Ligeras anotaciones que hace Gustavo Ng de asuntos que piensa o encuentra escritos en libros mientras va en colectivo y luego comenta con tal o cual persona.
lunes, 27 de enero de 2025
El que quiere más
domingo, 26 de enero de 2025
COYUNTURA - A veces la Argentina se enferma
Cada tanto los argentinos enferman a su Argentina.
Se toman una jarra loca, cagan a un amigo, van al casino
y pierden todo lo que tienen, les agarra un ataque y muelen a palos a su mujer,
meten la mano en la lata, se hacen los pisteros y se mandan a pasar un auto en la
ruta cuando otro viene de frente.
No hablo de algunos argentinos.
Digo que los argentinos en conjunto, aunque algunos no. Algunos advierten y son
derechos, pero algo pasa, algo se nos mete y la cagamos entre todos muy mal.
Entonces quedamos para atrás.
Un país saludable, una Naturaleza divina, casi un paraíso
en el que todos podríamos vivir tranquilos sin que nos falte nada, una gente
hermosa y esa misma gente, hace mierda todo.
Entonces están los pibes gateando en una casilla hecha
con tres chapas a 15 centímetros de la vía por donde pasa el tren, entonces las
pibas borrachas con tetrabrik, los viejos sin medicamentos viviendo en los
hospitales que no los atienden, entonces los flacos, flacos de verdad, que ya
les faltan muchos dientes a los 23 años, agarran un fierro.
No sé qué nos pasa.
Cada tanto hacemos esto. Terminamos en la mugre y la
pobreza.
Ojalá la bendición milagrosa que Dios nos regala haga que
este momento no sea demasiado largo.
吻, el beso
El biólogo francés Christopher Myrop escribió “El beso”, en
el que colecciona descripciones como esta: “se produce por una especie de
movimiento de aspiración de los músculos de los labios, acompañado por un
sonido más o menos suave. Debe practicarse en contacto con otro ser vivo o con
un objeto, caso contrario parecería que se está llamando a un caballo”.
¿Es el beso universal?
¿Los besos son iguales en todas las sociedades humanas?
Los varones en Argentina nos damos besos más que los varones
de cualquier otra sociedad en el mundo. Ayer estuve un cumpleaños. El primer
flaco que se fue le dio un beso a todos los que estaban, eran como 20 fulanos.
Los amigos chinos, como sabemos no se dan besos. ¿Los novios chinos se besan
igual, tanto como los argentinos? ¿Sienten lo mismo? ¿Los cónyuges?
Beso se escribe 吻, wěn.
Fácilmente aparece lo obvio, la boca, a la derecha.
El otro rasgo 勿 wù, le agrega el sonido.
Es un caso en que no cabe duda de que este segundo
componente no aporta sentido.
勿 indica negatividad más bien en el sentido de prohibición.
Es una negación que tiene un toque formal. Podría ser que su negatividad
provenga de su origen, un cuchillo asociado con gotas de sangre que caen.
¿Qué
relación puede haber entre la boca y la prohibición con el beso?
Pero entonces, hay un agujero semántico interesante, porque
usar sólo 口, kou, para decir beso parece demasiado limitado.
Queremos eso
Tuvimos la inquisición.
Tuvimos el genocidio de los nativos americanos, desde Alaska a Tierra del Fuego.
El de los armenios.
Tuvimos genocidios continuamente, en todas partes.
La venta masiva de esclavos africanos.
Tuvimos el macartismo.
Tuvimos el nazismo.
Tuvimos Hiroshima y Nagasaki.
Tuvimos Nanjing.
Tuvimos kilómetros de cruces en las que había rebeldes atados y clavados hasta morir.
Tuvimos a Videla.
Ni siquiera necesitamos recordar, todo esto viene a la mente de modo simultáneo.
Ahora queremos eso.
Escribir para cerrar
Hay personas que escriben para poder cerrar las cosas.
Si no las escriben se le quedan abiertas, crudas, a medio
hacer, a medio vivir.
Es como la charla después de la fiesta, o del funeral,
como en el cuento Liliana llorando, de Julio Cortázar.
sábado, 18 de enero de 2025
Frente a algo
Es necesario que uno esté solo ante las cosas —un edificio en construcción abandonado, un árbol que ha crecido solo, dos pájaros que pelean, un poema de Li Bai, una mujer que duerme.
Es necesario estar solo porque lleva un tiempo vivir aquello que uno tiene frente a sí, y ese tiempo es absolutamente único, entre la cosa y uno.
jueves, 16 de enero de 2025
Las puertas
No es tu vista la que llega hasta la estrella, es la luz de la estrella la que llega hasta tu vista.
Todos los que cursamos Epistemología con Félix Schuster andamos repitiendo en el río de las décadas aquella perspicaz observación.
De ella se puede derivar que si se reemplaza luz por vida y vista por percepción, es posible el viaje a través del Universo no construyendo naves que trasladen materia, sino construyendo instrumentos de percepción.

