lunes, 11 de octubre de 2010

En la Plaza de la Victoria



A la plaza de la Victoria llegan grupos de húngaros con sus banderas y letreros, letones con letreros: «Letonia con Hungría», polacos, estonios, rusos blancos, («¡Viva Rusia libre! ¡Muera el comunismo!») y un manifestante solitario, con el letrerito: «¡Viva el titismo, última esperanza del comunismo!».


1956. Martes, 13 de noviembre.


En el diario Borges, a A. Bioy Casares

domingo, 10 de octubre de 2010

Menosprecia

"Menosprécialo todo, que todo tiene conciencia de su condición menospreciable, y así reinarás."

En Evangélicas, de Almafuerte.

sábado, 9 de octubre de 2010

Rock bajo el fútbol


Esta es la crónica del recital de Radar Silicona y Los Espléndidos, 25 de septiembre de 2010


La realidad vociferaba que no era posible hacer ese recital. El trabajo interno de X fiAdos era apenas incipiente, no teníamos tiempo para organizarlo y sobre todo no teníamos bandas para llevar al Campeonato de Fútbol que jugarían equipos de discapacitados en el predio de la UTA en Moreno. No era posible hacerlo, no estaban dadas las condiciones. Pero X fiAdos no es sólo porfiado; parece que es también temerariamente optimista, tozudo y robusto, y da no lo que tiene sino lo que desea, y lo hizo. Es algo extraño: en su vida individual cada XfiAdo tiene, unos más, otros menos, frenos y refrenos que quizás no le permiten el despliegue pleno de sus talentos y aficiones, pero X fiAdos es diferente a la suma de los X fiAdos. Pinta con ambición de soñador en grande, neto corte de acción y el ímpetu y la fuerza necesarios para conquistar los sueños haciéndolos realidad. Tiene unas gotas de la sangre de los visionarios que lanzaron utopías. Quizás X fiAdos se acabe mañana, pero el día del recital en el Campeonato de Fútbol Especial vi esa sangre con mis ojos.


Rock y Fútbol

En seis canchas se jugaban seis partidos simultáneos, con el enamoramiento argentino de fútbol, con ese encarnizamiento del juego que no respeta diferencias. En un costado de las canchas estaban, alrededor de las mesas en fila, los familiares de los jugadores, sus amigos, los integrantes de las asociaciones, hogares y organizaciones que los contienen. En otro costado estaba dispuesto, con gran despliegue, el escenario.
Llegaron con puntualidad Los Espléndidos y Radar Silicona. No es moco de pavo conseguir que dos bandas de músicos sean perfectamente puntuales —es lo que digo de los logros de X fiAdos. Y eso fue sólo un anuncio de la entrega que estaba por llegar, en la forma de puro rock en tropel, por parte de Los Espléndidos, y de profesionalismo y alma por parte de Radar Silicona.
La música sacudía el formidable cielo de la primavera y se mezclaba con los gritos vehementes de los jugadores. Rock y Fútbol, combinación mayúscula para sacudir a la gente cuya vida se alimenta, ante todo, del ánimo. Entre jugada y jugada, los jugadores bailoteaban y canturreaban un tema de Creedence, un ritmo fanático o un blues gritado desde el fondo.


Radar Silicona lo sabía

El arrebato de los días previos impidió que X fiAdos se reuniera con los músicos de Radar Silicona. Fue una falta grave, porque X fiAdos tiene la misión de transmitirle a los músicos su idea sobre qué sucederá cuando estén tocando; qué tocarán en el público, qué le sucederá al público cuando ellos toquen (los músicos tocan instrumentos con el cuerpo, tocan música con los instrumentos y tocan con la música a personas que necesitan el contacto). Fue una falta grave, pero los X fiAdos se encontraron con que los músicos de Radar Silicona de algún modo ya lo sabían todo. Por eso no hubo necesidad de convencerlos para que tocaran, antes bien, apenas se les mencionó la necesidad de hacer el recital, saltaron como resortes. No sólo que confirmaron inmediatamente su presencia, sino que hicieron esta oferta capaz de desarmar al último escéptico: estaremos siempre.
Las primeras bandas con las que trabajamos eran de amigos. No hubo que explicarles mucho; sólo fue: vengan. Pero a esta altura estamos hablando con bandas a cuyos integrantes desconocemos. Estamos en el momento de crear la manera de convocar: cómo hacer contacto con una banda, cómo explicarles de qué se tratan los recitales de X fiAdos. A veces oscilamos entre las estrategias de pedirle por favor a una banda que venga y la de mostrar lo que hacemos para que se sientan convocadas. La médula de la propuesta de X fiAdos es que se produzca el arco voltaico entre los músicos y la gente, y para eso deben darse estas condiciones: la gente debe necesitar que los músicos vayan a tocar, los X fiAdos tienen que arder porque se produzcan los recitales y trabajar en ello bien y hasta el final, y los músicos deben sentir el fuego sagrado, tanto que deben querer, necesitar, anhelar, tocar su música para la gente que no tiene otra forma de escucharla, más allá del pedido de X fiAdos.
Y vuelvo a decirlo una vez más, es lo que sucedió con Radar Silicona.


A levantar

Creo que por ello es que comprendieron la relación con la gente. Tras el recital Diego Tomasevich los entrevistó con la cámara de video y en la entrevista se relató la experiencia del recital en el Parador Retiro: “En un sentido al principio fue horrible para Radio Ska, la banda que llevamos, porque el ego de los músicos siempre está famélica, pero la reacción del público era poco menos que de indiferencia, y en algunos casos de hostilidad. No hubo entusiasmo, ni siquiera bienvenida. Uno de los X fiAdos llevó a una de las chicas de la banda por un tour bravo en el área de las camas (el Parador Retiro es un espacio único en un gigantesco galpón). Faltaban diez minutos para que empezara el recital y en una de cada tres camas estaba acostado un tipo.«El desafío —le dijo el guía a la chica— no es tocar bien ni gustar, sino levantar a esos tipos. Están tirados en la vida. Están caídos, abatidos, tumbados, como árboles a los que se les cortó la raíz. Ustedes no vinieron para recibir aplausos, sino para provocar que esos tipos se levanten». Y así fue que sucedió. No sólo levantaron a muchos, sino que el final efectivamente se hizo una muchedumbre que bailó y ovacionó”.


Que los cumplas feliz

Acabo de recibir una carta del X fiAdo Tomate en la que recordó un episodio del recital en el Torneo de Fútbol Especial. Termino este informe con su relato maravilloso:

Yo quiero recordar de esa tarde en Andar, que cuando estábamos tocando, y pasado el quinto tema las barreras se habían caído, y todos éramos viejos conocidos cantando y baliando y haciendo pavadas, un chico que participaba de la liga deportiva, con su vestimenta de jugador impecable, se acercó corriendo a decirme algo que le parecía urgente contarme: "Hoy es mi cumpleaños" Yo tuve dos segundos de total emoción que se extienden hasta este momento. Terminó de contármelo y nos miramos unos segundos, estallamos en un mini festejo, con gemidos y gritos de amigos borrachos diciendo cosas ininteligibles que celebraban el cumpleaños. Me hizo sentir tan bien, tan útil, tan no al pedo. Le debo tanto a ese chico, y a esos momentos que vivimos en estos lugares adonde vamos, que estoy seguro que debe ser por eso que esto es tan adictivo. Inmediatamente le cantamos el feliz cumpleaños con la banda, él no lo esperaba, porque sólo quería contarme que ese día era su cumpleaños. Una vez que terminamos de cantarlo, nos abrazamos, y él supo que para mí, y entiendo que para todos nosotros, era muy importante saber que ese día era su cumpleaños, como también era muy importante estar ahí, cantando entre otras canciones, el feliz cumpleaños para él. Puedo pegarme un tiro en este momento, y estaría bien, sólo por esta emoción.

Bravo, Tomate.

viernes, 8 de octubre de 2010

La prenda de los sueños

¿Por qué hay temas que uno piensa y vuelve a pensar una y otra vez en la vida? No hay problema si el asunto es Dios, el tiempo, lo específico del hombre, el ser, la cosa, porque se sabe que son insondables, de modo que siempre hay más para explorar. Pero hay temas que aparecen como superficiales y sin embargo uno se queda prendado de ellos.
Por ejemplo, una idea de Roger Caillois: hay culturas que daban a la realidad de los sueños más entidad o importancia que a la vida diurna, dado que la experiencia en los sueños es más vívida. ¿Por qué no? la gente de esas culturas se reirían del modo al que nos aferramos a la razón, tomando en cuenta que dos propuestas pueden ser perfectamente racionales y sin embargo opuestas, o tomando en cuenta que el nazismo e Hiroshima son impecablemente racionales.

jueves, 7 de octubre de 2010

Bilingüe

Con tanto inglé que tú sabía
Victor Manuel con tanto inglé no sabe ahora
decir "ye",

la americana te busca
y tú le tiene que huir

tu inglés era de "trai one" y
de "trai one" y "one two tri".

Victor Manuel tú no sabe inglé,
tú no sabe inglé,

no te enamore má nunca Victor Manuel
si no sabe inglé, si no sabe inglé.

martes, 5 de octubre de 2010

Reunión de X fiѦdos, por Lin Qi Yu


Calle José Evaristo Uriburu, edificio que corresponde al número 782, cuarto piso. Del departamento D salen sonidos de voces. En el B sólo hay silencio. En su interior está Lin Qi Yu, joven de nacionalidad china, estudiante universitaria de la carrera de Medicina. Su nombre significa Pequeño Pájaro en el Cañaveral, imagen muy adecuada para este momento, porque Lin es una chica tan delicada y bonita como un pájaro y de alguna manera oculta, escucha con un estetoscopio apoyado en la pared la conversación que se desarrolla en el contiguo departamento D.


Alguien está diciendo: Vamos a los lugares que nos pone delante el azar, como te aparecen los bichos en el los videojuegos. Nos falta el momento de pensar si queremos llevar música a tal o cual lugar que aparece. Por ejemplo, ¿estamos todos de acuerdo igual en llevarle música a los presos?
Voz de chica: Cierto, yo me pregunté si quería organizarle un recital a tipos entre los que a lo mejor está uno que me hizo mucho mal en mi vida.

Más tarde:
Voz de muchacho: Con la música nosotros aportamos un granito de arena, nada más, pero ese granito puede significar algo como una semilla, que dentro de diez años, cuando salgan, sean mejores. Yo quiero que mi hija, dentro de 20 años, si se encuentra con uno de esos tipos, que ese tipo sea mejor de lo que sería si no hubiéramos hecho nada.

(…) Murmullos.

Voz de otro muchacho: Sí, aunque con los de Lesa no sé…
Voz de chica: ¿Qué es Lesa?
Voz de otro muchacho: Es el sector de presos condenados por crímenes de lesa humanidad; en Argentina fueron crímenes cometidos durante la dictadura militar.
Varias voces: Claro, ahí no, ahí no. Ahí no nos da el cuero ir.

(…) Murmullos a través de la pared. Murmullos. Murmullos. Suena el portero eléctrico: parece que llegaron las empanadas. Todo el ceremonial de las empanadas, que crece hasta que se escuchan dagas volando porque alguno manotea una empanada y otra le dice que esa es su empanada, que no se atreva a tocarla.
Ruidos de cervezas que se destapan como pochoclos que explotan.

Voz de muchacho: Siento en mí dos mandatos del apostolado católico, o cristiano, o judío —no sé: uno, que quiero hacer algo por alguien que sufre, sin preguntar mucho, más bien nada, sobre quién es y qué hizo, porque todos somos hermanos porque somos hijos de dios. Mi contradicción es que a una bestia que torturó a una embarazada sólo quiero asesinarlo con mis rodillas y mis dientes desnudos.
Voz de otro muchacho: Pero es que no es un asunto personal…
Voz de un tercer muchacho: Es social.
Voz del segundo muchacho: Eso.
Voz del primer muchacho: Cierto. El segundo mandato apostólico que siento es el de la redención. Me entusiasma y me llena de sentido el trabajo por levantar a uno que se cayó.

(…) Murmullos. Murmullos. Voces que casi gritan unas sobre las otras.

Voz de chica: Yo tengo un doble sentimiento. Por un lado quiero que se pudran en la cárcel. Por otro, quiero hacer algo para que esos tipos, que también son víctimas, puedan estar mejor.

(…) Murmullos. Murmullos. Voces que casi gritan unas sobre las otras.

Voz de otra chica: Además hay que ver, ¿es justa la Justicia?
Voz de muchacho: Yo no creo que haya justicia en la sociedad capitalista. Los Jueces capitalistas trabajan para los dueños de la sociedad; a ellos nunca los van a poner presos. Y toda la gente que está en la cárcel es pobre.
Voz de la chica: Por ahí muchos de los que están adentro llegan a los tumbos. De pibes estaban en la calle, en los reformatorios…

(…) Murmullos. Murmullos. Alguien informa descorazonado que no hay más cerveza, otro le contesta que aún queda una en el freezer, un tercero revela que ya no. Aparece un Juancito Caminador a medias, se escucha el ruido que hace una botella vacía cuando es apoyada sobre el mármol de una mesa.

Voz de una chica: Yo lo que quiero saber es: ¿vamos a ir a la Unidad Penal 20 del hospital psiquiátrico Borda o no?
Varios: Bueno… estamos viendo… los criterios…
Voz de la chica que interrumpe: ¡Sí vamos a ir!
Los demás: ¡Eso! ¡Vamos!

(…) Gritos, murmullos. Cuando se van acallando, sonidos de sedas y flores.

Voz de chica: Todo esto surgió porque alguien dijo, cuando llegamos para hacer el recital en el campeonato de fútbol: “no sé si acá nos necesitan”.
Voz de muchacho: Ese es otro criterio más. Vamos porque la gente del lugar se lo merece, o porque le hace bien, o porque lo necesita.
Voz de la chica anterior: ¡Por todo!

(…) Murmullos. Murmullos. Voces que casi gritan unas sobre las otras.

Voz de chico: Vamos para hacer el bien. A uno le sale hacer el bien. ¿Yo quién soy para condenar a un tipo que está en la cárcel? Ya lo condenaron, ya está adentro… No sé si tenemos que entrar en la cosa moral.

Lin Qi Yu, Pequeño Pájaro en el Cañaveral, escucha la gran aprobación de uno de los muchachos y luego oye cómo varios asienten enfáticamente.

Voz de chica: a cualquiera le puede tocar. ¿Vos qué sabés si mañana no te pasa algo y terminás ahí dentro? Los que están en la cárcel son otros yo…

Ahora hay silencio. No hay vociferaciones amontonadas. No hay dagas voladoras, ni cervezas que se destapan, ni siquiera el rasguito de la lapicera de uno de los muchachos haciendo palotes sobre el papel. Apenas, apenas, el crepitar de la seda que quema una brasita bien roja.


ELENCO
Maite
Vero
Liz Taylor
Loreley
DT
Tomate
Juancito
Chino

domingo, 3 de octubre de 2010

La deliciosa tensión moral

Escribe Martin Amis sobre Graham Greene

“Su vida y su obra se basan en la fe y sus opuestos y contrapartidas: lealtad y traición, estoicismo y duda. Le gusta citar a Browning: «Nos interesa de las cosas el lado peligroso / El ladrón honrado, / el ateo supersticioso…»; y siempre se ha sentido atraído por el ámbito moral de los proscritos. «Los seres humanos son más importantes para los creyentes que para los ateos», ha dicho.”

(Martin Amis, Visitando a Mr. Nabokov y otras excursiones)