sábado, 30 de noviembre de 2024

Ese lugar

¿Hasta dónde estamos dispuestos

    a meternos en la realidad de nuestro deseo?

    En su paisaje

    En la casa que es el deseo

    En esa muerte

    Ese mar

    Ese amor

    Ese pasillo con olor a cuero

    Ese juego

    Esa soledad

    Esa isla

    Esa realización

    Esa droga del deseo

    Esa vida






viernes, 29 de noviembre de 2024

COYUNTURA - Profetas

 De los creadores de “esto se termina en tres meses” y de “Milei es un helado en la parrilla” llega a todos los cines desesperanzados esperanzados “esto es un veranito financiero” y “esto es una foto, no es una película”.

 Los argumentos van desde “esto ya lo vi muchas veces, en el 95, en el 17, en el 2011” hasta “toda economía financiera es una burbuja, la economía sólo es sustentable con la producción”.

 Es insoportablemente doloroso superponer a la jeta de cualquiera de las caricaturas que gobiernan las palabras de Arlt: “y que los eunucos bufen”.

 Quizás no haya un futuro establecido, un destino, que el más sofisticado de los analistas pueda ver —de la manera que un matemático resuelve uno de esos problemas que nadie puede resolver durante siglos.

 Los eunucos sólo son eunucos si no hacen nada, y son potentes si hacen.

 Quizás lo único que podemos hacer en este momento son predicciones equivocadas, pero si las hacemos con el corazón puro, y no para defender un kiosquito mezquino de privilegios que conseguimos, entonces hacemos algo para superar la inmundicia que supimos conseguir.

 Quizás se trata menos de quién acierta más rápido y mejor qué va a suceder, que de hacer que suceda algo mejor.




Cada vez

 Cada vez escribo más cosas para cada vez menos personas, y lo que escribo les interesa menos a esas personas que aquellas a quienes me da vergüenza que lean.

Hoy iba a escribir sobre los hombres que se sienten más atraídos por las tetas que por las caras.

Un espejo oscuro



Una suerte de robo de Gregorio Samsa: el caso de Franco Schldt, que trabajaba escribiendo solo en su casa, una casa que se le hacía tan grande que perdía noción de su geografía y a veces no sabía en qué lugar estaba; y allí trabajaba con tal vehemencia y quedaba tan absorto que si por casualidad pasaba delante de un espejo —no los había muchos, y todos eran oscurísimos, casi negros—, asombrábase grandemente ante su imagen, porque se daba cuenta de que podía haber visto ante sí un mapache, su propia madre, el librero muerto en su adolescencia, un actor de cine italiano o, previsiblemente, el insecto de Kafka. Se veía a sí mismo, se reconocía —no estaba alienado, o por lo menos no estaba loco—, pero descubría que se había olvidado por completo de cuál era su aspecto, y de que si en algún momento de esos días en que no había visto su reflejo, hubiera tratado de recordar su rostro, habría fracasado. 


lunes, 25 de noviembre de 2024

COYUNTURA - El Juego del Sapo

¿Qué Alma Bella se cree uno que es, que no se tiene que tragar un sapo?


Desde 2007 el juego se llama Tragate un Sapo para que no te Trague el Sapo de la Oligarquía.

En el 2007 nos tragamos el Sapo Cobos como vice.

En el 2015 nos tragamos el Sapo Scioli, Sapo del tamaño de una pelota de básquet.

En el 2019 nos tragamos el Sapo Alberto.

En el 2023 nos tragamos el Sapo Massa.


Los actores son: los Dirigentes del Campo Popular, sus Adeptos y la Oligarquía.


Hoy la Oligarquía nos está masticando a los Adeptos con la boca abierta, mientras se carcajea.


Los Adeptos estamos atónitos porque los Dirigentes del Campo Popular parecen haberse exiliado en Moldavia.


Entre los Adeptos hay intelectuales y periodistas que militan reaccionando, aunque lo único que les sale es repetir su indignación y hablar de Milei.

Sólo hablan de Milei.

Están hipnotizados con Milei.

Están fascinados contra Milei.

Da la impresión de que si les sacaran a Milei, desaparecerían.


Si miraran otros asuntos de la realidad, por ejemplo, quiénes somos los Adeptos, quizás podrían explicar algo que me sucedió.




Un amigo presentó un libro en un centro cultural que es un santuario del Peronismo Kirchnerismo Campo Popular Progresismo Izquierda Latinoamericanista.

Fui en bicicleta. Cuando quise entrar con la bicicleta me dijeron “no, compañero, no se puede con la bici. Tiene que dejarla afuera”.

Le dije que tengo miedo de que me la roben si la dejo en la calle, porque no puedo comprarme otra, y le hice ver que el salón era gigantesco, y que luego había otros pasillos, patios y salones.

— No, no se puede.

— ¿Qué te pasa?

— No se puede.

— ¿Por qué?

— Porque va a haber otra actividad y se va a llenar mucho de gente, y la bicicleta va a entorpecer la circulación.

— Pero cuando termine esta actividad yo me la llevo.

— No se puede compañero.

Para eso momento, eran tres que me decían que “no se puede compañero”.

— ¿Por qué usás el impersonal, ese no “se” puede? ¿Por qué no asumís que no me dejás vos?

— Son las reglas.

— Obediencia debida, querés decir.


Eran tres jóvenes, entre Adeptos y Dirigentes del Campo Popular.

Eran Adeptos, pero tenían poder, y entonces eran Dirigentes.

Eran Adeptos que, al tener poder, los usaban contra otro Adepto.


Durante la presentación del libro el gigantesco salón tenía lugar para mil bicicletas. Y cuando terminó, no hubo ninguna otra actividad. 

Además, me habían mentido.


Los Adeptos con poder se comportaron como burócratas, usando la cuota de poder que tenían en contra de alguien para quien supuestamente militaban.


No veo cómo vamos a evitar que nos sigan masticando mientras nos mantengamos así.



Decisiones

Si tenés claro que para llegar a tal lugar tenés que tomar el colectivo 63, lo tomás y listo.

Pero en la vida hay muchas decisiones que deben tomarse sin conocer bien el resultado, o sin saber en absoluto si va a pasar lo que esperás o qué va a pasar.

En este momento en Argentina, por ejemplo, tenemos un ataque de oligarquía que nos sujeta a la perplejidad. No tenemos reacción, estamos perfectamente perdidos. 

Cuando no se sabe qué es lo que hay que decidir, quizás conviene decidir con el corazón, con la intuición, sabiendo que la decisión a lo mejor no es la correcta, pero entonces es necesario hacer que haya sido la correcta.






domingo, 24 de noviembre de 2024

Pienso en otros

 Lo Yuao, cuyo padre murió cuando él nació, que no recordaba su madre porque lo abandonó cuando murió su padre, no hizo familia. 

Tuvo una novia por correspondencia, una chica que vendría de China a casarse con él, pero al cabo de 12 años de noviazgo, ella le anunció que se casaría con un hombre en China. Lo Yuao nunca más tuvo novia. 

Siempre estuvo solo. Tenía sus amigos artistas como él, porque se hizo artista, en lugar de formar una familia y de prosperar. 

Vivía en un departamentito tan pequeño que no podía recibir de vista más de una persona.

No tenía cocina, sino una mínima kitchenette. Una vez que fui a visitarlo él estaba en cama, enfermo. Fui a prepararle un té y me sorprendió que, siendo un hombre muy pulcro, la kitchenette estuviera tan sucia. Pensé que no tenía a nadie para quien tener la kitchenette limpia. Las personas más íntegras se abandonan, cuando sólo tienen la soledad. 

Cuando le serví el té le pregunté si le pesaba estar solo. 

Me dijo que sí, pero que no sentía mucha angustia. 

— Me entretengo pintando. 

Pensó en silencio y al fin me dijo:

— A veces, sí, estoy muy solo. Me siento mal. Entonces me pongo a pensar en algunos amigos que están mal. Algunos están peor que yo. Pienso en ellos, qué puedo hacer para ayudarlos. Así, ya me olvido de mi soledad.