miércoles, 30 de mayo de 2012

Jorgito Garber



Acabo de encontrarme con mi amigo del alma, pero amigazo, lo quiero acá desde el pecho peludo y desnudo, amigo de bestialidades, mi buen hermano Jorgito Garber. Sigue pareciendo un pibe. Alto, con los rulos rubios y la nariz; sólo le faltaba la camiseta de Boca para que sea el mismo de veinte años atrás. Se sigue cagando de risa de todo, y así me dice que está muy feliz porque su chica está feliz porque está enamorada de él. Sé cuánto es capaz de hacer que una chica se enamoré de él y cuán feliz será la chica. Qué te parió, Jorgito, amigo.

domingo, 27 de mayo de 2012

Horizonte del lenguaje desconocido



En mis primeras clases de chino estoy obsesionado con los cuatro tonos que tienen las vocales -que son más de las qué usa el español. Sé que una vez que los haya aprendido me recordaré cómo un torpe, pero en esta etapa me desespera no poder atrapar la diferencia. Empiezo a preguntarme qué es un tono, cómo se aplica a una lengua, cómo usamos los tonos en español, la relación entre tono, entonación, cantito, acento.
Todas estas especulaciones, no obstante, no me ayudan mucho a distinguir las diferencias entre los tonos de las vocales chinas.
Me pregunto qué incidencia tendrá esto de los tonos, y la riqueza qué comporta, en la mentalidad china, su pensamiento, cosmovisión, modo de hacer las cosas.
Empiezo a sospechar que los tonos son tonos musicales, o notas. El idioma chino me resulta tan extraño que todo me resulta posible en él. Todo es impredecible en su paisaje. Es el campo dónde puede vivir lo inconcebible.
Entonces podría ser que decir "'liao" entonando la "a" en sol significa algo muy diferente a si se la entona en mi.

sábado, 26 de mayo de 2012

Mundo peruano


Encantados con el restaurante Chan Chan, por la atención, la elaboración de los platos, el lugar, el resto de los parroquianos, los precios.
Y por estos nombres de comida del menú:
          
          · Pescado a lo macho

          · Leche de tigre grande

Como servicio de mesa nos traen pan, una sala suave, una picante y enormes granos de maíz. Preguntamos qué son; la moza, amable, dice:

          · Pochoclo con cuero

sábado, 19 de mayo de 2012

Prueba de chino



Ayer di mi primer examen de idioma chino.
Estudio chino porque estoy haciendo la revista Dang Dai, de intercambio cultural con China.
Hago la revista porque necesito hacer algo con mi herencia vacía —mi padre ha puesto una fosa entre la China a la que pertenece y yo.
De modo que estudiar chino tiene una lejana remembranza al robo del fuego.

El examen no fue difícil, aunque tampoco fácil.
La profesora (china) ayudó; quiere que no nos desalentemos ante una empresa que todo el tiempo parece desmesurada, quiere que aprendamos su lengua.
Los compañeros ayudaron. Chicos argentinos, incluso un chiquito de la generación de mis hijos que también tiene mezcla de chinos con vascos.

El examen no fue difícil, pero sentí que me desplomaría al terminar.
Esta mañana tuve que estar en un trabajo que llevaba concentración, también. Desde la madrugada.

Ahora es sábado a la noche y aún estoy aguantando el momento que siguió a que entregué las hojas del examen.

Hoy es uno de esos días que estoy solo. En el silencio empieza a subir como el agua cuando el río crece rápido, un zumbido, tres zumbidos, un enjambre de zumbidos que me abruma, me ensordece y no me deja pensar.

Los chicos de La Delio Valdés me invitaron a su show de esta noche. Me gusta mucho la música que hacen. Pero me parece que no iré. Creo que me propongo deprimirme.

viernes, 18 de mayo de 2012

La hija



Fue él quien nos hizo acordar que antes de ser papá hacía el espantoso chiste de que abandonaría a la nena en un baldío si le salía retrasada. Recordarnos aquello, sin embargo, fue su única manifestación de amargura porque su vaticinio se cumpliera. Por lo demás, uno sentía que la quería más que a los otros chicos que vinieron, todos normales. En ese amor había ciertamente amargura, pero estaba dada vuelta sobre sí misma, convertida en algo tan profundo y simple como la santidad. Ella le correspondió siempre, y ese amor la nutrió y la hizo sólida y delicada, y buena persona. No es que le faltara maldad, pero era decente y tenía un hermoso sentido de la justicia. A los 23 años se puso de novia con un compañero de escuela. Calladamente estaba exultante, sonreía con su sonrisa entregada a la dicha, no se quedaba quieta, se retorcía las manos. Pero pronto el chico, un picaflor, le dijo que se había enamorado de otra chica. Con su amabilidad y delicadeza infinita, y su fortaleza, ella le dijo “ahora andate de donde estoy. No soy muy feliz con vos en este momento”.
Más tarde le contó el episodio al papá y él la abrazó con toda la extensión de sus brazos, y la apretó como para tenerla abrazada para siempre. Ella se sacudió de llanto un poco y luego se quedó allí dentro.










miércoles, 16 de mayo de 2012

Ahí nomás


Intento traducir lo que me dijo hace unos años don Sixto, minero de Potosí.


Se me hace que por ahí no hace tanta falta mirar fijo hasta quedarse bizco. A lo mejor hay que fijarse menos, largar la mirada hacia allí, digamos hacia el sur en vez del norte, y a ver qué pasa. Si hay algo interesante, con el tiempo va a saltar solito y los ojos lo van a ver.

A los lugares, con ir alcanza. Andar inventando “actividades”, “rutinas”, es vicio nomás. Hay que permitirle al lugar que haga lo suyo, y permitirle al cuerpo que se deje impresionar por el viento, los colores, la fuerza, los olores del lugar.

A veces, cuando uno no sabe cómo decir, alcanza con abrir la boca. Los pensamientos que ya hemos tenido nos ponen las palabras.

Con las personas, a lo mejor no hay más que arrimarse. Así, arrimados, si tiene que armarse algo, se arma. No es necesario forzar las cosas. Para qué, si se van a dar. Y si no se dan, es que no están, y entonces empujar es al pedo.