La Luna de Borges

En 1977, en el Teatro Coliseo de Buenos Aires, Borges dio siete conferencias que luego se editaron en un libro.

Una de las conferencias estuvo dedicada a La Poesía. Dijo ese día:

Pensemos en una cosa amarilla, resplandeciente, cambiante; esa cosa es a veces en el cielo, circular; otras veces tiene la forma de un arco, otras veces crece y decrece. Alguien —pero no sabremos nunca el nombre de ese alguien—, nuestro antepasado, nuestro común antepasado, le dio a esa cosa el nombre de luna, distinto en distintos idiomas y diversamente feliz. Yo diría que la voz griega selene es demasiado compleja para la luna, que la voz inglesa moon tiene algo pausado, algo que obliga a la voz a la lentitud que conviene a la luna, que se parece a la luna, porque es casi circular, casi empieza con la misma letra con que termina. En cuanto a la palabra luna, esa hermosa palabra que hemos heredado del latín, esa hermosa palabra que es común al italiano, consta de dos sílabas, de dos piezas, lo cual, acaso, es demasiado. Tenemos lua, en portugués, que parece menos feliz; y lune, en francés, que tiene algo de misterioso.

Ya que estamos hablando en castellano, elijamos la palabra luna. Pensemos que alguien, alguna vez, inventó la palabra luna. Sin duda, la primera invención sería muy distinta. ¿Por qué no detenernos en el primer hombre que dijo la palabra luna con ese sonido o con otro?

Más adelante volveremos a Borges.



 La Luna de Ítalo Calvino

En uno de los cuentos de Las Cosmicómicas, Italo Calvino cuenta que en una época la Luna pasaba muy cerca de la Tierra, tanto que la gente iba en un bote al mar y cuando la Luna estaba cerca, paraba una escalera por la que se subía y al llegar arriba, uno se dejaba atrapar por la gravedad de la Luna.

La gente iba a la Luna a recoger un requesón hecho de crustáceos que la Luna absorbía al pasar cerca del mar.

En la historia, un hombre va a la Luna tras la mujer de la que está enamorado, una mujer hermosa, blanca y ausente, que en el momento de regresar porque la Luna empezaba a alejarse de la Tierra, ella decide quedarse. Él desespera porque quiere estar con la mujer pero no puede abandonar el mundo, y al final vuelve a la Tierra, mientras ella se queda adonde verdaderamente pertenece.

 


Una Luna persa

Volvemos a la conferencia de Borges. Está diciendo:

Hay una metáfora que he tenido ocasión de citar más de una vez (perdónenme la monotonía, pero mi memoria es una vieja memoria de setenta y tantos años), aquella metáfora persa que dice que la luna es el espejo del tiempo. En la sentencia “espejo del tiempo” está la fragilidad de la luna y la eternidad también. Está esa contradicción de la luna, tan casi traslúcida, tan casi nada, pero cuya medida es la eternidad.

 

La Luna de Dvořák

Rusalka es una sirena que vive en las aguas de un lago rodeado por un bosque. Una noche sale, se sienta en una gran piedra. Allí le canta a la Luna.

Le dice que sabe que Ella está alumbrando a su amado, que su luz, entrando por una ventana, le alumbra la cara mientras él duerme. Le pide que haga que él la recuerde en su sueño.

 


La Luna de Li Bai

Con esa Luna de Antonin Dvořák, llegamos finalmente a China.

Al famoso poema de Li Bai:


    Ante mi lecho un charco de luz.

    ¿La escarcha cubre el piso?

    Levanto los ojos y contemplo la Luna.

    Bajo la cabeza, y pienso en mi hogar.

 


La Luna de Cristian

Christian era un joven que se mudó del pequeño pueblo rural a la gran ciudad, a vivir en un diminuto altillo. Una noche soñó que la ventana daba a un vasto jardín de piedra gris y pastos negros, y que un coro de doncellas mágicas corría cantando una canción. La canción le era irresistible y las doncellas se alejaban. Él no podía soportar el silencio que llenaría el espacio con un vacío y se trepó al borde de la ventana. Cuando estaba a punto de saltar al jardín despertó y vió que estaba muy alto, que allí abajo estaba la calle, con los adoquines brillando bajo la Luna enorme que lo miraba de frente.

 


La Luna de Nietzsche

Y otra vez escuchamos a Borges:

En alemán, la voz luna es masculina. Así Nietzsche pudo decir que la luna es un monje que mira envidiosamente a la tierra, o un gato, Kater, que pisa tapices de estrellas. 

 

Para terminar, recordamos que Borges le dedicó un poema a la Luna, en el que dice:

    No sé dónde la vi por vez primera,
    si en el cielo anterior de la doctrina
    del griego o en la tarde que declina
    sobre el patio del pozo y de la higuera.




 

 



















lunes, 16 de septiembre de 2024

Los bancos de Tony


Hay un banquito que encontré en mi barrio. 

El producto de una solidaridad inaudita. 

El tal Tony lo fabricó en su herrería, lo pintó, le puso cerámicas, y luego lo colocó entre estos postes en una vereda. “Para el descanso del caminante”, quizás pensó el alma del tal Tony.




A la vuelta hizo este otro banco.

Y unos metros más adelante un banco más, alrededor del tronco de un ficus. Tan dedicado como los demás. Incluso parece haberle hecho una base de ladrillos como un cantero, y pintó los ladrillos de rojo y de lila.



Pero me temo que nunca sabremos con exactitud sobre este tema lo suficiente, ni sobre Tony. Una amiga me pidió que lo investigara para escribir la historia, y un persistente silencio entre los vecinos y entre las personas de la iglesia y escuela en cuya vereda están las obras, me dejó un poco perplejo. Insistí, y terminé dando con un vecino que me dijo que sí, que Tony alquiló un garaje que él tenía, Y que había dejado de alquilarlo y se había ido porque le iba muy mal económicamente. Este vecino era un muchacho joven, que me habló con la puerta apenas entornada. Yo sólo podía ver un ojo suyo. La información que me dio fue ciertamente contra su voluntad y no exenta de cierto misterio.

Hoy, casualmente, di con otra obra. Me puse a leer en la pared los nombres que los chicos de la escuela escribieron con los líquidos para tapar errores, y cuando fui a fotografiarlos, encontré esta mariposa. La mariposa de Tony.





Mentime

Todo es fake, pero ¿qué hace que unas fake le ganan a las demás?

¿Qué hace que la mayoría de los argentinos elija creerle a un payaso asesino como Milei —aunque sepa que está mintiendo, o más aún, complacida en ser engañada?

¿Muchos querrán vivir en la fantasía, en un sueño, aunque eso le cueste todo?

Si esos muchos no tienen nada, porque nunca lo tuvieron, porque lo que tenían lo perdieron en los últimos años o porque son chicos y los que tienen son sus padres, ¿qué les importa que Milei anuncie el ajuste más brutal de la historia, miles de despidos, cierre de hospitales y escuelas, viejos ultrajados, chicos de infancia violada?

¿Es realista reclamarles idealismo?

¿No es mejor vivir en un cuento vital, entusiasta, brioso, en la mentira de la libertad, que en un cuento con olor a viejo, deprimente, impotente, vacío, soporífero, que ni siquiera quienes lo cuentan se lo creen?