jueves, 16 de octubre de 2025

Cultura y poder

Los artistas hacen cosas hermosas o cosas horribles. En este momento no me importa la calidad estética en sí de lo que hacen, sino me importan sus obras como vehículo de soltar en este mundo, una cosa, un artilugio, un sentimiento, una lógica, una criatura que incite algo en alguien. 






Un artista genial empezó hace unos meses a derramar oscuridad, fatalidad, pesadumbre, depresión. Desde el primer momento me irritó esa posición. Sin embargo, su ánimo agrio, su pornobajón, ha incitado en mí la certeza de que ya está, de que se acabó el tiempo de saber si algo está bien o está mal, si el camino correcto es este o aquel, si el que tiene razón es tal o cual, si la posta es esta o aquella. Ya sabemos que está todo echado a perder. Ya sabemos que no hay vuelta atrás. Lo que se pudrió, se pudrió. El celular se cayó al mar y no va a funcionar nunca más. El colectivo no va a venir. No hay más comida. Entonces hay que hacer algo. No tenemos idea de qué hacer. Entonces hay que bailar. Hay que hacer estupideces, cosas sin sentido, cosas inconvenientes, desubicadas. Por ejemplo, un pornobajón.


martes, 14 de octubre de 2025

Maldito Macedonio

Del filósofo marginal Macedonio Fernández siempre se cuenta que dijo. 

Sus textos están, y se citan y se han estudiado, pero pareciera que lo que decía y era registrado por quienes lo escuchaban, tenía una frescura y una chispa singular.


Alguien cuenta que Macedonio dijo que había que escribir poemas de forma oculta, en avisos publicitarios, edictos judiciales, noticias sociales y textos así. Que los poemas enajenaban la poesía.

El que cuenta confiesa que ese pensamiento —que Macedonio expresó terminándose de arreglar la ropa mientras salía del baño, y que quizás olvidó inmediatamente— a él le arruinó para siempre los poemas. 

Desde entonces, tuvo una distancia insalvable con los poemas. Cada poema que encontraba o que alguien le entregaba, le parecía una cosa extraña, como si algo que pertenecía al orden de la mayor intimidad, ahora fuera expuesto a la vista de todos, disfrazado, consagrado, momificado.


Así es como los filósofos les arruinan las cosas a las personas inocentes.





Las revoluciones por venir

La democracia formal no tiene contenido. Es una democracia vacía. Donde debería haber representatividad no hay nada. No es democracia porque no existe.

Si las personas sólo pueden optar y no pueden decidir, no hay democracia.


Una de las causas de la imposibilidad de las personas para decidir es el terror que le tienen a tomar el poder. 

Ese fue uno de los objetivos de la dictadura de 1976. Disciplinó a fuego. Persuadió a través de los crímenes más diabólicos, de que intentar tomar el poder desata sobre uno las fuerzas del infierno.

Otra de las causas, derivada de la primera, es que lo que los partidos políticos —salvo los que se autoboicotean— han desmantelado los cauces para la militancia —la militancia real, o sea el trabajo de construir una determinada realidad, no la militancia por un cargo.


Sin embargo, conviene recordar que los estallidos sociales han sido impredecibles e imparables. 


No es un disparate preguntarse qué forma tendrán las próximas revoluciones.


No es un disparate hacer cualquier cosa, incluso disparates, incluso errores, especialmente errores, para propiciar las próximas revoluciones.


Los partidos políticos no ofrecen canales y nos espanta la posibilidad de construir poder, y sin embargo, hay infinitas trincheras para luchar.

Cada uno de nosotros tiene infinitas trincheras.




Estos días fui al estreno de "Bajo las banderas, el sol", un documental sobre la dictadura de Stroessner —especialmente, sobre la dificultad de conseguir material fílmico y construir una historia sobre el vacío— y me resultó emocionante porque el director es un chico de 31 años, Juanjo Pereira.

La película le ha llevado un trabajo descomunal. Entonces lo que sacude al habitante de la democracia vacía, el desánimo y la desesperanza es tanto la dictadura de aquel nazi y la falta completa de registro en la retina del cerebro de los latinoamericanos, como el alma de este pibe. De un pibe, de alguien de esa generación, que uno tiende a creer que está perdida en la nube de pedos tóxicos del mileísmo, las apuestas online y el futuro de Rappi del que parecen no poder escapar.


El que construya tendrá razón, estará en los correcto y será verdadero en tanto lo que construya existirá.


sábado, 11 de octubre de 2025

Nikola

 Conocimos a un viejo que vivía solo, o más bien, vivía con un millón de gallinas a la orilla del río, y sobre todo con una chancha, que se llamaba Lourdes. 

Decíamos chanchadas, de la chancha y él.

Las gallinas vivían todas arriba de un árbol. La gente les transmite a los animales las cosas que tiene en la cabeza.

Vivía en un rancho chiquito, hecho de adobe y chapas. Le daban unos pesos por cuidar que nadie se robara tres canoas.


Arriba de una fogata tenía una olla gigante con agua hirviendo todo el día. Tiraba de todo ahí adentro: verduras, los pescados que pescaba, fideos, huesos, carne, pan con moho verde, gallinas con las plumas. Una vez tiró viva una tortuga que sacó de la red y otra vez un chanchito que había parido la Lourdes y lo aplastó cuando dormía. 

Tomaba mate con agua que sacaba de esa olla. Otras veces tomaba mate con ginebra.


Se llamaba Nikola, pero no le entendíamos cuando nos decía de qué país era.

Cuando le preguntábamos la edad, decía que tenía como 200 años.


Lo conocimos unos amigos que nos hicimos la rata y nos fuimos de camping cerca de él. Teníamos 14 años.

Nos convidaba mate.





jueves, 9 de octubre de 2025

Mussolini en Parque Saavedra


 

Los fascistas de Mussolini tenían este lema: “me ne frego”.

“Me importa un carajo”.

“Me chupa un huevo”.

“Me cago en todos”.

La serie Mussolini – El hijo del siglo parece inspirada en Milei.

Mussolini es el coso nuevo que aparece en una crisis de representación y una crisis económica —nadie se alza en defensa del Pueblo que sufre un desastre de explotación y prostitución.

Es un payaso dictador con una farsa mística que siembra violencia delirante.

Una violencia delirante que acaba devorándoselo.

(¿Y los otros, los que no hicieron nada ante la crisis porque estaban aferrados a su cargo, que obtuvieron militando en Todos por un Cargo, que no lo soltaron ni siquiera cuando le pusieron un tiro en la cara, ellos, los qué quilombo se va a armar? Pero estaban aferrados en masa a un cargo que no era de jubilación de privilegio, a lo mejor era de estar parado en un pasillo del Centro Cultural Kirchner, o de tallerista en una biblioteca de Claypole. La crisis no era sólo para los me importa un carajo).

Ahora, la serie habla de Mussolini, no como parodia de Milei, ni como biografía apócrifa de Mussolini, sino que usa la vida de Mussolini para mirar de qué están hechos los fascismos que brotan en Estados Unidos, Hungría, Ecuador, Suecia, Brasil, Italia.

A Mussolini lo cazaron cuando intentaba huir disfrazado de soldado alemán, lo fusilaron y lo colgaron boca abajo en la Piazzale Loreto de Milán. Bolsonaro está preso, y Milei empieza a destartalarse.

Pero el me ne frego es más profundo que Milei.

Los últimos días, después de la paliza del 7 de septiembre, un ejército de policía de ocupación echó a los manteros de Parque Saavedra y hubo una ovación de vecinos que aplaudían.

El me ne frego está allá en el fondo, calienta la tierra sobre la que vivimos y quizás no se enfríe hasta que una nueva cría reemplace a esta infamia.

 



martes, 7 de octubre de 2025

Mi razonamiento y la IA

Todo mi razonamiento es original. 

Mi razonamiento soy yo. 

La inteligencia artificial aún no puede reemplazarlo.


lunes, 6 de octubre de 2025

El día de la Luna

Hoy se celebra en China la Fiesta de la Luna. 

Se celebra la unión de la familia, porque las personas, aunque estén lejos, las une la misma Luna que les ilumina a cada uno la cara cuando están dormidos, colando su resplandor por la ventana.


*    *    *    


Había una chica llamada Rusalka.

Vivía en algún lugar del país de los eslavos.

Una vez, al ver aparecer la Luna llena brillando con gran potencia, salió de un lago oculto en medio de un bosque infinito, se sentó sobre una piedra y le cantó.

Le dijo: “vos, que desde el cielo iluminás todo, vagando sobre la Tierra, mirando el hogar de los hombres, detenete un momento y decime dónde se encuentra el hombre que amo. Él estará dormido; iluminá su cara y hacé que sueñe conmigo. En el sueño yo le diré que lo espero. Pero ¿y si él no existe? ¿Si él es un sueño mío? ¿Podrías despertarlo de mi sueño y hacerlo real? No te vayas, Luna. Escuchá lo que te digo, hace lo que te pido, ¡no te vayas!”

Esto es una interpretación mía del aria La canción de la Luna de la ópera Rusalka, de Antonín Leopold Dvořák, que vivió en el siglo XIX en Bohemia. La historia fue escrita por su contemporáneo Jaroslav Kvapil. La rusalka, que pertenece a la mitología eslava, vive en lagos o en ríos. Paracelso creía en su existencia, como criatura de un reino intermedio entre lo inerte y lo vivo.

Esto es lo que sucede en la ópera Rusalka de Dvořák:

Rusalka despierta y ve a su padre jugando feliz con sus tres hermanas. Le cuenta que se ha enamorado de un príncipe humano joven que suele cazar alrededor del lago, y le dice que quiere unirse a él. Su padre le advierte lo que ella ya sabe, que si hace eso perderá la voz y la inmortalidad.

Pasa el tiempo y Rusalka está cada vez más enamorada. Al fin su padre le dice que vaya a hablar con una bruja. La bruja la previene de algo peor: si se convierte en humana y es traicionada, tanto ella como el príncipe serán malditos por toda la eternidad. Rusalka acepta correr el riesgo, la bruja la convierte en humana, ella se le aparece al príncipe, que estaba cazando una cierva blanca, y se enamora de ella.

Rusalka y el príncipe se disponen a casarse, pero en la misma boda, el príncipe se enamora de una princesa y rechaza a Rusalka.

Rusalka, desesperada, le pide ayuda a su padre, él sale a la tierra y la lleva a su hogar, el fondo del agua.

Ahora Rusalka no es ninfa ni humana. Vuelve a recurrir a la bruja para volver a su forma original y la bruja le sugiere que mate con una daga al príncipe. Rusalka lanza la daga al lago, y así se convierte en una bludička, un espíritu de muerte que vive en las profundidades del lago, emergiendo solo para atraer a los humanos a la muerte.

Mientras tanto, en tierra, la princesa deja de amar al príncipe. El pusilánime príncipe va a buscar a Rusalka. Llega hasta el lago, presiente a Rusalka y la llama. Ella aparece, él le pide que lo bese, incluso sabiendo que este beso significa la muerte y la perdición.

Se besan y el príncipe muere dichoso.

Rusalka agradece al príncipe que le permitiera experimentar el amor humano, encomienda su alma a Dios y regresa a su lugar en las profundidades del lago como un demonio de la muerte.

 

La Luna ha provocado tantas historias.