lunes, 27 de mayo de 2013

Emoticones


Estoy empezando a sospechar que los chicos que usan muy naturalmente emoticones acaban ajustando su menú de sentimientos al menú de sentimientos de los emoticones.


Los menús de emoticones demuestran que no hay síntesis neutra. Una síntesis va para acá o para allá. Hay menús tontos y menús mejores. No entiendo por qué no hay aún un menú de emoticones de los personajes de Charly Brown, Alf, etc. o en Argentina de Matías, Inodoro Pereyra o Macanudo.


sábado, 25 de mayo de 2013

Horacio Lorenzo



Hoy, 25 de mayo, dejaron en su bóveda a Horacio Lorenzo. Falleció anteanoche. Pude visitarlo hace unos días y charlamos, pero no pude ir al velorio y entierro. Mi lugar ha estado lejos, aunque escribiéndole a mis familiares amigos. Les dejo este breve recordatorio.


Se dejó ser Lorenzo, fue hermano mayor sin ser jefe, quiso a su Madre con el respeto y la formalidad que la gente de antes sabía querer a su "Mama".
Pero hizo su propia familia, con Rosita y las hijas, y después los nietos. Nació Lorenzo y se hizo Horacio Lorenzo, esposo de Rosa Olmedo de Lorenzo.
Y nació Lorenzo y se hizo criollo argentino y peronista. Se hallaba en el campo. Sabía cultivar y criar animales. Se entendía con los caballos mejor que con la gente, por ser criollo y porque los amaba más allá de ser criollo. Tenía una autoridad natural con los animales. Le temían y obedecían porque intuían inmediatamente su voluntad inquebrantable, y lo amaban con el amor y la fidelidad que se le tiene al amo.
Tuvo algunos quebrantos. Se le murió su hijito varón, Rosendo. Tuvo que ir a vivir al Pueblo porque las cosas no andaban bien en el campo y tuvo que ir a trabajar a una fábrica, dónde pasó las décadas jineteando un guinche. Vio morir a sus padres y a siete hermanos, y a su esposa.
Desde que ella murió, hace unos diez años, había estado un poco perdido. Se anduvo ocupando de su caballo, un tordillo de gran porte, fuerte y arisco, como son los caballos de los hombres que saben tratarlos.
Hace unos días fui a hacerle una visita, una mañana gélida. Me contó que hacia tiempo no cabalgaba, y que había llevado el caballo a las islas.
Allí debe estar ahora el caballo, libre, mordisqueando los yuyos suculentos de la isla y lanzando vapor en el frío por el hocico grande. Quizás Horacio se le esté disolviendo en la memoria; quizás ya no lo recuerde, o quizás sienta para siempre que un día irá a buscarlo.

Hablé con Alicia, la hija de Horacio, mientras lo velaban. Hablamos de varias cosas. Dijimos que ante la creencia científica de que la muerte es el fin de una persona, preferíamos otra hipótesis, que nos hacía creer que Horacio está ahora feliz porque se ha encontrado en el Cielo con Rosita, y están felices los dos porque están juntos y ya nada los volverá a separar jamás.


Irina monta el tordillo, Horacio cauto.

miércoles, 22 de mayo de 2013

El asombroso Scott Walker



Scott Walker canta:

I’m the only one left alive

Una vez explicó que sus palabras son sonidos que salen de la nada.

Bowie dijo que no pretendía entender el significado de las letras de Walker. Bowie aprendió muchísimo de Walker.

Walker aprendió mucho de Jacques Brel.



martes, 21 de mayo de 2013

Somebody to Love


Creo que en el documental de este concierto hay una toma de George Michael, que está solito, contra una pared, con una expresión de humildad muy indisimulable, copado y enamoradísimo de Bowie, que está  cantando Under Pressure con Annie Lennox. No hay cómo no quererlo. 

Después subió al escenario a cantar Somebody to Love, quizás la canción más honesta de Mercury. Mercury también causaba ese sentimiento de amistad que despierta George Michael. Gente vulnerable. Dicen la verdad aunque mientan. 

Todo el estadio coreando esta canción me puede. Me muero por estar ahí. Imagino a Freddy Mercury escuchando desde el Cielo y se me hace menos duro pensar que un día me voy a morir.





lunes, 20 de mayo de 2013

Chen Jiagang


PRIMERO
Antes de ver las fotos poner play a este video:



SEGUNDO
Mientras suena Sate, mirar las fotos en slideshow



































TERCERO
Comentario

Nació los días que nací yo y a los dos nos interesa la nostalgia y las imágenes con significado —salvo que él se hizo hombre de negocios millonario antes que artista. También se hizo arquitecto. Hace 15 años lo consideraron uno de los 10 mejores arquitectos de China.
Al fin se dedicó a la fotografía. Hace fotos con las construcciones que se vienen abajo, como un planeta abandonado, o mejor como la Zona de Tarkovsky.
Los lugares se convierten en los fantasmas de ciudades que materializaban el idealismo social.
Un crítico dice con elocuencia que “Chen Jiagang se pregunta sobre la utilidad o lo absurdo de esta loca carrera hacia el desarrollo en la que los chinos han venido participando desde hace décadas”. Yo creo que hay algo más en sus fotos.


Web de Chen

Vesak, el baño del buda en el Barrio de Belgrano


Una monja budista despierta al dragón pintándole las pupilas.

Despierto, el dragón baila ante el buda en estado de nirvana.

Se baña al Buda en los hombros y en la espalda.

Las piletas se instalaron en la calle Arribeños.

Diferentes grupos fueron llevando ofrendas al Buda que meditaba bajo los plátanos del Barrio de Belgrano.

El niño Buda recibe la reverencia de la señora.

Jóvenes budas en el agua, Buda gordo y refulgente de oro al fondo. Entre ellos la fiesta: señora que da botellita con agua bendita, el dragón danzante, gente, un fotógrafo.




19 de mayo de 2013, el Buda Sidharta Gautama cumplió 2557 años.

domingo, 19 de mayo de 2013

El miedo a la oscuridad



Mi amiga Laurita podía saber, en una habitación a oscuras, si había otras personas. Una vez estábamos en casa de mi abuela, la dejamos en el dormitorio con los ojos vendados y con la luz apagada entraron mis tres primas. Entonces le preguntamos si sentía que alguien había entrado y salido o si se había quedado. Hizo silencio un rato hasta que los oídos se nos acostumbraron al silencio, y entonces dijo con una voz fuerte y rara: "en este lugar hay tres mujeres más". Yo sentí que se me heló la sangre y en el mismo instante, una de mis primas dio un alarido de terror. Corrí a encender la luz, la luz amarilla y mortecina del dormitorio de una vieja, y vi a mis primas con cara de horror y a Laurita muy tiesa, con una mirada que no era suya. Luego, se fue reponiendo y volvió a ser ella.