martes, 7 de febrero de 2023

Dionisio y Apolíneo

Dionisio:

Porque no engraso los ejes

Me llaman abandonao

Si a mí me gusta que suenen

¿Pa qué los quiero engrasaos?


Apolíneo:

No creo que te guste.

Creo que te abandonás porque tenés problemas psicológicos. Deberías consultar a un analista.


Dionisio:

¿Por qué no consultás un analista vos, así averiguás por qué no podés aceptar que a mí me gusta que suenen?


Apolíneo:

A nadie le gusta la fealdad.


Dionisio:

¿Y quién dice que es la fealdad?


Apolíneo:

No te hagás el relativista. Todos sabemos lo que es la fealdad.


Dionisio:

Si yo soy relativista, vos sos absolutista. A todos les tiene que gustar lo mismo.

Porque no engraso los ejes

Me llaman abandonao

Si a mí me gusta que suenen

¿Pa qué los quiero engrasaos?


Apolíneo:

No creo que te guste.

Creo que te abandonás porque tenés problemas psicológicos. Deberías consultar a un analista.


Dionisio:

Porque no engraso los ejes

Me llaman abandonao

Si a mí me gusta que suenen

¿Pa qué los quiero engrasaos?


Apolíneo:

No creo que te guste.

Creo que te abandonás porque tenés problemas psicológicos. Deberías consultar a un analista.


Dionisio:

Porque no engraso los ejes

Me llaman abandonao

Si a mí me gusta que suenen

¿Pa qué los quiero engrasaos?


Apolíneo:

No creo que te guste.

Creo que te abandonás porque tenés problemas psicológicos. Deberías consultar a un analista.


Dionisio:

Porque no engraso los ejes

Me llaman abandonao

Si a mí me gusta que suenen

¿Pa qué los quiero engrasaos?


Apolíneo:

No creo que te guste.

Creo que te abandonás porque tenés problemas psicológicos. Deberías consultar a un analista.



Piropos

Voy a respetar el pedido de Rodolfo Navas de no mencionar su nombre para contar esto. 

Siempre fue muy piropeador. 

Pero con altura, ¿eh? Ninguna grosería, nada soez, ni atrevido.

Era de los piropeadores galantes, y un toque juguetón.

Una típica manera de abordar a una señorita en la calle era: “Disculpe, es probable que nunca más nos crucemos, así que me veo forzado a hacerle una pregunta: ¿se casaría usted conmigo?”

Pero los tiempos cambian y Rodolfo Navas ha aprendido cabalmente que su conducta de toda la vida ha pasado a la categoría de acoso sexual y es definitivamente cancelable.

Ahora, cuando pasa al lado de una señorita que le arranca suspiros a su corazón romántico, Rodolfo Navas mira al cielo y dice bajo: “Dios mío, Dios mío”.




La felicidad de los eloi

Una de las inteligencias de Herbert George Wells consistía en comprender que la percepción de otra realidad se basaba en no proyectar sobre esa realidad los elementos de la nuestra.

En La máquina del tiempo, por ejemplo, el viajero se encuentra en el año 802.701 con los Eloi, que no tenían consciencia de la muerte ni de que tenían que hacer algo para alimentarse.

Si H. G. Wells hubiera sido un autor que proyectara su realidad, los eloi estarían felices por no tener que preocuparse por la comida y porque la muerte no existía, pero los eloi no estaban felices ni nada.

H. G. Wells no pensaría que los chinos son obedientes, porque comprendería que la obediencia tal como la conciben los occidentales, es un asunto de los occidentales. 

O sea, los chinos serían obedientes al modo occidental si la obediencia fuera la misma que en Occidente. Si el chino fuera yo, si yo estuviera en el lugar del chino, sería obediente, pero como el chino es chino, no podemos decir que es obediente en el sentido en que nosotros somos obedientes.

Es necesario comprender la obediencia en China en los términos de la cultura china.





La verdad es flujo

无穷, infinito.

无, wú, es no tener

穷, qióng, es agotamiento, y también escasez, y más exactamente exhaustamiento (salvo que esta es una palabra de las que faltan en español; en inglés 无穷 es inexhaustible.)

En el idioma chino, el infinito no es la negación del fin, sino de la extenuación.

Lo imposible no es que algo termine, sino que se acabe.

El universo, para el idioma chino, es más acción que estatismo.

Más verbo que sustantivo.

No hay substancia, sino fluidez.

Nada permanece fiel a sí mismo, todo muda.


 


domingo, 5 de febrero de 2023

El veterano que se reencuentra con un inglés

Hay un veterano de Malvinas haciendo una huelga de hambre afuera del campo que compró un inglés, porque el inglés, infringiendo la ley, no da paso a un lago. 

La huelga de hambre es acto de comunicación. Expresa el rechazo a que Argentina sea una colonia.

Joe Lewis es dueño también de un aeropuerto sobre el Atlántico, cerca de Sierra Grande, provincia de Río Negro, a menos de dos horas de vuelo de las Islas Malvinas.

Malvinas es un nudo del acto de comunicación del veterano en huelga de hambre, Gustavo Bellido.

En los festejos del martes que siguió al domingo en que Argentina ganó el Campeonato Mundial de Qatar, no pasaban diez minutos antes de que resurgiera en la multitud “¡el que no salta es un inglés!”

No un francés, sino un inglés.

Argentina ni siquiera jugó contra Inglaterra en el campeonato, pero Inglaterra es el símbolo de la colonización.

No se canta “¡el que no salta es un yanqui!”, porque está implicado en “¡el que no salta es un inglés!”


El veterano haciendo huelga de hambre expresa un cuadro en el que se entreveran los ingleses que extendieron sus dominios a cada rincón del planeta a fuerza de asesinatos masivos, los ingleses repelidos por los argentinos a principios del siglo XIX, los ingleses asesinando adolescentes argentinos de 18 años en las islas cuya apropiación es cuestionada por la abrumadora mayoría de los países del mundo; los militares argentinos serviles a la oligarquía disponiendo aquellos adolescentes para que los ingleses los masacraran de la misma manera en que ellos los masacraban torturándolos y arrojándolos vivos desde un avión al río; los gauchos, emblema de la argentinidad, castigando a los que protestan contra los ingleses, los representantes de la oligarquía elegidos como gobernantes por los argentinos, mostrando su amistad con Joe Lewis y haciendo reuniones en su campo, lo que sintoniza con la muchedumbre por un lado, cantando ese martes “en Argentina nací / tierra del Diego y Lionel / de los pibes de Malvinas / que jamás olvidaré” y por otro lado, apoyando a la traicionera oligarquía cómplice arrastrada de los ingleses, que quiere ganar el poder para hacer de la Argentina una colonia.


Foto: Alejandra Bartoliche


miércoles, 1 de febrero de 2023

Filtraciones

Hablé con un hombre de la familia Lugones.

Tiene parentesco con Leopoldo Lugones.




Se llama Pablo Lugones y es genial. Hizo de sí mismo una persona fascinante, que conoce muchos rincones escondidos del planeta y de la historia, y ha desarrollado lúcidas y frondosas hipótesis sobre cada tema en que se ha enfocado.

Mientras lo escuchaba, yo me preguntaba cómo filtra la vida que se ha construido (incluido a sí mismo) alguien como Leopoldo Lugones, a su descendencia. 

Cómo filtra, por qué vías infinitas y qué genes y moléculas espirituales traspasan las generaciones y van llegando a los descendientes.




lunes, 30 de enero de 2023

Wei Ligang y las puertas de la abstracción



La versión impresa de Revista DangDai presenta al artista contemporáneo Wei Ligang, quien propone en su obra la universalidad de la abstracción, pero afirma que desde el interior de la cultura china es imposible entrar en ella sino a través de la caligrafía.

En el libro Tomando a los caracteres chinos como punto de partida - Cómo la caligrafía puede ilustrar la universalidad, se afirma que la búsqueda de un lenguaje universal de abstracción por parte del matemático, pintor y calígrafo Wei Ligang (魏立刚, Datong, 1964) se ha desplegado en las líneas y los espacios de la escritura china.

Wei pinta cosas que conservan la estructura y los trazos de los caracteres chinos remontándose a los orígenes pictográficos de la escritura china.

El artista “generaliza la caligrafía cursiva continua del calígrafo de Shanxi del siglo XVII Fu Shan, aplicándola a las escrituras de sello, clerical y registrada en los antiguos huesos oraculares para crear dos estilos de escritura distintivos de cursiva epigráfica enloquecida, la ‘cursiva de tinta dorada’ y ‘sombra cursiva’”.

Wei Ligang (魏立刚) llega a la abstracción por la vía de los caracteres chinos. Los caracteres lo catapultan hacia una amplia gama de inspiraciones que incluyen los jeroglíficos del antiguo Egipto, la civilización industrial y las máquinas modernas, los castillos y palacios europeos, la física y la astronomía contemporáneas y las estructuras de los animales y las plantas.

El mencionado libro precisa que Wei “emplea los colores brillantes de oro, rojo y azul, y usa pinturas acrílicas para aumentar la sustancia y la textura. En estos aspectos, su arte difiere de la caligrafía china tradicional, que normalmente es monocromática y privilegia la fluidez”.

También refiere que tuvo como maestros a Li Henian (1912-2000), Wang Xuezhong (1925-2013) y Sun Boxiang (1934-).




Tuvimos una larga charla con Wei Ligang en el pueblo de Songzhuan, en las afueras de Beijing, elegido como territorio por los artistas (llegaron a vivir unos 7.000 artistas antes de la pandemia).

Extremadamente amable, dulce, respetuoso, con una vida interior a la que nos invitaba a asomarnos, irremediablemente hecho todo él de un exceso de estilo, nos dijo que “los caracteres chinos son un artificio, están hechos de dragones y de sombras que se parten”.

Y dijo que “los caracteres chinos son un agujero en el tiempo y el espacio; un agujero que guarda el cielo y almacena la tierra, y todo lo construye”.

Dándonos una bienvenida llena de sinceridad, nos susurró que “los caracteres chinos son puentes que unen a China con países remotos, injertando visiones y sensaciones”.