martes, 13 de febrero de 2018

Así es el Cielo



La persona con la que estaba hablando le preguntó algo.
¿Estaba hablando con un hombre o una mujer?
Esto es igual que un sueño, pensó. Uno sabe que está con alguien, a veces claramente identifica quién es, a veces no sabe nada de esa persona.
— ¿Por qué? —oía que le estaba preguntando.
 ¿Por qué, qué?, pensó.
— ¿Por qué pusiste tu corazón en todo lo que hiciste, Roxana?
— ¿No era lo que se supone que debía hacer? ¿No pedía Jesús que amáramos, y que le dejáramos a Dios lo demás?
— No fuiste prudente.
— ¿Debía serlo? ¿Cómo se entrega uno al amor, con prudencia?
— Las consecuencias fueron muy malas, a veces.
— Eso es lo que decidió Dios, ¿o no?
— ¿No tiraste sobre los hombros de Dios aquello de lo que debías responsabilizarte vos?
— Cada vez que me arrojé sabía que nos arrojábamos juntos.
— ¿Quiénes?
— Dios y yo.
— Nunca pensaste mucho en Dios, y ahora hablás como si hubieses sido una mística perfecta.
— Lo digo ahora. No pensaba en Dios en ese momento, sino que pensaba en la gracia. Si algo valía mi arrojo, el acto era jubiloso. ¿Qué es Dios, sino el júbilo de amar, sin prestar atención a las consecuencias?
— Hace un rata estabas quejándote. Terminaste sola, te mataste.
— Es cierto. ¿Qué puedo decir?
— Nada. Está bien. Esto es el Cielo. Así es el Cielo.





Ecología y consumismo



A mí me gustan los bodegones, los bares viejos, hasta diría un poco sucios, por lo menos polvorientos, con el mozo con una chaqueta bordó, que no te da charla, pero que si le das charla, charla, pero a mi prima Zoe no, y entonces cuando vino a Buenos Aires no la llevé ahí, fuimos a los lugares que ella prefiere, que yo no los entiendo, que todos se llaman green algo, green esto, green lo otro, “go green”, “green it”, green it… ¿qué es eso?, y todo es orgánico, vegano, saludable, 100% alguna cosa, con los jugos que cuestan lo que cuesta un almuerzo en el bar de aquel mozo de chaqueta bordó, con ensaladas de brotes de alguna planta misteriosa, cremas de colores, y toda gente como ella, jóvenes, ropita nueva, bolsas recién salidas del shopping, zapatitos limpios, caras frescas, gente mucho, pero mucho más linda que allá en lo del mozo, donde están los judíos del barrio, algunos tacheros que fuman cerca de la ventana abierta, tipos con panza, no como acá, que los chicos tienen unos cuerpos atléticos, ninguno con pancita, con la barba y el pelo arreglados en la barbería, todos con el corte de Messi, y yo no sé qué hago ahí, comiendo una hamburguesa hecha con porotos y un jugo de zanahoria con achicoria.
Pero voy a decir una cosa de mi prima: es completamente honesta.
Cuando le observé que si se dice ecologista me parecía que esos lugares no son muy ecológicos, porque el fondo del problema de la ecología es el sistema capitalista, que extenúa y transforma en basura el planeta para que los más ricos ganen más, y para eso necesita el consumismo, y esos bares son la apoteosis del consumismo; cuando le observé eso me respondió “¿quién te dijo que yo soy ecologista? Me gustan los lugares trendy, me gusta estar saludable. Vos hablás del consumismo: me encanta consumir”.





lunes, 12 de febrero de 2018

Yo soy



No es tan fácil decir “yo soy”.
Cada persona es un espejo.
Vos sos un espejo.
Alguien se mira en vos, se ve de determinada manera.
Vos pensás que esa persona es de determinada forma, que piensa así, que tiene tal pasado, que le espera tal vida, que se relaciona de esta u otra manera, la ves linda, fea, le ves una estética.
Esa es la imagen que esa persona ve de sí en vos.
Salvo que sea un psicótico, verá una imagen algo diferente cuando se mire en otro.
Vos te mirás en una persona y lo que ves es diferente de lo que ves cuando te mirás en otra.
Además, el espejo que es cada persona, va cambiando.
Y además, cada persona no es de una sola pieza. Puede ser muchos espejos, un sistema de espejos que funciona bien o mal.
Decir “yo soy” es un acto supremo de la voluntad de ser una persona íntegra y recortada, ni qué decir inmanente.








Para ser ecologista



Si querés ser ecologista, usá la ropa hasta que se haya gastado del todo.

Casi cualquier causa puede convertirse en una causa ecologista.
Hay asuntos estructurales, como los referidos a la sobreexplotación de recursos finitos y las condiciones ambientales en que viven los sectores más pobres de las sociedades.
Siendo temas que están en la base de la realidad, son foco de la ecología como de la economía, la sociología, las ciencias naturales, etc.
Ningún abordaje serio puede soslayar que los problemas ecológicos provienen del desarrollo del capitalismo.

Luego hay causas ecologistas asumidas por los idiotas o los hipócritas.
Básicamente, cualquier causa que tiene el rótulo “verde” o “ambiental” o “ecologista” y se la sigue acríticamente, sin entenderse que todo apoyo al capitalismo, principalmente el consumismo, conlleva la promoción del desastre ecológico.



Fuerzas sobre Libros Ref

Hay fuerzas misteriosas que dominan la realidad. 
Fernando estableció Libros Ref, pero qué guió su voluntad?
El escritor Camilo Sánchez, ante todo un perceptor extraordinariamente sensible, ha sentido esa intención que llega desde otra realidad e intenta atraparla poniéndole nombre a la librería. 
“La librería soñada”, pronunció hace unos días, y los que estábamos tuvimos ese pequeño escalofrío que se siente cuando alguien acierta rotunda y con fina nitidez con una definición. 

Desde entonces fuimos comprendiendo que más allá de la calidad literaria y la sofisticación editorial, lo que tienen en común los libros de esa librería es que producen en los lectores el extraordinario efecto de soñar profusamente. 


domingo, 11 de febrero de 2018

Sobre el odio a la hipercomunicación



Con la gente de mi generación nos pasamos bastante tiempo despotricando contra los celulares y demás. Qué cómo le arruinan la vida a los chicos, que al final estamos menos comunicados, que el capitalismo se reimpulsó con la tecnología de las comunicaciones.
Entiendo el acceso a la hipercomunicación igual que al sistema educativo.
No veo que aún alguien haya podido desmentir que el sistema educativo es un aparato ideológico del Estado, que es la herramienta con la que los sectores dominantes sojuzgan a los demás.
Las escuelas crean racistas, obreros que no protestan, patriotas que van a la guerra, recortan capacidades.
Sí, pero no sólo, porque también son escenario de lucha entre los sectores dominantes y dominados.
El celular y demás también son campos de esa batalla.




viernes, 9 de febrero de 2018

Todo tiempo pasado



Cada vez que me sale el sentimiento Todo tiempo Pasado fue Mejor, tengo la sensación de que alguien dentro de mí está viendo el final del camino y larga una reflexión de cagazo.