domingo, 17 de agosto de 2014

Las manos de los indios tacunáu


En Occidente la visión pública de las tetas y del culo ha perdido poder de tabú. Esta tendencia nos alinea con lo que ha sucedido en la mayoría de las sociedades a lo largo de la historia de la humanidad.
En cambio la imagen de la vagina sigue siendo tabú, como lo prueba la fijación en ella que hace la industria porno.
A lo ancho de las sociedades encontramos partes del cuerpo que son objeto de tabú. Para los japoneses lo es el vello púbico, para los musulmanes la cara de las mujeres, etc. El etnógrafo inglés Francis McDonagh coleccionó estas prohibiciones, entre ellas la de los indios tacunáu del Mato Groso, para quienes un tabú crítico eran las manos. La desnudez de las manos les resultaba algo escandaloso. Tocarse las manos era equivalente al contacto entre genitales en Occidente —y al contrario, el contacto entre genitales y cualquier parte del cuerpo de otra persona no revestía ninguna impudicia. Así las cosas, estaban azorados con las monjas misioneras, cubiertas por entero pero con las manos —manos blancas, tersas, limpias, objeto de todo de fetiche desmedido— desnudas, tocando a los enfermos, los niños y los ancianos. Imagínese.




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